Hay reformas que cambian una casa y reformas que cambian la vida de quien la habita. Esta es de las segundas. Una vivienda de 160 metros cuadrados en la calle Arturo Soria de Madrid, con mucha luz natural en el salón y las habitaciones y, en medio, un pasillo largo y oscuro, de esos que provocan el conocido 'efecto tubo'. El otro reto era encajar los muebles y objetos de su antigua casa en esta, ya que las nuevas inquilinas, una mujer y sus tres hijas, querían que formaran parte de su nuevo hogar. Sin olvidar otro clásico de las renovaciones y las mudanzas: ganar espacio de almacenaje.

El objetivo era lograr una casa cálida, alegre y funcional, sin renunciar a los muebles antiguos y disponer de suficiente espacio para guardar. El estudio Leguina y Collazo Interioristas, responsable del proyecto, hizo la magia modificando visualmente las dimensiones del pasillo, incorporando soluciones ingeniosas de almacenamiento, como esa gran librería de obra del salón comedor e integrando las piezas heredadas a través del color con una paleta de calderos llenos de calidez y de azules, que conectan los espacios.

interior hallway featuring a gray door at the end and herringbone wooden flooring
Amador Toril / Estilismo: Cristina Rodriguez Goitia

Cómo ampliar visualmente un pasillo tubo

El pasillo define, en parte, la reforma. Largo, estrecho y sin ventanas, es la típica zona de paso de los pisos antiguos. Para evitar el efecto tubo, los interioristas recurrieron al ingenio. Así, colocaron una moldura, pintada del mismo color que las puertas, para crear una continuidad visual y rebajar, al mismo tiempo, la altura. Sobre esa moldura, decoraron con papel pintado de color claro y con brillos metálicos. Y, a lo largo del recorrido, se repartieron varios apliques de pared que sustituyen a los focos empotrados y hacen que la luz no sea plana.

“Se planteó una moldura a 30 centímetros del techo del mismo color que las puertas y se instaló papel pintado natural con hilos metálicos, que aportan mayor luminosidad jugando con la luz de los apliques, diseñados por el estudio y colocados en vertical, que ayudan a crear un espacio luminoso y hacen que no se vea un tubo largo oscuro, que es lo que era inicialmente”, señalan Leguina y Collazo Interioristas.

Al solucionar y transformar visualmente el pasillo, la casa empieza a respirar y ese gesto, casi invisible, marca la pauta de toda la reforma: cuando un espacio difícil se trabaja con intención y cariño, deja de ser un problema y se convierte en una oportunidad.

contemporary kitchen with blue cabinetry and patterned tile floor
Amador Toril / Estilismo: Cristina Rodriguez Goitia

El color caldero y el turquesa, nexos de unión

Decorar desde cero siempre resulta más sencillo que hacerlo con una 'mochila' llena de cosas. Cosas de las que no quieres desprenderte y que necesitas tener cerca. Para los interioristas esto supone un reto, ya que deben encajar en otra caja, piezas y elementos que no fueron pensadas para este espacio. Las propietarias llevaban su propia mochila con una butaca, una lámpara de techo y varias alfombras, entre otras cosas.

Para que esta integración fuera natural y no quedara forzada, el estudio no solo conservó las piezas, sino que las convirtió en el hilo conductor de la vivienda. Así, la columna que actúa como como eje del salón permite acoger las plantas que la dueña traía de su anterior casa. La alfombra del salón tiene un detalle en color caldero (uno de los colores tendencia de este 2026) y de ahí parte todo. Las patas de las sillas del comedor, diseñadas por el estudio para esta vivienda, se visten en el caldero y los cuadros, repartidos por la pared, cierran el círculo cromático.

“Usamos en color caldero en los complementos para conectar. Partíamos de la alfombra e hicimos las patas de las sillas en caldero. Así, conectamos con el sofá y los cuadros. Es un color que en el estudio nos gusta mucho incorporar, ya que aporta personalidad, es cálido y acogedor”, afirman los interioristas.

Cómo integrar piezas de otra casa sin que desentonen

El segundo color atrevido que define este piso madrileño y ayuda a integrar las piezas heredadas es el turquesa. Aparece en pequeñas dosis, aunque recorre toda la casa. De forma que, cuando entras y ves el azul del recibidor, ya estás leyendo, sin saberlo, el final del recorrido.

Empieza en un mueble aparador del salón, en azul, firmado por La Ebanistería, donde la propietaria exhibe su colección de artesanía mexicana. Continúa en la entrada, donde el estudio ha vestido la pared con un papel pintado azul de Coordonné y ha diseñado una lámpara que coordina con el aparador. Sigue en la puerta de la cocina y termina (o empieza), en la cocina propiamente dicha, lacada en azul, con un suelo de motivos geométricos en los mismos tonos.

“En el salón elegimos un aparador en azul, que tiene unos elementos de artesanía mexicana, y es el hilo conductor de la entrada con papel pintado también azul, así como la puerta de cerrajería diseñada por el estudio y los apliques que conectan con la cocina. El suelo de la cocina fue clave a la hora de la elección de acabados y tonalidades de todo el conjunto”, aseguran desde Leguina y Collazo Interioristas.

modern bedroom with decorative elements and neutral colors
Amador Toril / Estilismo: Cristina Rodriguez Goitia

Soluciones para almacenar y mantener el orden

El otro gran reto de esta reforma era ganar espacio de almacenaje. Para ello, se aprovecharon todos los armarios, se hicieron algunos nuevos y se optaron por soluciones que rentabilizan el espacio, sin restar metros. Así en el dormitorio principal, el estudio ha diseñado un mueble con cabecero laminado y mesillas integradas que hacen de cabecero y repisa a la vez, vestido con un papel pintado texturizado. O en la cocina se ha aprovechado la altura, con armarios hasta el techo combinados con baldas, que aligeran el conjunto

La librería del salón es también otra prueba de almacenamiento inteligente. A medida y realizada en pladur , nace de una necesidad muy concreta: almacenar libros en el salón. “Nuestra clienta es una gran lectora y nos pidió una librería donde pudiera tener sus libros y elementos de su vida y viajes. Aporta la personalidad de quien vive ahí”, argumentan los interioristas. Una frase que resume la filosofía de la reforma entera: una casa que se adapta a sus habitantes y no al revés.

Recorre esta casa cálida y atrevida
dining area with a circular table chairs and a floral centerpiece

En este proyecto, el papel pintado merece una mención especial, ya que, al igual que el color, ayuda a crear el relato. “En la habitación juvenil hemos puesto un papel pintado de Coordonné de rayas siguiendo el color caldero, acogedor y atemporal. En el dormitorio principal, un modelo de Casamance con textura, elegido por contraste con el cabecero y a juego con el suelo del baño, que es un hidráulico muy especial que nos encantó. Y el papel pintado del baño del pasillo, en verde y rosa, es muy apropiado para las chicas jóvenes que son las que utilizan este baño”, puntualizan desde Leguina y Collazo Interioristas.