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Cuando hacemos castillos de arena al comprar la lotería, solemos fantasear con la idea de tener una casa a pie de playa, justo como esta que dista solo 12,5 metros desde la puerta principal hasta donde rompen con suavidad las olas del Mediterráneo.
El estudio de arquitectura Ilabb ha diseñado en la localidad de Levanto, en la bella Liguria italiana, el proyecto Surf House: el mejor ejemplo de apartamento de playa que todos querríamos poseer, porque es compacto, muy organizado y con unas vistas que cortan la respiración.
Una casa de vacaciones para surferos
Esta vivienda de 100 metros cuadrados se ha diseñado a la medida de una familia de Estados Unidos que encontró en este rincón de Italia una postal idílica: un lugar vivo, con un clima perfecto durante todo el año y con una conexión única con el paisaje. La propia historia de la compra refuerza la idea de arraigo, porque el propietario de esta vivienda histórica solo decidió ejecutar la venta si los nuevos dueños entendían realmente el valor, así que la parte emocional también queda patente, incluso en las imágenes de los interiores.
Esta casa de playa no mira al Mediterráneo, más bien lo integra dentro de la vivienda, un logro que han conseguido Luca Scardulla y Federico Robbian, fundadores de Ilabb. Tener que reformar Casa Blondet, un edificio histórico que data de 1930, daría vértigo a cualquier estudio de arquitectura, pero la audacia de estos jóvenes ha conseguido reformar en menos de un año una vivienda antigua para crear una casa de estilo surfero, que ha tenido un coste de 150.000 euros, aunque la carpintería realizada a medida sumó otros 180.000 euros.
La familia califroniana quería una reforma integral respetuosa, pero también muy ambiciosa, porque necesitaban tres dormitorios, dos baños, una cocina amplia, gran salón y un estudio para albergar a la pareja, que tiene dos hijos pequeños y otros dos en edad universitaria. Sin embargo, las limitaciones estructurales eran claras porque los muros de carga y los pilares de hormigón condicionaban el proyecto.
Por supuesto, la fachada central está orientada hacia la playa y concentra la zona de día. El corazón de la casa está pensado para la convivencia familiar y el profuso uso diario, que siempre se conecta con el exterior a través de la casi centenaria escalera de mármol policromado. Esta entrada da más empaque a una vivienda histórica situada en medio del paseo marítimo, pero que se alza sobre una estructura para conseguir una visión privilegiada del Mediterráneo.
Una casa con muebles diseñados a medida
Toda la carpintería de la casa, incluido el parquet en espiga, es de madera; una opción visual continuista con el tono de la arena. La distribución antigua casa estaba muy dividida, así que para conseguir ampliar el espacio, el proyecto de Llabb reduce el pasillo y refuerza el eje principal del apartamento de playa para crear un recorrido continuo que conecta las dos estancias orientadas al mar y consigue una funcionalidad ejemplar.
Este diseño es una gran pieza continua en roble con un llamativo lacado en un tono azul intenso que conecta con el color del mar al que se conecta con la vista. Se convierte así en una casa de ambiente surfero con esta gran ola que atraviesa toda la vivienda y alberga en un solo mueble fijo todo; un logro que solo puede conseguir el estudio Ilabb como homenaje a sus orígenes, ya que nació en un pequeño taller de carpintería dedicado al diseño de muebles a medida.
Vamos a descubrir cómo se ha diseñado esta enorme gran pieza multifuncional, construida en dos fases y que integra todas las funciones principales de la casa. Comienza siendo la cocina, se transforma en el banco del comedor; más adelante, incorpora el mueble para la televisión y la librería. Luego, en el pasillo, incluye un espacio en el que cambiarse al volver de la playa y, después, continúa convirtiéndose en armarios y espacios de almacenamiento. Además, el mueble azul integra las camas en el dormitorio infantil y aparece el escritorio, el armario y la cama abatible del estudio. Para terminar, se incorpora en el dormitorio principal para formar el cabecero de la cama y dar forma a los armarios empotrados.
Una cocina abierta al comedor y con mucho almacenaje
Esta casa de playa funciona con una fluidez envidiable; por eso la cocina no rompe el equilibrio visual del salón y consigue ser un espacio en el que no falta ni sobra nada. Como se integra en el gran mueble azul, también es discreta; por eso tiene un pequeño office con puerta corredera y un sistema de armarios con una ingeniería muy eficaz y que no deja casi nada a la vista.
La cocina en forma de L conecta con el comedor de la casa, situado en una de las esquinas para aprovechar la luz natural de dos grandes ventanales, bajo los que se sitúa un banco a medida, que arropa a una bonita mesa de diseño, de Extendo, y sillas, de Carl Hansen.
La vista nos conduce hacia un salón bendecido por la luz natural, gracias a su apertura hacia la playa, y consigue que el espacio parezca más largo. La decoración brilla por la escasez de elementos en toda la casa, también en este espacio, donde apenas se utiliza un escritorio con estanterías en madera para minimizar el ruido visual, ideal para disfrutar de la presencia del mar y también para crear una sensación de orden muy agradable.
Aunque es una vivienda muy trabajada y diseñada al milímetro, no se siente así, más bien parece una casa de playa fresca y prácticamente improvisada. Este es el valor de los diseños del estudio italiano, que ha conseguido simplificar lo que en principio era todo un reto. En la zona norte, se sitúan dos dormitorios y un pequeño estudio, que también funciona como habitación de invitados. El mueble que hace las veces de espina dorsal aquí se vuelve dinámico, con curvas y vaciados inspirados en el diseño náutico; de hecho, las tablas de surf con bordes suaves presentes en las habitaciones, no solo actúan como recurso decorativo, sino para crear un ambiente coherente con la ubicación costera de esta preciosa casa de playa.
Los dos baños de la vivienda son muy distintos entre sí, pero ambos muy bien resueltos y cuentan con elmentos de la firma Fratelli Villa. El baño principal es más sofisticado. Tiene una bañera exenta y un precioso lavabo diseñado por el estudio de interiorismo, en mármol travertino sobre un mueble de madera de roble en la base. Sin embargo, el otro cuarto de baño opta por líneas minimalistas, con elegantes perfilados en negro en la mampara y un separador acristalado. Este acabado se traslada a un original lavabo volado, a juego con la grifería.
Al final, el proyecto Surf House es el resultado del diseño funcional y el saber hacer artesanal de un estudio de diseño joven, pero comprometido con el oficio de la carpintería. Se ha conseguido una casa de playa que dialoga con el paisaje marítimo y con una gran personalidad, porque ha sabido actualizar un edificio histórico para dar un hogar a una familia activa que tenía muy claras sus necesidades.

















