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De las sillas de mimbre a las damajuanas: 10 objetos que salieron de los pueblos españoles y ahora decoran los estudios de interiorismo

Sillas de rejilla, cestos de junco y bancos de madera han salido de patios y trasteros para conquistar las casas más actuales. Objetos cotidianos que demuestran que una casa vivida siempre tendrá más personalidad.

Por
Ideas para reformar una casa de pueblo
José Luis Hausmann

La primera silla de mimbre que recuerdo no estaba en una revista de decoración. Estaba en la casa del pueblo, cerca de una puerta por la que siempre entraba algo de aire en verano. Tampoco descubrí las damajuanas en Pinterest. Las vi cubiertas de polvo, arrinconadas en almacenes o bodegas donde nadie parecía considerarlas especialmente bonitas. Eran objetos normales, de esos que llevan tanto tiempo en una casa que terminan confundiéndose con ella.

Ahora me hace gracia encontrarlos en algunos de los proyectos de interiorismo más cuidados. Las sillas de rejilla, los bancos de madera, los cestos de fibras naturales o las antiguas garrafas de vidrio han pasado de ocupar patios y trasteros a decorar salones urbanos. Incluso yo misma intento reproducir parte de aquella sensación en casa, aunque sustituya el jardín del pueblo por un balcón y los sonidos del campo por el ruido habitual de la ciudad.

¿Qué objetos tradicionales españoles han vuelto a ponerse de moda?

Las sillas de mimbre son probablemente el ejemplo más evidente. Durante años fueron simplemente las sillas que se sacaban al fresco cuando caía la tarde, las que aparecían cuando llegaban más invitados de los previstos y las que terminaban repartidas por el patio durante todo el verano. Hoy ocupan un lugar destacado en proyectos de interiorismo que buscan precisamente esa naturalidad.

Algo parecido ha ocurrido con las damajuanas. La primera que recuerdo estaba cubierta por una funda de mimbre y llevaba tanto tiempo en el mismo rincón que nadie se planteaba moverla. No contenía flores secas ni ramas perfectamente colocadas. Creo que ni siquiera contenía nada. Por eso me hace gracia verla ahora convertida en una de las piezas favoritas de los interioristas.

La lista continúa con los bancos de madera maciza, los cestos de junco, las escaleras decorativas, las alfombras de yute, las bandejas de madera, los vasos acanalados o las jarras de barro. Son piezas que nacieron para ser útiles y que, sin proponérselo, acabaron convirtiéndose también en objetos decorativos.

¿Por qué los interioristas vuelven a mirar a los pueblos españoles?

Quizá estemos un poco cansados de las casas perfectas, de esas que vemos en las portadas de las revistas. Durante años vimos interiores donde todo era nuevo, coordinado y tan impoluto que costaba imaginar a alguien viviendo dentro. Los objetos rurales aportan justo lo contrario. Introducen textura, marcas, fibras naturales y esa pequeña dosis de desorden que consigue que una habitación resulte más acogedora.

También siguen siendo útiles. Los bancos de madera tampoco nacieron para decorar un recibidor. Servían para sentarse, desgranar judías, apoyar las bolsas al volver del huerto o reunir a más personas cuando faltaban sillas. Algo parecido sucedía con los cestos, que nunca estaban vacíos, y con las escaleras, que acababan sosteniendo ropa mucho antes de que alguien decidiera llamarlas percheros decorativos.

En casa siempre terminamos utilizando los objetos de una forma distinta a la que imaginamos al comprarlos. La silla bonita acaba con la ropa del día siguiente; el cesto termina lleno de cosas sin categoría y la bandeja recoge llaves, velas y algún recibo olvidado. Puede que un día acabe llevando el té chai de la merienda, pero seamos sinceros: no suele ser lo habitual. Precisamente por eso funcionan. No son piezas intocables, sino objetos pensados para convivir con la vida diaria.

¿Qué tienen estos objetos que nunca pasan de moda?

Quizá esa sea la verdadera lección que los estudios de interiorismo han aprendido de las casas de pueblo. Un hogar no necesita parecer recién estrenado para resultar bonito. Más bien necesita ser vivido. Las mejores casas no son las que parecen perfectas, sino aquellas donde se nota que alguien desayuna, lee, cocina y recibe visitas.

A veces basta con recuperar una silla de rejilla, apoyar una escalera de madera contra la pared o rescatar aquella damajuana que nadie quería. Lo que antes parecía viejo ahora aporta personalidad. Y lo que permaneció durante años en un trastero puede acabar convirtiéndose en la pieza que da sentido a toda una habitación.

