Este piso, situado en uno de los barrios más vibrantes de la capital inglesa, nos regala una puesta en escena genial que busca el entrañable british style, con un punto de humor, a través paredes de colores y, por otro lado, la personalización de sus estancias con una singular lista de diseños ad hoc. Por eso, todas sus estancias, cada una bañada por entero de un solo color, te arrancarán una sonrisa.

La casa, que mide tan solo 42 metros cuadrados y está valorada en medio millón de euros tras su reforma, se encuentra en la zona de King`s Cross de Londres, en una Mansion Block de 1905. Se denominan así esos edificios de ladrillo rojo vivo de finales del s.XIX o principios del s.XX, que muestran un estilo eduardino o victoriano, y acogían casa para la clase alta. Hoy, su divertido salón con chimenea recoge todavía ese espíritu señorial de su origen.

un piso de 1905 decorado en cuatro colores por sara leonor
Anna Batchelor

Una reforma: más color y soluciones de almacenaje

Para el proyecto de reforma de su casa, los dueños recurrieron a la diseñadora española de interiores Sara Leonor, afincada en Londres: “Querían actualizar el apartamento porque ya no les resultaba funcional. Por un lado necesitaban más almacenaje, pero las dimensiones del hogar requerían de soluciones creativas y eficientes que ocuparan el menor espacio posible; por otro lado, tenían claro que querían la cocina de color verde. Esas fueron las premisas".

Así que el estudio de Sara Leonor entendió que el objetivo era lograr todas las comodidades de un casa grande en un espacio de dimensiones reducidas, a la vez que debían aportar estilo, diferenciación y, sobre todo, mucha personalidad. Y por otro lado, planteó un color para cada estancia, marcando así la personalidad de cada una: el verde para la cocina, un amarillo limón para el baño, azules en el dormitorio de la pareja y rojo pasión en la estancia social y polivalente.

Todos los elementos de la vivienda tienen una razón de ser: "No soy partidaria de incluir objetos que sean meramente estéticos. Deben cumplir una función en el proyecto global de interiorismo. Por eso en el estudio diseñamos a medida buena parte de las piezas de nuestros proyectos de interiorismo", explica la interiorista, que buscó soluciones en todas las esquinas de este piso, al mismo tiempo que les dio diversión. Porque todo lo que vemos aquí provoca curiosidad.

un minipiso de 1905 con estancias de colores
Anna Batchelor

Una cocina pequeña vestida de verde de arriba a abajo

Es una de las cocinas en color verde más divertidas que hemos publicado. Con dimensiones muy reducidas y planta estrecha, en ella se ha optado por panelar todos los electrodomésticos con puertas verdes, iguales que las de los muebles para lograr una imagen más continua. Para las paredes se combinaron, además, baldosas y pintura en ese mismo tono césped. Porque, lejos de la teoría errónea de que los colores oscuros pueden reducir la sensación de amplitud, este verde tan vivo y alegre le da a la cocina una visión más profunda.

El pavimento, por su lado, se vistió con baldosas en blanco y negro diseñadas por Nathalie Du Pasquier para Mutina y "sin duda, aportan un carácter distintivo y personal al espacio". La continuidad visual se convierte así en uno de los elementos clave del conjunto, lo que le da al espacio una sensación de orden y coherencia. La cocina se percibe más amplia y luminosa gracias a estas decisiones.

Como dato curioso, la encimera en tonos metálicos y cobrizos se inspira en el tradicional estilo de la cocina industrial londinense y aporta al conjunto un punto de contraste que ayuda a trazar visualmente su distribución espacial. También, contar que se diseño un armario específico para guardar las escobas y se creó un espacio adicional destinado al congelador, que antes no existía en la vivienda.

La habitación roja, que hace de salón, comedor, zona de trabajo y sala de fiesta con mueble bar

Se podría decir que se trata de un espacio polivalente de tan solo 15 metros cuadrados. Y es que esta estancia tiene una función u otra, dependiendo del día: Por lo general hace las veces de salón y de comedor (cuenta con una mesa extensible con capacidad hasta para seis personas), pero también se convierte en sala de fiestas en muchas ocasiones. Junto a la puerta y la chimenea se ha generado, además, un espacio de trabajo con un escritorio y un sistema de panelado que oculta el cableado de los dispositivos.

un piso de 1905 decorado en cuatro colores por sara leonor
Anna Batchelor

A un lado del maravilloso sofá en terciopelo rojo, que incluye una cama para las visitas, se encuentra el rincón de coctelería, con un mueble bar y una camarera metálica. Y es que no podía faltar un espacio así en una tradicional casa inglesa, donde se acostumbra a recibir siempre a amigos. Justo enfrente encontramos una bancada en forma de L hecha a medida para aumentar así el número de asientos: "Debajo se guarda la colección de discos de la pareja y, de paso, oculta el radiador".

El color rojo define y recorre toda la parte inferior y superior del perímetro del salón. A su paso, este rojo va cubriendo todo con lo que se topa en el camino, paredes, tejidos e incluso la embocadura de la chimenea. La parte central de las paredes van en blanco y sirven de fondo para colocar los cuadros y objetos decorativos de la pareja, que quiso conservar un mueble vintage para el televisor.

un minipiso de 1905 con estancias de colores
Anna Batchelor

Baño amarillo y dormitorio azul: dos estancias con armarios y huecos secretos para almacenar

Otra de los espacios más llamativos es el baño, donde se han ubicado el inodoro y el lavabo de hormigón hecho a medida al fondo de la estancia. Además se incluyó una bañera redondeada en la zona frontal. Sara Leonor optó por un espejo con armario en forma de U para dotar de profundidad y por una cortina transparente que contribuye al mismo fin. Con una puerta corredera y baldas se disimula la chimenea y, en la parte superior, se ubicó una malla metálica con plantas y toallas.

Recorre esta casa con el color como leit motiv
un minipiso de 1905 con estancias de colores

En el dormitorio principal, conservaron el armario empotrado original, pero se replicó en el lado opuesto de la estancia, con el mismo estilo. Después, para darles un nuevo aire, se empleó un papel pintado transformador con motivos vegetales que cubre los entrepaños de las puertas y salta también al techo. Por otro lado, se eliminaron las estanterías previas y el cabecero, para aprovechar al máximo el espacio, y se optó por una cama con canapé y unas baldas en la zona superior de la pared. Y, como era de esperar, el azul más alegre fue el protagonista de todos sus sueños.