Cada año me ocurre lo mismo cuando se acerca septiembre. Aunque siga haciendo calor durante semanas, empiezo a fijarme en cosas que inevitablemente asocio al otoño, mi estación favorita del año. Las primeras mantas que reaparecen sobre el sofá, las velas encendidas al caer la tarde, esa luz cálida que vuelve a colarse por las ventanas, las lámparas encendidas un poco antes de la cuenta y, sobre todo, esos textiles que consiguen que el dormitorio parezca más acogedor sin necesidad de cambiar nada más.

Precisamente por eso me llamó la atención este nuevo edredón de Zara Home. Nada más verlo pensé en aquellas colchas guateadas que aparecían en muchas casas de pueblo españolas. Las recuerdo dobladas sobre los pies de la cama, perfectamente colocadas en habitaciones que parecían mantenerse igual año tras año. No eran especialmente modernas y creo que tampoco pretendían serlo. Sin embargo, tenían algo reconfortante que todavía hoy resulta difícil de explicar.

edredón rayas zara home
Cortesía Zara Home

Los textiles que nunca terminan de desaparecer

Hay tendencias que regresan después de desaparecer durante años y otras que permanecen siempre en segundo plano esperando su momento. Creo que las colchas y los edredones acolchados pertenecen a este segundo grupo. Han cambiado los estampados, los colores y los materiales, pero la idea sigue siendo prácticamente la misma: aportar calidez, comodidad y esa sensación de cama preparada que tanto nos gusta cuando llegan los meses más fríos.

Siempre he pensado que algunos textiles tienen la capacidad de quedarse grabados en la memoria de una forma muy distinta a otros objetos de la casa. A mí me ocurre precisamente con las colchas guateadas. Las recuerdo en habitaciones de invitados donde parecía que nada cambiaba demasiado con los años. Eran esas habitaciones que se abrían cuando llegaban visitas o durante las vacaciones y donde siempre acababas durmiendo mejor de lo esperado. Las colchas permanecían dobladas sobre los pies de la cama o perfectamente extendidas, con esos estampados florales que hoy volverían a parecer tendencia. Quizá por eso sentí que ya había visto este edredón antes. La combinación de flores y rayas me recordó inmediatamente a muchos de aquellos textiles tradicionales que convivían en casas rurales sin preocuparse demasiado por seguir las modas del momento. Todo parecía elegido con una naturalidad que hoy vuelve a resultar muy atractiva.

edredón rayas zara home
Cortesía Zara Home

Además, hay algo en el acolchado que inevitablemente asocio a aquellas colchas que veía en las casas de pueblo. No recuerdo una sola habitación de invitados sin una de ellas perfectamente doblada sobre la cama. Quizá por eso este tipo de textiles siguen resultándome tan familiares. Tienen la capacidad de hacer que un dormitorio parezca más acogedor incluso antes de sentarse en la cama. Basta verlo para imaginar una tarde de lluvia, una lámpara encendida sobre la mesilla y una habitación a la que apetece retirarse un poco antes de lo habitual.

Un edredón inspirado en textiles históricos

La colección forma parte de una propuesta inspirada en el universo de Katharine Pole, anticuaria y coleccionista de textiles desde hace más de treinta años. El diseño toma como referencia los edredones franceses e ingleses de los siglos XVIII y XIX, los trajes tradicionales provenzales y distintas piezas textiles procedentes de su archivo personal. Es precisamente esa mezcla de influencias la que explica que resulte tan diferente a la mayoría de las propuestas que solemos encontrar actualmente.

La combinación de flores y rayas tiene mucho que ver con todo eso. En la parte central aparecen pequeños motivos florales, mientras que el contorno apuesta por un diseño de rayas en tonos rojizos que enmarca el conjunto. Es una mezcla poco habitual hoy en día y, precisamente por eso, me recuerda a muchos de aquellos textiles que aparecían en las casas de pueblo. No seguían demasiadas reglas decorativas ni parecían responder a una tendencia concreta, pero terminaban funcionando con una naturalidad difícil de replicar.

edredón rayas zara home
Cortesía Zara Home

Está confeccionado en algodón y cuenta con un ligero acolchado que lo convierte en una opción especialmente agradable para los meses de entretiempo. De esos textiles que empiezan a aparecer cuando las noches refrescan, pero todavía no apetece sacar los edredones más cálidos del invierno. Además, está disponible tanto para camas individuales como para camas de mayor tamaño, con precios que van desde los 129 hasta los 149 euros.

Lo que más me gusta, sin embargo, es que no parece un textil diseñado para seguir una tendencia concreta. Me imagino este edredón acompañado de una mesilla de madera, una lámpara clásica y unas cortinas ligeras moviéndose con el aire de una ventana abierta. Tiene algo de pieza heredada y algo de hallazgo encontrado en una tienda de antigüedades.

edredón rayas zara home
Cortesía Zara Home

Quizá por eso me recuerda tanto a aquellas colchas guateadas de las casas de pueblo. No porque se parezca exactamente a ellas, sino porque transmite la misma sensación de hogar tranquilo, de dormitorio preparado para el otoño y de esos textiles que pasan los años sin perder su encanto. A veces las novedades más interesantes no son las que parecen completamente nuevas, sino las que nos recuerdan a algo que ya habíamos querido antes.