- La mansión de José Luis Moreno en Boadilla del Monte se subasta
- La subasta que los interioristas españoles guardan en secreto
- La casa de Diane Keaton en Laguna Beach
Fue una de las peores noticias de 2025 para la industria del cine y los amantes del celuloide en general: el fallecimiento de Diane Keaton el pasado octubre dejó sin aliento a millones de fans de todo el mundo. No solo aquellos que la disfrutaron en Annie Hall (Woody Allen, 1977) o Baby, tú vales mucho (1987), sino generaciones posteriores que disfrutaron de comedias divertidas como El padre de la novia (1991) o El club de las primeras esposas (1996). Con todo, el cine no fue su única actividad. La gran pasión de Diane Keaton fue el diseño de interiores.
Lo contaron, al hilo de su fallecimiento, obituarios y crónicas: cuando Diane Keaton no rodaba, sobre todo en sus últimos años, se entregó a la tarea de restaurar viviendas icónicas en California, incluso joyas midcentury de los Lloyd Wright (padre e hijo). Según contó la propia Keaton en una entrevista de 2017 con Wine Spectator, su afición por los bienes inmuebles comenzó al acompañar a su padre en las visitas a las casas abiertas en Los Ángeles: trabajaba de agente inmobiliario.
La pasión por las casas de Diane Keaton
Esta pasión llevó a la actriz a comprar y vender casas por todo el país, con rendimiento económicos más que suculentos. Gracias a su estilo minucioso, las casas que restauraba Keaton volvían al mercado fuertemente revalorizadas.
Tras su fallecimiento, se calculó el patrimonio que heredaron sus dos hijos en 100 millones de dólares. El medio estadounidense Page Six desveló que varias de sus propiedades fueron vendidas a otros famosos. Por ejemplo, mansión centenaria que compró en 2007 por 8,1 millones de dólares y que, tres años después, vendió al productor de American Horror Story, Ryan Murphy, por 10 millones de dólares. En 2002 compró una casa en Bel Air que, en 2005, vendió a un ejecutivo tecnológico por 16,5 millones. Otra propiedad en Laguna Beach que adquirió por 7,5 millones la vendió, una vez renovada, por 12,75 millones.
Su gran proyecto fue su última residencia, una casa de más de 740 metros cuadrados, cinco habitaciones y siete cuartos de baño, construida de cero en Sullivan Canyon, una privilegiada zona de Brentwood, al oeste de Los Ángeles. Diane Keaton la consideró la casa de sus sueños y así la presentó en distintas entrevistas, de ahí que llamara tanto la atención su decisión de venderla, pocos meses antes de su fallecimiento.
Keaton y sus reformas millonarias
La vuelta al mercado de la casa de Diane Keaton volvió a demostrar su genio inmobiliario: invirtió 4,7 millones de dólares en su construcción y obtuvo 29 con la venta. La añorada actriz relató la aventura de construir su propia casa en su tercer libro, titulado, The House that Pinterest Built (2017): ideó la vivienda a partir de las imágenes de referencia que había guardado durante años en esta aplicación. Y usando 75.000 ladrillos recuperados.
Esa no fue la única aventura relacionada con la casa de Sullivan Canyon de Diane Keaton. En agosto de 2024, la protagonista de El padrino (Francis Ford Coppola, 1972) se alió con la firma Hudson Grace para una colección de objetos para el hogar (desde vajilla y ropa de cama hasta camas de perro) inspirados en su gusto y en los ambientes que diseñó para su residencia.
Muchos de los objetos decorativos, mobiliario y obras de arte que saldrán a subasta en junio proceden de esta casa, la última que habitó Diane Keaton junto a sus dos hijos. La actriz la vendió pocos meses antes de su fallecimiento, por 29 millones de dólares, seis veces más de lo que invirtió en su construcción (4,7 millones de dólares).
Su particularísimo estilo, a medio camino entre un loft neoyorquino y una granja en Kentucky, era lo suficientemente amplio como para cobijar piezas preciosas, entre ellas bastantes antigüedades. De hecho, la casa de subastas Bonhams no propone una sola subasta con lo tesoros de Diane Keaton, sino cuatro. La primera de ellas será la única que no tendrá opción de compra online, pues subasta piezas muy muy cotizadas de la actriz.
La principal subasta, titulada Diane Keaton: The Architecture of an Icon (Diane Keaton: la arquitectura de un icono), tendrá lugar el 8 de junio presencialmente en Manhattan (Nueva York). Esta subasta incluye piezas de moda de Ralph Lauren y Thom Browne, arte estadounidense moderno y contemporáneo que pertenecía a su colección personal, collages realizados por la propia Keaton y el guion original sin título de Annie Hall, por la que ganó el Oscar a mejor actriz en 1978.
Las tres subastas restantes sí admiten la puja telemática y cada una estará dedicada a una faceta de Keaton. Elegancia atemporal, centrado en sus prendas de alta costura, se realizará del 31 de mayo al 9 de junio en Nueva York; En casa con Diane, focalizada en el diseño de interiores y las artes decorativas, será entre el 1 y el 10 de junio en Los Ángeles; y Capítulos de una vida editada, en la que se incluirán objetos históricos de su vida personal y profesional, del 1 al 11 de junio también en la ciudad californiana.
“Hablar de ella es hablar de instinto, de una intuición visual y creativa infalible que le guio a lo largo de décadas de exploración artística”, afirma en la página de la venta de Bonhams Dorrie Hall, hermana de la actriz. También recuerdan una de las frases más icónicas de la intérprete: “Los recuerdos son simplemente momentos que se niegan a ser olvidados”.
















