- Las 65 casas de campo más bonitas de madera o piedra
- Cómo decorar una casa de campo en estilo cottage
- 50 pisos pequeños y apartamentos de diferentes estilos
El estilo nórdico es casi un estilo de vida y hace décadas que traspasó las fronteras escandinavas. El estudio Bohrer Arquitetos ha reinterpretado esta filosofía en esta casa de 120 metros cuadrados, situada en el vanguardista barrio de Ecoville, situado en la ciudad brasileña de Curitiba.
Mas de doce mil metros cuadrados de bosque protegido rodean al proyecto Hytte, una vivienda sustentada en los fundamentos que rigen la sostenibilidad: paisaje integrado en los interiores, espacios fluidos, materiales orgánicos y ventilación natural.
La calma de una casa con estilo escandinavo
El diseño de esta vivienda es honesto con los preceptos del interiorismo nórdico. La relación con la naturaleza es propia en cada proyecto del estudio de arquitectura Bohrer, aunque en esta casa ecológica se integra de forma precisa. El salón panelado en madera, de techo a suelo, se asoma hacia un inmenso ventanal capaz de crear un espacio inmersivo con la vegetación circundante, que permite tener la misma sensación que si estuviéramos en una cabañita en pleno bosque.
La casa Hytte tiene una serenidad envidiable; incluso se disfruta de esa paz al ver las fotografías del proyecto. El mobiliario escueto de los ambientes escandinavos se transmite en esta vivienda con superficies limpias y tonos muy suaves, entre blancos y grises, que combinan a la perfección con los acabados en madera. También se han utilizado colores fríos, que ayudan a dar amplitud a cada ambiente.
"En los detalles del apartamento Hytte, el proyecto revela su esencia: un equilibrio entre sencillez, confort y precisión. Cada elemento está diseñado para contribuir a una atmósfera acogedora, sin excesos, valorando lo esencial", avanzan desde Bohrer Arquitetos. Por eso, la elección de cada elemento ha sido decisiva, como la chimenea de diseño para arropar un salón presidido por la vegetación.
El área social tiene una cocina, en acabados metálicos, que rodea un comedor de madera, con cuatro sillas, en madera Tauari, diseñadas por Jabuti Ateliê para Boobam. La casa tiene una zona abierta para disfrutar del bosque exterior y un office muy práctico con barra de desayunos. Bohrer Arquitetos ha sabido transmitir cuándo una casa está bien pensada, cada mueble y cada superficie contribuyen a que la vida sea más fácil, no más complicada.
Dormitorios con ambientes envolventes
En las zonas privadas de la casa, el estudio de arquitectura ha querido que se profundice "en la idea de refugio mediante soluciones que combinan funcionalidad y sensibilidad. La madera clara envuelve los espacios y crea una continuidad que refuerza la sensación de confort y calidez".
Los tres dormitorios recrean ambientes muy diferentes, aunque con un mismo lenguaje estructural. Son espacios minimalistas, pero con guiños a la calidez y el bienestar. La suite es un cubículo revestido de madera con una iluminación natural filtrada con persianas de lamas orgánicas. Sin embargo, en la habitación infantil la carpintería ofrece un pequeño tatami, diseñado por Estúdio Legna, que emula el estilo japandi con un futón, y una cabaña para ordenar el espacio de juegos. En todas las habitaciones, las paredes se decoran con papeles pintados con diferentes motivos.
Como mandan los cánones, el estilo escandinavo tiende a no ocultar nada, más bien pone en valor cada detalle para que el conjunto gane en coherencia y funcionalidad. Todo es bello y todo se utiliza; por eso, el mobiliario suele hacerse a la medida y con un almacenaje bien resuelto, como se demuestra en la conceptualización de todos los dormitorios.
La idea de revestir paredes con madera es un valor añadido. Garantiza el confort en toda la casa, es amable en lo visual y también tiene carácter atemporal. Este tipo de proyectos sostenibles también son un ejemplo de ahorro energético al alcanzar de forma inmediata el confort térmico. Bohrer Arquitetos ha encontrado esta solución envolvente para una casa idílica en la que todos querríamos vivir.

















