No es la primera vez que Lorenzo Castillo realiza la hazaña de sacar a subasta todo, absolutamente top, el interior de una casa. Hace 20 años hizo borrón y cuenta nueva con su primer apartamento, algo lógico si consideramos su pasión, vocación y profesión primera: las antigüedades. Pocos interioristas poseen su tino para mezclar referencias históricas en ambientes contemporáneos, prueba de una formación intelectual que no se resume en el título de historiador del arte. Con tal talento para embellecer espacios, cómo no renovar los propios cada cierto tiempo.

El fuerte componente intelectual de los trabajos de Lorenzo Castillo es fuente de su refinamiento, algo enormemente valorado en estos tiempos de planicie algorítmica. Al hacernos con una pieza comprada por este madrileño elegantísimo, tenemos seguro de llevarnos a casa un objeto importante en lo estético, histórico, narrativo. De hecho, la subasta que ahora protagoniza, probablemente la subasta del año para los amantes del interiorismo, promete acceso a sus exquisitas compras en España y Europa.

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Lorenzo Mune, cortesía de Bayeu Subastas

La colección de Asturias, a subasta

Subrayemos, antes de desgranar el evento, los detalles prácticos. La subasta del interior de la casa de campo en Asturias de Lorenzo Castillo tendrá lugar el 27 de mayo a las 17 horas. Organizada por Bayeu Subastas, existe cuatro maneras de pujar: en sala, por escrito, por teléfono o online.

Por supuesto, lo primordial es acceder a las piezas de mobiliario y objetos decorativos que, tras ser seleccionados y adquiridos por Lorenzo Castillo, decoraron su magnífica casa en Peruyes, una pequeña localidad del concejo de Cangas de Onís, paraíso bucólicamente salvaje entre la montaña y la costa, en el valle del río Sella. Se trata de una antigua rectoría, un edificio del siglo XIX reconvertido en elegante mansión con reminiscencias inglesas: su fachada remite al estilo Tudor.

Son cinco los espacios privados que Lorenzo Castillo posee y diseña para disfrute de sus amigos y de sí mismo: además de la que nos ocupa, otra gran casa en Ribadesella, donde vive su madre; otra en Madrid, del siglo XVIII y obra de Ventura Rodríguez, arquitecto del rey Carlos III; la cuarta está en Menorca y la quinta es su residencia habitual, una casa en la sierra de Guadarrama que ha bautizado Las Cumbres.

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Cortesía de Bayeu Subastas

Cómo valorar antes de pujar en subasta

Pero volvamos a Peruyes, porque es esta casa la que pone todo su interior a disposición de los amantes de las antigüedades, el diseño y el interiorismo, gracias a la subasta de Bayeu Subastas. ¿A qué piezas podremos optar? Existen dos maneras de contemplar e incluso tocar las piezas compradas por Lorenzo Castillo. La óptima, acudiendo a la sede de la casa de subastas en la calle Londres, 58 de Madrid, donde se exhibirá la colección. Puede hacerse del lunes 4 al 26 de mayo, en horario de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas.

Quien no pueda acercarse por cualquier motivo, y aquellas personas que planeen pujar a distancia, pueden solicitar el catálogo que la casa de subastas suele poner a disposición de sus clientes para valorar las pujas. Lo que se van a encontrar es un conjunto pocas veces visto en el mercado, tanto por la coherencia del mismo como por volumen. Hablamos de piezas adquiridas durante la estancia de Castillo en ciudades como Londres, París o Bruselas, donde ha desarrollado algunos de sus proyectos. Y de una combinación de referencias europeas, orientales y artesanales brillante.

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Cortesía de Bayeu Subastas

Las influencias de Lorenzo Castillo

La colección abarca desde mobiliario del siglo XIX, pintura inglesa y alfombras turcas y españolas, hasta objetos procedentes de Oriente y obras de arte moderno. El resultado es un conjunto con un marcado carácter viajero y cosmopolita, que remite a recorridos por países como Turquía, Siria, India, China o Japón, así como por distintas regiones del Mediterráneo y el norte de África. Destaca la influencia orientalista, que está presente tanto en pinturas como en piezas de origen japonés y chino.

Sumemos a este conjunto, reflejo de una delicada integración entre arquitectura, interiorismo y coleccionismo, una presencia recurrente de motivos animales en diferentes formatos, desde mobiliario y porcelana hasta objetos de plata. También incluye una colección de 25 retratos, una de las principales líneas de interés del propietario, que aportan un carácter distintivo a la colección, reflejo de una visión fuertemente personal donde se unen diversas épocas, estilos y culturas.

"Cuando empecé a diseñar, era impetuoso y menos reflexivo", confesó Lorenzo Castillo en una reciente entrevista en la revista Elle Decor. "Mi estilo ha madurado. Me preocupan más los pequeños detalles. Siempre he recurrido a mi licenciatura en artes decorativas y a mi experiencia como marchante de arte. Creo que es lo que me diferencia. También he aprendido a ser muy respetuoso con el gusto de mis clientes. Aun así, nunca tengo miedo de decir lo que pienso. De hecho, creo que eso forma parte de mi éxito".