La arquitecta Valentina Autiero lleva la mediterraneidad de serie, por eso no le supuso ningún esfuerzo reinterpretar este estilo decorativo para renovar con un gusto exquisito un palacio del siglo XVIII situado frente al mar, en la idílica península de Sorrento, en el sur de Italia, justo en un punto estratégico para llegar a la Costa Amalfitana, Nápoles, Pompeya y Herculano.

En el proyecto Medo, la interiorista ha robado esta raíz griega para proyectar un significado muy buscado: el cuidado de uno mismo. Esta filosofía se recrea en un diseño de interiores colocado en una casa de estilo andaluz que respeta la estructura del palacete y, entre bóvedas y molduras, con un patio que parece un vergel.

una casa de estilo mediterraneo con un gran patio andaluzpinterest
Carlo Oriente

Una casa de vacaciones con patio

Este antiguo palacio es el mejor escenario para lucir materiales nobles, textiles muy ricos y aprovechar la luz filtrada para crear espacios con una teatralidad premeditado, incluso en el exuberante jardín con plantas trepadoras, palmeras, ficus y flores que crean una conexión muy auténtica con la naturaleza.

Los patios en las casas mediterráneas son una bendición. Son un espacio perfecto para relajarse, desayunar o comer al aire libre y recibir, por supuesto. El pavimento de este antiguo palacete tiene unas losas de piedra natural muy atractivas, que son la base para crear un paisajismo slow decorado con grandes vasijas y macetas de terracota, plantas de hoja verde, un pozo pintoresco y enormes faroles de cristal para iluminar los distintos rincones.

Un patio en estilo mediterráneo es un valor que suma puntos a cualquier propiedad y, además, gana un espacio inmejorable para vivir de puertas afuera, sobre todo cuando aprieta la canícula veraniega. Como hay varios soportales arqueados, también son un buen escondite para resguardarse de la lluvia o de las corrientes de aire. La gran ventaja es que necesita poco mantenimiento, ya que el mobiliario elegido por la interiorista solo cuenta con un comedor exterior, con una mesa con tapa tipo mosaico y sillas de forja.

La diseñadora de interiores Valentina Autiero ha respetado la estructura original del palacio y ha intentado leer con mucha atención la historia de la familia propietaria. Los excesos decorativos no tienen lugar, porque no busca impresionar, sino crear espacios en los que uno quiera quedarse. La batalla estética se libra entre los gruesos muros, los recovecos, las enormes bóvedas, las piezas heredadas y alguna que otra carpintería recuperada.

una casa de estilo mediterraneo con un gran patio andaluzpinterest
Carlo Oriente

Tres dormitorios con detalles maximalistas

En esta casa con patio, la zona íntima se ha destinado a habitaciones con atmósferas barrocas, aunque totalmente enfocadas al cuidado del cuerpo, mente y alma. En este sentido, aparecen de forma sorpresiva las bañeras exentas con un acabado colorido y oculto tras unas espectaculares cortinas de flecos que cumplen una doble función: ocultan un lugar íntimo en el que abandonarse al ritual del cuidado personal y, al mismo tiempo, ennoblecen la estancia.

Las formas curvas de las bóvedas, rematadas con molduras, son el marco perfecto para decorar los dormitorios en estilo clásico, pero con una composición escénica. El interiorismo ha contado con piezas de gran personalidad, como una mesilla con secreter oculto o lámparas diseñadas a medida para este proyecto y hechas por artesanos.

También el arte contemporáneo tiene un hueco en las paredes de este antiguo palacete, siempre bien acompañado por pequeñas mesitas redondas con sillas, que se pueden convertir en espacios de lectura o lugares para iniciar una conversación interesante. Aunque la interiorista Valentina Autiero ha contado con objetos heredados, también ha buscado el estilo mediterráneo en la incorporación al proyecto de la luz natural, el blanco encalado de las paredes, las texturas naturales y la sensación constante de vida al aire libre.

una casa de estilo mediterraneo con un gran patio andaluzpinterest
Carlo Oriente

También en el uso de una paleta cromática con todos los matices del azul. El baño abovedado es el mejor ejemplo, con unos azulejos hechos a mano y con acabados irisados, que son una fantasía y hacen vibrar las paredes y techos en estilo mosaico. Es un lugar amplio, que aprovecha una ventana original para que penetre la luz hacia un escenario repleto de simbolismo y movimiento. Es un cuarto de baño más sensorial que lujoso, pero que causa un efecto inmediato; también en la ducha, que se ha equipado con un banco de obra revestido con los mismos azulejos hexagonales, que crean una textura única por estas piezas irregulares capaces de crear matices dorados, plateados, verdes y azules.

Recorrido por una casa con patio en estilo mediterráneo
una casa de estilo mediterraneo con un gran patio andaluz

Aunque la casa vacacional se divide en dos apartamentos, tienen un nexo en común todas las habitaciones. Son amplias, muy luminosas y pensadas no solo para dormir. La diseñadora de interiores ha conseguido que los cabeceros sean un elemento arquitectónico y se han vestido con tejidos brocados y de inspiración naturalista. También llama la atención un pequeño dosel, a modo de armario abierto, donde las prendas van suspendidas en perchas. En este sentido, se ve claramente por qué la arquitecta decidió trasladar a los cuartos de descanso parte de las funciones tradicionales que se asocian a los baños y también su empeño por curar una fabulosa selección de lámparas de araña y apliques de diseño vintage.

Valentina Autiero ha conseguido con este proyecto esa contención bien medida que solo pueden alcanzar los grandes interioristas. Intervenir un palacio secular no es tarea fácil, porque la arquitectura histórica necesita mantenerse con respeto y, en este caso, la arquitecta afina cada línea para sacar brillo a esta casa de vacaciones enfocada al dolce far niente.