Me imagino a alguna de las hermanas Dashwood durmiendo en el dormitorio de este establo convertido en un cottage inglés, al que no le falta ni un solo detalle para vivirlo con "Sentido y sensibilidad". Porque sus ambientes desprenden ese estilo rústico que es tendencia, que parece llevar allí un siglo y que solo una interiorista británica puede lograr. Y sí, locamente enamorada de sus ambientes.

Se trata de un viejo establo perteneciente a una casa de campo estilo cottage situada en el pueblo de Combe Down, a las afueras de Bath. A pesar de que se encontraba en un estado totalmente ruinoso, que el interior era reducido, no tenía luz en su interior y no había instalación de fontanería, el lugar mantenía algo especial para convertirlo en un espacio único donde vivir: en un cottage que nos lleva también a recordar el refugio de Kate Winslet en The Holiday.

un establo convertido en una cottage ingles rustico de pelicula
Paul Whitbread

De espacio ruinoso a casa de cuento

El viejo establo fue rehabilitación y rediseñado para convertirlo en una pequeña casita de película para huéspedes por la diseñadora inglesa Anna Haines, junto con Ailtire Architects. Su interior, que hasta hace poco se utilizaba como gimnasio y cuarto de los tratos, requería cambios en todos los sentidos: rehabilitación y restauración de estructuras y materiales, nuevas instalaciones de luz y fontanería y captar más luz para, después, con una lista de muebles vintage y rústicos, darle a los ambientes ese aire nostálgico de una serie inglesa romántica.

"Queríamos transmitir una sensación de tranquilidad similar a la casa principal pero con su propia personalidad, respetando la esencia rústica de la construcción", nos explicó Anna, que buscó en todo momento la manera de destapar y revalorizar todos los elementos que hacían única a la arquitectura del establo. No se podía perder su esencia. Así que restauraron los preciosos adoquines del suelo de la planta baja, se dejaron las imperfecciones de las esquinas y ángulos de las paredes (incluso parece que se destacaron más...) y se limpiaron las vigas de madera del techo y las ventanas que dan a la casa ese aire rústico de establo.

En cuanto a la redistribución, se empezó por cambiar la escalera destartalada que daba acceso al primer piso por otra nueva de estilo muy clásico que evita ocupar el mínimo espacio. Cada planta ocupa una sola estancia: abajo está la cocina con un precioso comedor y encima, el dormitorio con su baño. Para esta reconstrucción interior, Anna trabajó con Wraxall, una empresa constructora de la ciudad de Bath que es experta en renovaciones de casa y edificios históricos.

un establo convertido en una cottage ingles rustico de pelicula
Paul Whitbread

Materiales e instalaciones con aspecto de haber pasado allí muchos años

Mientras que en la planta baja se mantuvieron y restauraron los pequeños adoquines que cubren el suelo, en el primer piso se logró también mantener las maravillosas tablas de madera que cubrían el pavimento. No fue así en el baño rústico, para el que Anna eligió unas discretas baldosas hexagonales en tono gris. Algunas alfombras, de fibra o kilims, cubren parte de esos pavimentos para dar calidez pero también proteger de alguna manera.

Otro de los aspectos más llamativos del proyecto de interior fue sin duda la instalación de apliques con tubos visibles en la pared que llevan el cableado eléctrico. Lo podemos ver en la cocina y en la planta de arriba, lo que le da a los ambientes un plus al aspecto antiguo que querían dar a entender. Como si todo llevará ahí más de un siglo y las cosas funcionaran como antes, aunque detrás de esta escenografía de cottage del s.XIX se buscan también las comodidades de hoy.

un establo convertido en una cottage ingles rustico de pelicula
Paul Whitbread

Una cocina de cuento para inspirarte

La planta baja cuenta, como no podía ser de otra manera, con una maravillosa cocina Aga en color mostaza. Se acompaña de unas estructuras de madera de roble aceitado que, en lugar de puertas, llevan encantadoras cortinas de rayas de Merchant & Mills a juego con la cocina. Igual de encantador es el fregadero de cerámica y su grifo de corte clásico en oro viejo. Y es que en esta casa no hay cabida para ningún detalle moderno; solo piezas únicas que recreasen un pasado.

En el centro de la sala, una gran mesa ovalada le da al ambiente ese delicioso aire shaker, monacal, que no busca ornamentaciones porque la belleza está en su propia madera. Alrededor, unas sillas nórdicas, el único toque moderno casi imperceptible: "Nos gustaba la idea de que pareciese una cocina rústica bien organizada que llevara tiempo allí" explica Anna. Además, el resto de muebles antiguos, como el banco bajo la escalera, y otros detalles deliciosos, como los paños de lino, la jarra con flores o la báscula de hierro, hacen de esta cocina un lugar nostálgico que nos encantaría trasladarlo (al menos yo) a nuestra casa del norte en España.

Recorre con nosotros cada esquina de este pequeño establo convertido en un cottage de cuento
un establo convertido en una cottage ingles rustico de pelicula

Una planta superior como habitación abuhardillada

El dormitorio que ocupa toda la planta de arriba es exactamente como lo imaginarías en una casita inglesa de cuento. Nada más subir las escaleras, una alfombra de lana cubre prácticamente todo el suelo de madera y enmarca la maravillosa cama de Loaf con cabecero tapizado por Robert Kime y una colcha de patchwork. Junto a ella, una chimenea restaurada por los constructores.

Al otro lado, una puerta de madera que da acceso a un balcón es la sorpresa del dormitorio. Se pintó en el color «French Gray» de Farrow & Ball, un verde que también cubre los laterales de la escalera y el resto de carpinterías, en contraste con el tono mantequilla de todas las paredes de la casa. Para los propietarios, este lugar ya no es solo una caseta de invitados: los hijos lo usan para dormir como un refugio y los mayores juegan en la planta de abajo al pocker o se reúnen a comer en el jardín alrededor de un horno de piedra.