Hay vajillas que no solo sirven para decorar mi mesa sino que también me devuelven a una época concreta de mi vida. Me refiero a las comidas familiares de los domingos, a las cocinas de la casa de campo de mis primos o a esas piezas de cerámica que parecían hechas a mano y pasaban de generación en generación. En un momento en el que la decoración recupera los objetos con historia, los diseños artesanales y las mezclas llenas de color, las vajillas de inspiración artesanal encajan muy bien en esta nueva forma de entender la decoración.

La tendencia apuesta por platos con acabados irregulares o tonos cálidos y estampados que evocan otras décadas. Lejos de las mesas coordinadas completamente, ahora se llevan las composiciones más personales, con piezas diferentes, manteles bordados, cubiertos antiguos y vasos de cristal. El resultado es un espacio más espontáneo, acogedor y con ese punto nostálgico que hace que cualquier comida cotidiana parezca especial.

También me gusta que este tipo de vajillas me dan mucho juego cuando preparo la mesa. Ya no busco tanto que todo combine a la perfección sino crear un conjunto mucho más personal, de ahí que pueda mezclar los platos con vasos distintos, cubiertos, manteles bordados o servilletas de lino. Siempre he tenido claro que cuando se trata de decoración, las pequeñas diferencias se convierten en la parte más interesante de todo.

vajillas vintage para la mesa de navidad
Milky Way//Getty Images

El encanto de las vajillas con aires de otra época

Esta estética me recuerda a las vajillas que permanecían durante años en las cocinas familiares. Piezas que se utilizaban a diario, tanto para una comida rápida como para una celebración, y que acababan asociándose a recuerdos concretos. Su diseño era sencillo, pero precisamente por eso podían convivir con todo lo demás.

En mi opinión, las vajillas de aire retro funcionan muy bien en casas actuales como la mía. Una mesa contemporánea gana calidez cuando incorpora cerámica con textura, mientras que una vajilla tradicional puede adquirir un aire más ligero si la combino con una mesa de madera clara, una cristalería sencilla o cubiertos de líneas depuradas.

Platos que parecen diseñados en un antiguo taller de cerámica

Entre las novedades que he encontrado está una vajilla de Santa Clara disponible en Leroy Merlin. A primera vista parece un conjunto antiguo, elaborado a mano por alfareros en un pequeño taller, pero en realidad incorpora todas las comodidades que busco para utilizarla a diario.

Se trata del modelo Coimbra, una vajilla completa de 12 piezas fabricada en cerámica stoneware. El conjunto está pensado para cuatro personas e incluye cuatro platos llanos, cuatro platos hondos y cuatro platos de postre. Su forma es redonda y de tipo coupe, con una silueta limpia que resulta fácil de combinar y también de guardar.

Lo que más me gusta es su acabado. La colección apuesta por una estética tradicional y decorada, con una combinación de colores multicolor que aporta vida a la mesa. El resultado recuerda a las piezas artesanales que se encuentran en los mercados o en las tiendas de cerámica antigua, con una apariencia ligeramente envejecida y una superficie que parece tener su propia historia.

vajilla completa santa clara
Cortesía Leroy Merlin

Otro punto a su favor es que la cerámica stoneware transmite una sensación sólida y resistente. Además, puedo utilizar los platos en el microondas y meterlos en el lavavajillas, algo fundamental si quiero disfrutar de una vajilla bonita sin tener que reservarla únicamente para ocasiones especiales.

Cómo combinar esta vajilla en casa

Para mí, una de sus mayores ventajas es que permite cambiar por completo el ambiente de la mesa sin tener que añadir demasiados elementos. Si la combino con un mantel de lino, servilletas de algodón y una tabla de madera, consigo un resultado rústico y natural. Si prefiero una mesa más elegante, puedo añadir cubiertos plateados y una cristalería transparente para que los tonos de la vajilla destaquen.

También me gusta la idea de mezclarla con piezas más modernas. Un camino de mesa liso, cubiertos de acero y vasos de líneas sencillas consiguen equilibrar su aire tradicional. Así, el conjunto no parece sacado de otra época, sino reinterpretado para una casa actual. El juego cuesta 49,95 euros en Leroy Merlin, por lo que cada pieza sale por poco más de cuatro euros. Se vende exclusivamente online y no está disponible ni en tienda ni por teléfono.

vajilla completa
Cortesía Leroy Merlin

Yo la utilizaría tanto para renovar la vajilla diaria como para preparar una mesa especial sin necesidad de esperar a una celebración. Me parece una de esas compras capaces de transformar pequeños gestos cotidianos: poner la mesa, servir la comida y convertir una comida cualquiera en un momento más cuidado.

Al final, eso es lo que busco en una vajilla artesanal: que sea práctica, pero que también tenga carácter. Que combine con piezas heredadas, que admita mezclas y que no pase de moda en una temporada. La propuesta Coimbra de Santa Clara consigue precisamente ese equilibrio entre el encanto de la cerámica tradicional y la comodidad que necesitamos en el día a día.