Una casa pequeña siempre tiene mucho potencial y no tiene por qué ser un espacio limitado. En el proyecto Soko Studio hay una gran apuesta por regalar metros a la zona más íntima de una vivienda: el dormitorio. Una decisión arriesgada, pero con un resultado muy potente que da más personalidad a este piso de 60 metros cuadrados.

En el estudio Yucub Design cobran protagonismo las ideas geniales de las jóvenes diseñadoras Yulia Denskevich y Yulia Ermakova. Así se demuestra en este piso pequeño, de 60 metros cuadrados, que pone el valor integral del interiorismo, muy bien apuntalado con la ayuda de la estilista Anna Krutolevich.

una casa de 60 metros cuadrados con un dormitorio mas grande que el salon, la cocina y el comedorpinterest
Fotos: Ivan Sorokin. Estilismo: Anna Krutolevich

Una distribución muy original de una casa pequeña

Este proyecto no disimula el tamaño reducido de la casa para crear espacios similares, sino que convierte la división del dormitorio-salón y cocina-comedor en una oportunidad de hacer más funcional la casa. Se ha realizado esta reforma para satisfacer las necesidades de la propietaria con un buen diseño de bloques cromáticos, transiciones visuales muy bien pensadas y muebles integrados con piezas de diseño muy sugerentes.

La inspiración cromática de este piso urbano nace de una propuesta del cliente, que quería dar su lugar a la obra de Nicholas Roerich, un pintor ruso con lienzos repletos de matices, donde predomina una paleta muy rica con azules intensos, los verdes y los tonos tierra. Este ambiente se traslada a un interiorismo sofisticado, sobre todo en el recibidor y el dormitorio.

YucubeDesign lleva más de 15 años creando proyectos muy diferentes, pero con gusto por las capas; y esa idea se percibe claramente en este piso pequeño. Según las interioristas, "se puede diseñar cualquier cosa, desde un bolígrafo hasta un transatlántico", aunque siempre ponen el foco en el marco al trabajar con diferentes colores, textiles muy audaces, texturas sensoriales y una voluntad muy clara de hacer que el interior se vea vivo. En Sokol Studio, las telas hablan y crean emociones, pero también ese gusto actual por el interiorismo maximalista, donde están presentes de forma regular las molduras en los techos

una casa de 60 metros cuadrados con un dormitorio mas grande que el salon, la cocina y el comedorpinterest
Fotos: Ivan Sorokin. Estilismo: Anna Krutolevich

Una de las intervenciones más sorprendentes que hemos visto en mucho tiempo es la idea de crear un vínculo entre el dormitorio y el salón, dando más del doble de espacio al primero y dejando casi en la penumbra al segundo. Toda la zona que conecta con el exterior con grandes ventanales queda atrapada en la habitación, mientras que la sala de estar se separa de la cama con una gran cortina, de doble cara, para crear un espacio de descanso recogido con una decoración contundente: un pequeño sofá frente a un mueble de diseño con piezas de cerámica muy bien escogidas.

Esta distribución es muy atrevida y, a la vez, muy inteligente, porque evita que el dormitorio se perciba como una pieza aislada y lo conecta con el resto de la casa desde la entrada. En este caso, el textil de la cortina no es una pared divisoria, sino una forma de dar calidez a esta casa pequeña y también de aportar textura.

En el dormitorio, las telas superpuestas sobre la cama dan contraste al fabuloso cabecero con un estampado botánico, de nuevo en tonos azules. A ambos lados, dos muebles vintage, tan diferentes como singulares, hacen las veces de mesitas auxiliares.

Desde esta zona, se accede al recibidor, que es el vaso comunicante de todo el apartamento. Las diseñadoras de interiores Yulia Denskevich y Yulia Ermakova han bocetado un mueble a medida, lacado en azul, para ofrecer almacenaje oculto sin crear un gran impacto visual. De nuevo, una pequeña cortina de rayas cubre un acceso arqueado a un pequeño vestidor, toda una sorpresa por su ubicación.

una casa de 60 metros cuadrados con un dormitorio mas grande que el salon, la cocina y el comedorpinterest
Fotos: Ivan Sorokin. Estilismo: Anna Krutolevich

En esta entrada, el suelo hidráulico marca el ritmo para orientarse hacia la conexión de la vivienda con el exterior en dos grandes espacios. Esa geometría se ayuda al incluir una nota de color en los dinteles naranjas, con un armario con frentes espejados, que ofrecen más profundidad, y esa espectacular consola en estilo vintage, que se convierte en el punto focal de este espacio iluminado con lámparas de diseño setentero.

Desde esta atmósfera tan estimulante, se accede a un espacio compartido por el comedor y la cocina. Los colores son más amables y relajados para restar intensidad a la entrada. Todos los utensilios y la vajilla se ocultan tras una serie de armarios distribuidos en dos alturas en un mueble diseñado a medida para que la cocina sea un lugar sobrio, pero no frío, por eso se ha utilizado un gres porcelánico en tono oliva.

una casa de 60 metros cuadrados con un dormitorio mas grande que el salon, la cocina y el comedor
Fotos: Ivan Sorokin. Estilismo: Anna Krutolevich

En el comedor hay un gesto de sostenibilidad que pone atención en la memoria, porque el conjunto de mesa y sillas, con un inconfundible estilo nórdico, procede de la antigua casa de la propietaria. Las interioristas de Yokub Design han dado relevancia a estas piezas al ubicarlas junto a una pared completamente revestida en madera y con un vajillero con puertas de cristal integrado en esta composición.

Recorrido por una casa de 60 metros con muebles de diseño
una casa de 60 metros cuadrados con un dormitorio mas grande que el salon, la cocina y el comedor

Los tonos más cálidos se reservan para el cuarto de baño. El techo con molduras está pintado con motivos clásicos, en gris y blanco, para crear un ambiente clásico. La iluminación indirecta, además de una lámpara vintage con tres globos y la grifería con acabados dorados, acompaña a un espacio equipado con una bañera que opta, como detalle decorativo, por una cortina en lugar de las mamparas acristaladas que suelen utilizarse en los pisos reformados. La propietaria deseaba un baño repleto de matices, y así es el diseño de estudio de interiores, que utiliza un fondo perlado en los azulejos para añadir teatralidad y brillo a este espacio.

El proyecto Soko Studio es diferente por muchos motivos. Las interioristas Yulia Denskevich y Yulia Ermakova han recuperado el uso innovador de las cortinas para separar ambientes y ofrecer intimidad en un piso pequeño; crean movimiento al mezclar el mobiliario con curvas y rectas y utilizan trucos muy eficaces para ganar espacio, como los espejos y el almacenaje oculto. La marca de la casa, es la singular selección de textiles de las expertas en diseño y decoración que han firmado este trabajo de YucubeDesign.