Siempre me ocurre lo mismo cuando llegan las colecciones de mesa de primavera y verano. Los pececillos, las conchas, las rayas marineras o los estampados inspirados en el mar aparecen por todas partes y terminan convirtiéndose en protagonistas durante unos meses. Sin embargo, cuando septiembre empieza a entrar en escena, me apetecen otro tipo de referencias. Diseños más vinculados a la naturaleza, al campo y a esos paisajes que poco a poco empiezan a cambiar de color.

Quizá por eso conecté tan rápido con esta colección rebajada de Zara Home. Los pequeños tréboles repartidos sobre el vidrio me devolvieron inmediatamente a muchos veranos de mi infancia. A esas tardes en el césped de la piscina intentando encontrar un trébol de cuatro hojas y terminando siempre con uno de tres entre las manos. Supongo que por eso este estampado me resulta tan familiar. Tiene algo sencillo, cotidiano y reconocible que conecta muy bien con la idea de llevar un pequeño fragmento del campo a la mesa.

table set for lunch in a green garden with lemon tree
Crispin la valiente//Getty Images

Los motivos vegetales nunca pasan de moda

Los tréboles tienen algo curioso. Forman parte del paisaje cotidiano y, sin embargo, siguen despertando la misma ilusión que cuando éramos pequeños. Quizá porque todos hemos pasado alguna tarde buscando uno de cuatro hojas y terminando siempre con uno de tres entre las manos. Esa familiaridad hace que funcionen especialmente bien cuando saltan del campo a objetos que utilizamos todos los días.

Los estampados botánicos siempre me han gustado especialmente. Me recuerdan a los cuadernos ilustrados que aparecían en algunas casas, a las láminas antiguas de plantas secas y también a esas mesas preparadas para comer al aire libre donde todo parecía más relajado. Los tréboles de esta colección producen una sensación parecida. Son un motivo sencillo que forma parte del paisaje cotidiano y quizá por eso funciona tan bien sobre el vidrio. De hecho, los veo especialmente bonitos para servir ensaladas. No sé si es el color verde o la referencia directa al campo, pero me recuerdan al césped recién cortado, a esas comidas de finales de verano que se alargan durante horas y a las mesas donde siempre terminan apareciendo fuentes para compartir. Además, el verde resulta especialmente apropiado para esta época del año. Todavía conservamos algo del verano, pero poco a poco comenzamos a rodearnos de colores más tranquilos y de objetos que invitan a quedarse más tiempo en casa.

plato vidrio trÉboles
Cortesía Zara Home

También me gusta que la colección no resulte demasiado seria. El borde irregular de las piezas aporta cierta ligereza al conjunto y evita que el estampado resulte excesivamente clásico. Son de esos diseños que consiguen tener personalidad sin llamar demasiado la atención, algo que no siempre es fácil de encontrar en una vajilla decorada.

Una vajilla perfecta para las primeras mesas de otoño

La colección está elaborada en vidrio y se compone de varias piezas decoradas con pequeños tréboles verdes. El bajoplato, ahora rebajado de 12,99 a 9,99 euros, mide 28 centímetros y destaca precisamente por ese borde irregular que hace que parezca una pieza artesanal encontrada en una pequeña tienda de antigüedades.

bajo plato trÉboles
Cortesía Zara Home

El plato de pan, disponible por 2,99 euros tras la rebaja, mantiene el mismo estampado vegetal sobre vidrio transparente. Su tamaño más reducido permite introducir el motivo de los tréboles de una forma especialmente delicada y convierte una pieza funcional en un pequeño detalle decorativo que ayuda a construir una mesa mucho más cuidada.

plato pan trÉboles
Cortesía Zara Home

La colección se completa con el plato de postre de 21 centímetros, ahora disponible por 3,99 euros. Me gusta especialmente porque mantiene ese equilibrio entre lo decorativo y lo cotidiano que recorre toda la vajilla. Lo mismo puedo imaginarlo con una porción de tarta después de una comida familiar que acompañando una ensalada en una de esas comidas que empiezan tarde y terminan cuando ya casi ha caído el sol. Quizá porque los tréboles tienen algo muy familiar, consigue que la mesa parezca más relajada incluso antes de sentarse a comer.

plato postre trÉboles
Cortesía Zara Home

Personalmente, me los imagino acompañados de un mantel blanco, unas servilletas de lino y algún jarrón con flores silvestres recién cortadas. No hace falta mucho más. Quizá porque cada vez valoro más los objetos que consiguen conectar la casa con el exterior, pero creo que ahí está gran parte del atractivo de esta colección. No intenta impresionar con grandes artificios. Simplemente consigue trasladar un pequeño fragmento del campo a la mesa. Y ahora que las primeras comidas de otoño empiezan a ocupar el calendario, no se me ocurre una forma mejor de estrenarla.