Yo me quedo con los veranos del norte. Brisa fresca por la mañana, rebequita (también) por la noche y esos colores penetrantes de la tierra que nos envuelven y sobrecogen. Así que hoy nos vamos a Caravia, un encantador pueblo del oriente de Asturias, muy cerca de la Playa de la Espasa, donde el estudio de Ana Villamañán ha diseñado tres casas vacacionales que nos muestran una decoración atemporal y contemporánea con los colores y la intensidad de la naturaleza que les rodea.

    Los tonos musgo y papeles vegetales que vemos en muchas de la estancias de estas casas hacen un guiño a los prados y bosques del norte. Pero también las piezas terracota con formas orgánicas nos hablan de la artesanía de estas tierras; los textiles mostazas, de las puestas de sol; y los grises y azules, del mar en sus días enfurecidos o de algún que otro cielo encapotado. Y así se va construyendo un diseño moderno funcional, vitalista, que nos habla de Asturias. Su diseñadora de interiores, Ana Villamañan, nos da las claves.

    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan
    Cortesía Ana Villamañan

    Tres viviendas fotogénicas para redes

    Ana Villañaman nos muestra un proyecto de tres viviendas que ocupan un edificio bajo (una por planta). En realidad podrían componer una misma casa de tres plantas, porque todas ellas muestran una misma línea de estilo: "Este proyecto nace del deseo de una pareja de Madrid de crear un complejo de tres viviendas destinadas al alquiler vacacional. El escenario elegido no podría ser más idóneo: Caravia, que está próximo a la espectacular Playa de la Espasa. Y el diseño debía estar a la altura de esas impresionantes vistas al mar y del entorno cantábrico".

    Ese contexto marcó desde el inicio las decisiones de diseño. La idea principal era conseguir un estilo relajado y sumamente acogedor, moderno pero alejándose siempre del minimalismo frío a evitar. Las telas, los cuadros y los propios muebles debían dar a cada casa un plus de estilo que delatara la ubicación: el norte, con sus contradicciones, sus colores y su brisa fresca.

    La riqueza cromática responde a una doble intención muy meditada, tanto por la decoradora como por los propietarios: por un lado, querían que cada estancia tuviera su propia personalidad y una atmósfera irrepetible; por otro, buscaban ambientes con gusto y magnéticos, "que fueran fotografiables y atractivos en redes".

    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan
    Cortesía Ana Villamañan

    Las zonas comunes: alegres, desahogados y con arte

    Los espacios comunes se decoraron para vivir la casa y relajarse en un ambiente sin excesos, desahogados, tras esas jornadas maravillosas de playa o después de una excursión a la montaña. En este sentido, cada vivienda cuenta con su propia paleta pero sin perder el guion del proyecto: Asturias. Se repiten los detalles en mostaza para potenciar la luz, y sobre todo los verdes en sus diferentes versiones para recordar la naturaleza de esta tierra.

    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan
    Cortesía Ana Villamañan

    Los muebles, desde los sofás hasta las mesitas, han sido comprados en plataformas y tiendas que hoy nos marcan a muchos la línea de estilo de nuestras casas. Firmas como Sklum, Kave Home, La Redoute y Decowood, junto con Famaliving y Pummba para las piezas de tapicería, además de Alia Textil e Ikea, salpican la casa con diseños modernos, cálidos y de formas orgánicas, que al final es lo que se lleva.

    Quizás el contrapunto más sorprendente llega en el salón protagonizado por sofá de color rosa empolvado. Una elección arriesgada pero que se combinó a la perfección con piezas en verdes luminosos, arenas y negros. "Es la prueba de que, pese a compartir una misma sensibilidad, cada salón tiene licencia su propia personalidad dentro del conjunto".

    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan
    Cortesía Ana Villamañan

    Y luego está nuestro salón favorito, el de la buhardilla, bajo vigas de madera vistas. Aquí, un sofá modular en verde musgo se acompaña de cojines en tonos tierra y mostaza, una manta de punto terracota y una mesa de centro tallada en un tronco de madera natural que aporta un punto escultórico y muy artesanal. Sin duda, es la sala más rústica y moderna a la vez.

    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan
    Cortesía Ana Villamañan

    Dormitorios con personalidad propia

    El color es también el gran protagonista de las zonas de noche. Empezando por los cabeceros de madera y tapizados en diferentes chenillas y algodones, que nos llevan directamente a soñar con los prados verdes, el color pardo de las "vaques", la tierra labrada o los cielos grises. Por eso nos gusta esta casa.

    En uno de los dormitorios, esa intensidad cromático se lleva al extremo con un mural muy poético pintado a mano sobre un fondo en tono ocre y terracota, en el que ramas trepan por la pared a modo de gran cabecero pictórico. El cabecero de madera clara, muy estilo nórdico, y una manta de lino en verde salvia refuerzan también esa conexión directa con el paisaje natural donde nos encontramos.

    Y es que los papeles pintados, la mayoría de Happywall, juegan un papel clave en el resultado final de la casa: aportan textura, calidez y mucho encanto a las paredes, "y son en gran medida responsables de que cada dormitorio tenga una identidad". Porque hay un patrón, que es el diseño moderno, pero el color acampa en cada estancia con plena libertad.

    El arte y la artesanía dan fuerza a los ambientes

    En los salones podemos ver piezas artesanales, algunas hechas de mimbre o de barro, y arte. Mucho arte. Porque refuerza estilo. Así que láminas y cuadros de gran formato marcan de alguna manera también el estilo y el guión cromático (o quizás fue al revés): desde una obra que retrata una bandada de grullas sobre fondo mostaza hasta un cuadro figurativo de inspiración quijotesca, con una paleta de azules y ocres que dialoga con el resto del espacio.

    Recorre los espacios de estas casas que llevan todo el color de Asturias
    una casa en asturias con color y estilo veraniego de ana villamanan

    En el salón de tonos rosas, una fotografía de la célebre película Vacaciones en Roma (1953), con Gregory Peck y Audrey Hepburn como protagonistas, marca el guion de los complementos textiles en blanco y negro. Es cierto que esta obra añade un aire nostálgico a este ordenado y pequeño salón, pero el norte siempre ha tenido ese punto melancólico que nos gusta a los que veranemos por estas tierras: "Son detalles que, lejos de ser meramente decorativos, refuerzan esa intención del proyecto, que es crear espacios muy fotogénicos para las plataformas de reserva", nos explica la autora de estas casas, que para ella fueron un gran reto en su propia tierra asturiana.