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Diseñar un proyecto de una vivienda de 200 metros cuadrados con terraza en el centro de Madrid es un sueño. El estudio de interiorismo Alberto Torres ha conseguido con esta reforma de una casa grande de Chamberí adecuarse al mercado, porque "el comprador actual no solo busca una vivienda funcional y bonita; busca imaginar una forma de vida”.
Aunque recibir el encargo de este proyecto ha sido una verdadera fortuna, conseguir que esta vivienda luminosa, abierta y contemporánea no perdiera calidez ni personalidad también ha sido un trabajo retador, según Alberto Torres, porque "a veces, cuando trabajas con espacios tan blancos y limpios, existe el riesgo de que el resultado quede demasiado neutro o impersonal. Aquí el desafío era equilibrar: aprovechar la luz natural, respetar la amplitud y, al mismo tiempo, introducir materiales, texturas y piezas que hicieran que la casa se sintiera vivida. La madera, los textiles naturales, los tonos tierra y algunos detalles más personales ayudan a que el espacio no solo se vea bien, sino que también se sienta bien".
Una gran terraza en el centro de Madrid
El punto de partida de esta reforma tenía el mejor punto de partida, un espacio exterior enorme que influye de forma directa en la percepción de valor de la propiedad, ya que "en este proyecto, el objetivo fue convertir el potencial de la vivienda en argumentos reales de venta”, confirman desde el estudio de interiorismo.
Decorar una terraza mediterránea es un lujazo, un privilegio que se convierte en un espacio para ser vevido. Se ha revestido con una tarima cálida sobre la que descansan tres zonas para disfrutar del buen clima que tiene Madrid durante la mitad del año. Los muebles de exterior, en fibras naturales, y los textiles en tonos neutros son de PortobelloStreet.es, aunque la sombrilla es de la firma Bizzoto y la alfombra, de Ixia.
Alberto Torres quiere convertir esta gran terraza en una experiencia, así que recomienda incluir plantas para aportar "volumen, movimiento y una sensación natural de refugio". Indica que funciona muy bien la combinación de plantas altas con otras más aromáticas y mediterráneas, como lavanda, romero, jazmín o buganvilla, siempre que la orientación lo permita. También son excelentes colocar grances macetas con bambú, ficus, pittosporum o photinias, laurel y pequeños olivos para conseguir un espacio exterior donde "no solo ganamos frescor e intimidad, sino también olor, textura y vida. La terraza deja de ser un exterior amueblado y se convierte en una pequeña estancia al aire libre".
Una cocina abierta al salón y el comedor
David González, cofundador de PortobelloStreet.es, junto a Alberto Torres, argumenta que este proyecto "no se trataba solo de decorar una casa bonita. Se trataba de hacer una vivienda más valiosa, más competitiva y más deseable". Aunque la distribución abierta de la casa ya era una promesa de éxito, la cocina se ha convertido en la propuesta decorativa con el gesto más contemporáneo, porque " la isla ayuda a separar la cocina del salón-comedor sin levantar barreras. Es una frontera amable: organiza el espacio, pero mantiene la conexión", concluyen los interioristas.
La cocina con isla permite disfrutar de las vistas de la terraza desde la barra de desayunos y se convierte en un lugar de encuentro: "Ya no es solo una zona de trabajo, sino un espacio donde conversar, desayunar, apoyar una copa mientras alguien cocina o incluso trabajar un rato", asegura Alberto Torres. Sin embargo, no se ha sacrificado ni un ápice el orden visual ni del espacio de almacenaje, muy bien resuelto con muebles panelados en negro y un office muy práctico.
A continuación, el comedor hace de separador entre la cocina y el salón. Para Alberto Torres, la pieza más importante es la mesa blanca con trazado orgánico, "no solo por su forma, que suaviza el espacio y rompe con la rigidez de las líneas rectas, sino porque actúa como punto de encuentro dentro de la vivienda. Es una pieza que organiza la zona de día y aporta calidez, movimiento y personalidad. Alrededor de ella ocurren muchas de las escenas importantes de una casa: una comida, una conversación, una sobremesa, un momento compartido...". Alrededor de la mesa escultórica, de Keen Replicas, se arremolinan seis elegantes sillas, de PortobelloStreet.es.
La zona social se completa con relaciona con el exterior por las ventanas hacia la terraza, que consiguen la luz natural perfecta para un salón decorado en tonos neutros con pocos muebles, pero bien elegidos, para no saturar y conseguir que esta casa de Chamberí se perciba más grande y ordenada. La firma PortobelloStreet.es es la protagonista de este conjunto gracias al sofá blanco, la mesa de centro con tapa de cristal y la mesita redonda auxiliar. La lámpara clásica de piea es de Imori.
Dormitorios con vestidores abiertos
Es una decisión arriesgada, pero desde el estudio de interiorismo Alberto Torres apostaron por la ligereza visual y por la comodidad en el uso diario al incluir en las habitaciónes un vestidor sin puertas. Podría ser un elemento contraproducente para lograr mantener la casa bien organizada; sin embargo, "al no tener puertas en cada módulo, todo queda más accesible y el espacio respira mejor, especialmente si está integrado cerca del dormitorio. Ahora bien, sí puede ser contraproducente si no hay una cierta disciplina de orden. Un vestidor abierto exige una buena organización interior: zonas claras para colgar, doblar, guardar complementos y mantener una paleta visual tranquila", concluyen los diseñadores de interiores.
La puerta corredera del vestidor es clave para independizar esta zona y ocultarla cuando convenga. Los ambientes de los dormitorios se centran en la luminosidad, por eso las paredes son blancas, y se ha elegido una paleta de tonos empolvados y cálidos, como el color caldera, para acompañar un mobiliario de líneas sencillas que busca la funcionalidad.
Las dos habitaciones con vestidor son espacios tranquilos y sin piezas que busquen protagonismo, porque la idea del proyecto es encontrar en esta casa del barrio de Chamberí un refugio en pleno centro de Madrid, que se consigue con dormitorios con cortinas vaporosas, textiles neutros y envolventes y alfombras con una textura suave para conseguir el ansiado bienestar.
















