Vivir en París siempre es un lujo y, si tienes alma bohemia, el barrio de Oberkampf es una opción absolutamente cool. Murs et Merveilles Studio ha conseguido hacer una reforma perfecta y muy elegante en un piso pequeño con seis balcones a la calle para convertir sus escasos 60 metros cuadrados en un ejemplo de cómo optimizar la distribución de forma brillante.

En el estudio de arquitectura de interiores pusieron atención a los deseos de los propietarios, que querían disponer de dos dormitorios completos, cada uno con su propio cuarto de baño, conservando al mismo tiempo un amplio espacio de estar e integrando un lavadero. Por eso, en el proyecto "hemos trabajado cada metro cuadrado con precisión para conciliar comodidad, funcionalidad y fluidez en los desplazamientos, sin sacrificar en ningún momento la sensación de amplitud", confirman desde Murs et Merveilles.

la reforma integral de un piso pequeño en paris con nueva distribucion y mas espacio de almacenajepinterest
Julien Peppy

Un piso pequeño con buena distribución

Complacer a los propietarios pasaba por afinar los planos de esta casa con balcones de París como si fuera un mecanismo de precisión tan eficaz como un reloj suizo. La nueva distribución obtenida con la reforma ha equilibrado zonas de uso cotidiano con espacios más íntimos y recogidos. La parte social respira mejor, mientras el área de noche se vuelve más inmersiva y tranquila. El éxito del proyecto está en que la funcionalidad no se percibe como sacrificio, sino como una base elegante sobre la que se construye toda la identidad interior.

Para la interiorista francesa, la unificación del salón y el comedor en un espacio open concept parte de que "el mobiliario a medida nos ha permitido optimizar el espacio y, al mismo tiempo, dotar a la sala de estar de una identidad propia. La estantería empotrada estructura el salón en torno a la chimenea original y crea un punto focal destacado. Además, el banco del rincón del comedor ofrece más asientos que una disposición clásica, al tiempo que ocupa menos espacio. Estos elementos a medida contribuyen así tanto a la funcionalidad como a la armonía visual del proyecto".

Cambiar la percepción del espacio es todo un arte, por eso el interiorismo tiene un poder tan transformador. En este caso, el estudio Murs et Merveilles ha acudido a los conceptos de base de la decoración: "Hemos creado una paleta de colores inspirada en la naturaleza, que mezcla tonos minerales y relajantes con acentos más cálidos. Los tonos neutros, como el beige o el moca, crean una base atemporal y elegante. Los toques de verde aportan frescura, mientras que los matices terracota y rojo ladrillo infunden calidez y carácter. Este equilibrio permite conseguir un interior a la vez suave, vivo y sofisticado".

Además, en este piso pequeño había que utilizar otros trucos infalibles, como la ubicación estratégica de espejos, porque "desempeñan un papel esencial en la percepción de los volúmenes. En los cuartos de baño, permiten amplificar la luz natural y crear mayor profundidad. Combinados con los detalles cromados, también generan juegos de reflejos que aportan luminosidad y un toque de elegancia a los espacios", argumenta la interiorista.

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Julien Peppy

Una casa pequeña con dormitorios en suite y vestidor

Se han habilitado dos habitaciones con baños integrados, una de ellas conectada con la zona de cocina, a través de un vestidor, y, la otra suite, incluye una lámpara de techo en estilo japandi y un originalísimo cabecero estampado con motivos clásicos, que se ha convertido en la joya oculta de esta casa en el centro de París. La interiorista tenía claro que quería "crear una atmósfera envolvente y exótica en la zona de descanso. El paisaje panorámico actúa como una invitación al viaje y aporta profundidad a la estancia. Además, prolonga la paleta de tonos terracota del vestidor contiguo, creando una continuidad visual entre los espacios. Esta intervención aporta carácter al dormitorio al tiempo que refuerza su dimensión íntima y acogedora".

Además, y aunque parezca increíble, el estudio de interiorismo ha logrado hacer un hueco de honor a un vestidor en este piso pequeño, porque "en los espacios reducidos, es fundamental incorporar soluciones de almacenamiento amplias para mantener la sensación de orden y comodidad en el día a día. Por eso, hemos concebido el vestidor como un auténtico espacio de transición entre las diferentes zonas funcionales del piso. Más allá de ser un simple espacio de almacenamiento, crea una secuencia envolvente hacia el dormitorio y contribuye a la calidad de uso de la vivienda, al evitar la proliferación de muebles de almacenamiento en las demás estancias.

Recorrido por un piso pequeño en París
la reforma integral de un piso pequeño en paris con nueva distribucion y mas espacio de almacenaje

Una cocina pequeña decorada en verde

La cocina es una estancia independiente y resulta una preciosidad. Todos los frentes de los armarios, incluido el frigorífico, se han lacado en tono verde oliva y madera oscura para conseguir un look muy actual y refinado. La elección del verde es interesante, porque conecta con una de las tendencias más sólidas del momento: las cocinas verdes, entendidas no como moda pasajera, sino como una forma de introducir calma, naturaleza y personalidad en la vida doméstica.

En este caso, la diseñadora de interiores ha elegido este tono para "aportar suavidad y frescura al espacio, porque, a diferencia de otros colores más intensos, sigue siendo luminoso y relajante, al tiempo que destaca con una personalidad propia. En una cocina pequeña, este tono permite crear un espacio acogedor y elegante, al tiempo que establece un vínculo sutil con materiales naturales como el nogal o la piedra. También contribuye a reforzar la atmósfera serena que caracteriza a todo el proyecto".

Hay que reconocer que la distribución abierta de este piso antiguo crea un ambiente envolvente en una casa de diseño con toques chic y muebles vintage. El recorrido por esta vivienda de 60 metros cuadrados da acceso a los dos dormitorios y el salón-comedor y, desde el primer momento, transmite el gusto por el color y los materiales y la sensación de amplitud sin perder la intimidad.

Desde el primer instante, se percibe la importancia de la continuidad visual de este proyecto y de la luz natural, que atraviesa los cuatro balcones con vistas privilegiadas a las calles de París. El resultado es una casa con personalidad, pero también con método y una estructura pensada al milímetro, también el interiorismo que pone en valor la selección de colores y su perfecta conjunción con muebles vintage, lámparas escultóricas y acabados sorprendentes.