- Las 65 casas de campo más bonitas de madera o piedra
- 50 pisos pequeños y apartamentos de diferentes estilos
- Cómo decorar un salón: 65 ideas que te servirán para tu casa
El ciclo de la vida manda, también en nuestros hogares, que se modifican según pasan los años y cambian nuestras necesidades. Hoy contamos una historia que seguro que te resulta muy familiar: la reforma de una casa de dos plantas en Pamplona para acomodarla a una nueva etapa de sus propietarios.
Los arquitectos Carmen Bistuer e Ismael Sainz, de Cantiera Estudio, han sabido reinterpretar los deseos de los propietarios para ofrecerles una vivienda después de casi treinta años de vida familiar y una nueva necesidad al cambiar sus prioridades. El proyecto Casa RMS tiene una distribución pensada para disfrutar de los hijos adultos y, por qué no, de los atardeceres en los montes cercanos a Pamplona.
La reforma de una casa familiar para una nueva etapa
Este proyecto parte de una idea muy actual: las reformas nos permiten invertir bien nuestros ahorros para renovar esas casas que envejecen con nosotros. Cuando los hijos crecen y cambian las rutinas, dejamos de mirar el reloj para ajustarlo a los horarios escolares y llenamos el frigorífico de otra forma.
Los propietarios de esta vivienda querían recuperar el gusto por disfrutar de una ubicación privilegiada, con vistas hacia la montaña y a la ciudad, donde los atardeceres son idílicos y acogen bonitos encuentros familiares. Podían haber optado por hacer un cambio drástico de la decoración, pero apostaron por un proyecto que respeta el hogar donde crecieron sus hijas y consigue ordenar la casa para una vida diferente.
El nido vacío se transforma en una vivienda más funcional y en esta casa de Pamplona se materializa al cambiar la distribución y convertir el segundo nivel de la construcción en el corazón social de la casa y el espacio favorito de la arquitecta Carmen Bistuer, que se imagina "en la planta superior, por la mañana, sentada en el sofá con un café recién hecho, la luz entra ligera cruzando el salón hasta llegar a la cocina. Y por la tarde, las reuniones familiares ahora cuentan con las mejores puestas de sol para despedir el día. Este espacio que ahora está concebido para ser vivido y habitado en familia es -sin duda- el más especial por lo que allí sucede”.
El diseño de Casa RMS saca partido a una ubicación privilegiada: desde la serenidad matutina del salón, la luz cruza de manera ligera hasta la cocina, mientras que el atardecer y las puestas de sol sobre las montañas se convierten en el telón de fondo de la zona de día. La intención de potenciar la luz natural es clara, sobre todo trabajar sus matices con la bóveda del salón, que era un espacio de gran altura que no admitía la iluminación directa y "entendimos que integrar la iluminación con la nueva arquitectura era el modo más coherente de abordarlo. Se ejecutó un techo abovedado que, además de integrar la luz indirecta de este espacio, completa el carácter singular de este hogar", argumentan desde Cantiera Estudio.
Una casa decorada con artesanía y piezas con firma
La emoción está presente en este proyecto, ya que "crear una vivienda y conseguir que sea hogar es siempre un desafío. Más aún, cuando quien la ha habitado durante más de treinta años quiere apostar por darle una nueva vida sin perder la personalidad que le caracteriza”, explican desde Cantiera Estudio.
La suerte de estos jóvenes arquitectos es que los propietarios conocían perfectamente las virtudes y defectos de su hogar, así que les indicaron los espacios que necesitaban una revisión, los rincones que funcionaban y las piezas que tenían un valor emocional y necesitaban integrar.
En Cantiaro Estudio no han trabajado sobre un plano vacío, así que han decidido enfocar el carácter de este dúplex en la madera de roble, esa singular bóveda de luz y también en la puesta en valor del arte vasco con obras diseminadas por toda la casa. Es un acto de justicia, ya que esta pareja se dedica al paisajismo desde hace décadas "expresa su manera de entender la vida a través de la artesanía, aunque de un modo sutil y siempre ligado al contexto de su vivienda. Por eso, en su hogar hay varias piezas del artista local Faustino Aizkorbe, con quien los propietarios mantienen una estrecha relación, además de piezas de artistas como Chillida o Basterretxea". Además, los elementos de carpintería han sido diseñados a medida y ejecutados de manera artesanal por carpinteros locales.
Este gusto de los propietarios por volver a la esencia ya se dejaba ver hace tres décadas al adquirir la vivienda, confirman en Cantiera Estudio, porque "apostaron ya entonces por un minimalismo que llamaba la atención respecto a las viviendas de sus vecinos. Una época en la que el más es más reinaba en las viviendas españolas, y en la que apostar por la tranquilidad y sensibilidad visual, era un rasgo poco convencional".
La planta superior con salón, cocina y vistas de Pamplona
La organización de Casa RMS se divide en dos niveles y el superior se ha pensado para tener una vida familiar, mientras que el inferior acoge los dormitorios, baños y lavandería. En el segundo piso se han concentrado los esfuerzos de la reforma para unir el recibidor, el salón, el comedor, la cocina y la terraza.
Además, esta vivienda reformada tiene una doble orientación este-oeste que deja de ser un dato técnico para ser una bendición. Es determinante que, por la mañana, el salón se convierta en un lugar de luz suave, ideal para empezar el día con calma y, por la tarde, las estancias sociales se orientan hacia el atardecer y la terraza adquiere una nueva relevancia. La solución del falso techo abovedado y un cómodo sofá tapizado en blanco frente a las vistas de la terraza hacen que esta estancia sea muy acogedora.
Un mueble de madera de roble diseñado a la medida ordena el almacenaje para unir el salón a la cocina. Este recurso de carpintería da identidad, también con la ayuda de los herrajes de Formani, en acabado bronce oscuro, y beneficia el tránsito entre los dos ambientes.
La cocina se convierte en un espacio flexible con un comedor decorado con mobiliario antiguo y nuevas piezas de marcas locales, como Ondarreta. Es una atmósfera diáfana y vinculada con el exterior, al igual que esa maravillosa terraza desde la que se aprecian todos los cambios de las estaciones y del cielo, según la hora del día.

