Quizá por eso sigo intentando llevarme un poco de aquellas casas a mi piso. No puedo reproducir el silencio del pueblo ni colocar una silla bajo una higuera, pero sí recuperar un banco, un cesto o una vieja damajuana. Aunque después la silla termine cubierta con la ropa del día siguiente y el cesto lleno de cosas que no sé dónde guardar. Al final, eso también significa que una casa está vivida. Y probablemente ahí esté la clave de todo. Nacieron para ser prácticas. Pero después de acompañar durante años la vida cotidiana de tantas familias, han terminado convirtiéndose en algo mucho más valioso: objetos capaces de hacernos sentir en casa.

1

Silla de madera de fresno y rejilla de mimbre de Maisons du Monde

silla de madera de fresno y rejilla de mimbre de maisons du monde
Cortesía Maisons du Monde

Esta silla combina madera de fresno certificada FSC y rejilla de ratán para crear una pieza ligera y atemporal. Su diseño encaja especialmente bien en interiores de inspiración escandinava, mediterránea o bohemia. Además de aportar calidez, ayuda a dar textura y naturalidad al comedor sin recargar el espacio. 139 €

2

Jarrón de vidrio Lumas Maisons du Monde

jarrón de vidrio lumas maisons du monde
Cortesía Maisons du Monde

Con una silueta orgánica de líneas suaves y onduladas, este jarrón destaca por su acabado en vidrio con pequeñas burbujas e irregularidades que potencian su aspecto artesanal. Puede utilizarse con flores o como pieza decorativa independiente. Su diseño aporta luz y movimiento a cualquier rincón de la casa. 8,95 €

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3

Cesto en junco Kahs Sklum

cesto en junco kahs sklum
Cortesía Sklum

Fabricado con fibras naturales de junco, este cesto resulta tan decorativo como práctico. Está disponible en varios tamaños y sirve para guardar mantas, cojines, juguetes o productos de despensa. Gracias a su estética neutra y artesanal, encaja fácilmente en cualquier estancia. 13,95 €

4

HORNAVAN Carrito de Ikea

hornavan carrito de ikea
Cortesía Ikea

Este carrito con ruedas es una solución sencilla para ganar capacidad de almacenamiento en baños pequeños o zonas con poco espacio como una cocina. Su estructura ligera permite moverlo fácilmente allí donde se necesite. Resulta ideal para organizar productos de higiene, cosmética o accesorios de uso diario. 34,99 €

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5

Jarrón decorativo de cerámica artesanal Rivage Maisons du Monde

jarrón decorativo de cerámica artesanal rivage maisons du monde
Cortesía Maison du Monde

Realizado artesanalmente en gres, este jarrón combina líneas verticales marrones y blancas para crear un efecto gráfico muy contemporáneo. Cada pieza presenta ligeras variaciones propias del trabajo manual, lo que le aporta carácter único. Funciona tanto con flores como en solitario sobre una consola o estantería. 33.90 €

6

Banco de madera de olmo Zara Home

banco de madera de olmo zara home
Cortesía Zara Home

Este banco rectangular elaborado en madera de olmo destaca por la sencillez de sus líneas y por el protagonismo que adquiere la veta natural del material. Puede utilizarse en recibidores, dormitorios o comedores como asiento auxiliar. Su diseño combina fácilmente con estilos rústicos, mediterráneos o contemporáneos. 99,99 €

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7

Bandeja decorativa rectangular de roble Mango Home

bandeja decorativa rectangular de roble mango home
Cortesía Mango Home

Pequeña, versátil y muy fácil de integrar en distintos ambientes, esta bandeja combina madera de roble con fibra de madera de densidad media. Es perfecta para organizar pequeños objetos decorativos, velas o accesorios de baño. Su acabado natural aporta calidez y orden visual. 15,99 €

8

Alfombra ovalada de yute Tempo Sklum

oval woven jute rug on a plain background
Cortesía Sklum

Elaborada en yute trenzado, esta alfombra destaca por su forma ovalada, menos habitual que los modelos rectangulares tradicionales. Sus tonos neutros ayudan a crear ambientes relajados y luminosos. Es una pieza que aporta textura y un marcado aire mediterráneo a cualquier estancia. 54,95 €

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9

VARDAGEN Vaso de vidrio Ikea

vardagen vaso de vidrio ikea
Cortesia Ikea

Este vaso de vidrio templado apuesta por un diseño clásico con relieve acanalado que nunca pasa de moda. Es resistente, apto para lavavajillas y adecuado tanto para bebidas frías como calientes. Una pieza sencilla y funcional que encaja fácilmente en cualquier mesa. 6,99 €

10

Escalera decorativa de roble SLOW LIFE de Maisons du Monde

escalera decorativa de roble slow life de maisons du monde
Cortesía Maison du Monde

Más allá de su función decorativa, esta escalera de madera de roble puede utilizarse para colgar toallas, mantas, ropa o incluso revistas. Su diseño ligero permite integrarla en dormitorios, baños o salones. Es una solución práctica para decorar y organizar al mismo tiempo. 39,99 €

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