El Puerto de Santamaría es una de esas localidades donde se percibe la calma luminosa del Atlántico y las bonitas playas abiertas donde se siente la paz. Junto a ellas, se ubican casas de diseño que se caracterizan por tener la mezcla de tradición andaluza y estilo mediterráneo. Algunas conservan la identidad tradicional del lugar, mientras que otras se abren paso con novedosos diseños arquitectónicos contemporáneos y funcionales, pero suelen compartir algunos patrones comunes: el blanco en los exteriores, la búsqueda de luz natural para enriquecer los interiores y la apertura de terrazas de estilo mediterráneo y azoteas para aprovechar el buen tiempo.

Atendiendo al contexto de las playas de esta localidad y bajo la inspiración del estilo mediterráneo, el estudio Galán Sobrini Arquitectos realiza la transformación de una vivienda, la cual partía de una promoción estándar y sin alma, para convertirse en un hogar con carácter e identidad propia que va a estar en sintonía con el entorno. El objetivo era captar la esencia de El Puerto de Santa María, transmitir personalidad, potenciar la luz natural y diseñar, por tanto, un universo propio con más estilo y comodidad.

consola de ratan con lamparapinterest
Javier Calleja

Cómo reinterpretar una vivienda original

Como se ha señalado anteriormente, el estudio de arquitectura tenía un punto de partida con el que comenzar y reinterpretar la vivienda original. La finalidad es cuidar cada detalle para que se logre la coherencia visual y se respire personalidad. "La casa presentaba una arquitectura correcta, pero completamente neutra, sin carácter ni vínculo con su entorno", señalan desde el estudio. Este aspecto se tuvo en cuenta para que, de este modo, se trabaje con un propósito: hacer que la vivienda tenga sentido en el espacio donde se ubica y que se sienta propia del lugar.

"La inspiración fue, inevitablemente, el Mediterráneo: su luz cambiante, la proximidad del mar y una forma de habitar más relajada, sensorial y conectada con el exterior", señalan las arquitectas. En este sentido, se procedió con un proyecto integral teniendo en cuenta la arquitectura interior para redefinir, así, las proporciones y los recorridos. La idea es que se pueda lograr una imagen más sofisticada, un lenguaje más rico y la aplicación de matices cromáticos que realcen las estancias de la vivienda.

La renovación del diseño comienza desde el hall de entrada, donde se puede encontrar un primer guiño a la artesanía de la zona por medio de una consola diseñada por el propio estudio y confeccionada de manera artesanal. Esta destaca de manera evidente por sus curvas con las que se dinamiza la estancia de acceso. En la superficie, una lámpara de mesa de tipo cesta de Santa & Cole y dos cuadros en la pared de Hiwood para añadir un toque personalizado y especial que completan el conjunto decorativo.

Cómo se relaciona el salón con el entorno

La sencillez es una premisa con la que tratan de trabajar desde el estudio. La idea es que la decoración demuestre "la proximidad del mar y una forma de habitar más relajada, sensorial y conectada con el exterior", añaden las arquitectas. Por eso, se trata de transmitir mayor personalidad y ofrecer un vínculo con el entorno exterior a través de sofás en blanco roto de Zara Home, mientras que el contaste se logra por medio de los cojines de Güell Lamadrid y confeccionados por Ideas Marbella, cuyos estampados resaltan junto con el azul oscuro.

Uno de los puntos más destacables del salón son las mesas de centro de Westwing en color gris y que, aparentemente, ofrecen una imagen que simula la piedra natural. El toque cálido que recuerda a la arena de la playa viene de la mano de la alfombra de KP y todo en su conjunto se culmina con dos bancos puffs diseñados por el estudio, pero realizados por Ideas Marbella. En una esquina, el velador de madera es un mueble vintage que recuerda al mobiliario antiguo de las casas típicas de El Puerto de Santa María y que sostiene, a su vez, una lámpara de diseño firmada por Can Betelgeuse.

salon con decoracionpinterest
Javier Calleja Rovira

Cómo conectar cocina, comedor y salón

La cocina, el comedor y el salón se unen entre sí manteniendo una continuidad cromática basada en tonos tierra y blancos fundamentalmente. El objetivo es crear un espacio común que se divide a conveniencia por un separador en la cocina, el cual está conformado por puertas correderas que, a su vez, son traslúcidas para permitir la entrada de luz natural. Se crea un área social amplia donde se optimiza el espacio al máximo, ideal para hacer vida en familia en la propia cocina y cerrarla cuando no queramos que salgan los olores al resto de la casa. Al fin y al cabo, es un medio funcional para la separación de ambientes.

La propia cocina se constituye por una isla central práctica y elegante con taburetes de Zara Home para crear una zona de office y aprovechar el espacio para algo más que cocinar. Además, se mantiene la continuidad cromática de tonos tierra en los taburetes junto con el papel pintado de Coordonné en las paredes. En general, se mantiene un discurso visual por todas las estancias de la casa, sin olvidarnos del blanco que, básicamente, contribuye a generar más luminosidad interna.

En cuanto al comedor, cabe señalar el carácter artesanal y naturalista que ofrece el mobiliario en madera y la alfombra. Desde el estudio señalan la relación en el conjunto al emplear "papeles pintados, tejidos naturales, maderas, piezas especiales y una cuidada selección cromática". Las sillas, la mesa y los estores ofrecen un bonito conjunto que culmina, desde el punto de vista decorativo, con los jarrones de Sklum en el centro de la mesa. Las notas de color leves se pueden encontrar en el cuadro de Emma Clarós.

comedor con mesa y sillas y encimera de la isla de la cocinapinterest
Javier Calleja Rovira

Combinar colores en baño y dormitorios

La vivienda tiene cuatro dormitorios en los que se decidió combinar colores al aplicar las notas de color más singulares en textiles y papeles pintados. Una forma práctica de personalizar las áreas privadas de descanso. En el caso del dormitorio principal, se introducen notas azules que recuerdan al color del mar en el cabecero y los cojines. El contraste se produce con la mesa de madera de Zara Home, el aplique de Indietro, la alfombra y el papel pintado, ambos en tonos arena para seguir, en general, la continuidad con el resto de la decoración de la casa y un vínculo estrecho con el entorno costero de El Puerto de Santa María.

Los otros tres dormitorios se asemejan entre sí por la distribución en dos camas individuales, pero unidas a través del cabecero. Dos de los dormitorios los tienen de ratán natural, material en sintonía con los tonos arena y los blancos de la casa, mientras que el otro dormitorio presume de tener notas verdes en la lámpara de Westwing, los cojines y el papel pintado.

Recorre foto a foto esta preciosa casa en Cádiz
mobiliario panelado

Finalmente, el otro dormitorio tiene un contraste más contundente en los colores: un cabecero en azul oscuro corrido de Tikamoon en sintonía con los plaids de Zara Home frente a los cojines rojos y la lámpara de ratán de Zara Home que, concretamente, devuelve esa apariencia naturalista de los tonos tierra, una forma creativa de "aportar ritmo, intimidad y una lectura mucho más compleja de la vivienda", añaden las arquitectas.

Uno de los puntos más llamativos y originales de la casa es el aseo de cortesía. Llama la atención el papel pintado con estampados vegetales de Coordonné, mientras que la línea moderna funcional se refleja en la grifería y el lavabo que rompen, aparentemente, con la estética artesanal traída desde otras estancias. Para renovar el baño, se introducen elementos naturalistas en relación al resto de la decoración de la casa se encuentran, por un lado, la bandeja en la encimera y, por otro, el cesto de mimbre, ambos productos de El Corte Inglés.