Cuando una interiorista es mecenas de nuevos talentos y ha tenido la fortuna de criarse entre artistas, ya tiene una base consolidada sobre lo que supone rodearse de belleza y legado. Si, además, ha crecido y desarrollado su carrera entre Francia, Estados Unidos y Canadá, es muy probable que estemos frente a una diseñadora de interiores excepcional, como es el caso de Henrietta Southam.

Con estos mimbres, el estudio Henrietta Southam Design tenía una oportunidad única de transformar los interiores de esta casa de campo cerca de la ciudad canadiense de Ottawa. Sin embargo, había un hándicap estructural en el proyecto Artful Agora, una vivienda de 520 metros cuadrados con una planta tiene una forma poco convencional, ya que hace una L perfecta, que ha necesitado una reforma integral.

una casa de campo decorada en estilo rustico chic con papeles pintados en habitaciones, salon y banospinterest
Marc Fowler / Metropolis Studio

Papeles pintados en toda la casa

La diseñadora de interiores utiliza este recurso para dar profundidad y conseguir un espacio artístico en cada estancia. Los papeles pintados seleccionados tienen patrones botánicos para incluir la naturaleza en el interior de una casa antigua ubicada en un enclave histórico, Rockcliffe Park Village, que sigue el urbanismo habitual en la tradición arquitectónica inglesa del siglo XIX, así que en este entorno se encuentran viviendas construidas según los preceptos del estilo Tudor o georgiano.

Entrar en esta vivienda es introducirse en un ambiente veraniego y también probar ese refinamiento centenario que buscaba la diseñadora en este proyecto que le ha llevado un año y medio para conseguir una casa señorial con "acabados exquisitos, con papeles pintados procedentes de Inglaterra, Francia y Suecia, nuevos suelos de roble cortado al hilo y vigas de abeto Douglas canadiense; mármol, de Italia, e iluminación a medida, de Estados Unidos", asegura Henrietta Southam.

Estas casas conservan la idea de crear jardines interiores, por eso el empeño de reproducir en las paredes una historia que contar con papel pintado con estampados tradicionales, tan habituales en la decoración de las casas europeas. El estudio Henrietta Southam Design seleccionó diseños vintage de procedencia europea como si de obras de arte se tratara.

La inspiración para realizar la reforma de esta casa nació de diferentes fuentes, según confirma la diseñadora de interiores: "Se me concedió el honor de diseñar detalles que nunca antes había tenido la oportunidad de abordar. Por primera vez, todas las molduras (zócalos, marcos de ventanas y molduras de techo) fueron diseñadas por HS + Co, en yeso, y realizadas por artesanos italianos que acababan de trabajar en el Senado y Parlamento de Canadá. Los suelos de mármol ajedrezado colocados en patrón de rombos se encontraban con unas escaleras que también iban revestidas de mármol, donde además llevé los límites un poco más lejos al crear peldaños curvos dignos de un palazzo italiano".

El color verde como hilo conductor

Esta tonalidad, con un matiz esmeralda, aparece de forma inesperada por todas partes, desde los textiles a la carpintería. El proyecto se articuló alrededor del color verde de forma intencionada: un jarrón art déco muy querido por los propietarios. La diseñadora de interiores utiliza este tono como pegamento visual, porque esta tonalidad "ingeniosamente intercalada por toda la casa, así como el uso de materiales nobles como el mármol y el roble, crea vínculos armónicos de una estancia a otra".

una casa de campo decorada en estilo rustico chic con papeles pintados en habitaciones, salon y banospinterest
Marc Fowler / Metropolis Studio

La cocina verde se enarbola como espacio principal. Henrietta Southam confiesa que fue el espacio que más atención requería, porque pasó a distribuirse en tres estancias conectadas con esta paleta cromática combinada con un mármol veteado en lila y un original techo en forma de cañón, que evoca el ambiente de la vinoteca favorita de los propietarios, David y Andrea, situada en una cueva romana de Sicilia.

En la gran cocina, son una preciosidad los armarios Art Nouveu, hechos a medida con puertas tipo ventana inspiradas en las famosas vidrieras de Rennie Mackintosh, pero con un revestimiento de papel pintado con originales diseños que recuerdan los paisajes de la costa italiana, un destino que adoran los propietarios. Frente a esta zona de almacenaje, se encuentra una enorme isla que "se diseñó y colocó inspirándose en la mesa de la obra La Última Cena", argumenta la interiorista.

Un gran salón con doble altura

El estudio Henrietta Southam Design tuvo que abordar una gran transformación del techo y creó una especie de vientre de ballena mediante una singular estructura de vigas curvas de madera de abeto Douglas. Es una solución con un potencial visual inusual y que consigue crear de un problema una virtud.

El salón se convierte en un espacio de enormes muros blancos diseñado para compartir y para recibir el máximo de luz natural, incluso en la zona de la chimenea. Nada que ver con el interiorismo que se luce en la biblioteca de la casa, con un estilo clásico y mucho más sobrio, que luce los paneles de madera originales de la vivienda, aunque tuvieron que ser desmontados y recuperados, uno a uno, porque habían sufrido daños estructurales por un jardín exterior mal drenado.

Recorrido por una casa decorada con papeles pintados
una casa de campo decorada en estilo rustico chic con papeles pintados en habitaciones, salon y banos

"Nuestra casa ha recibido varias reformas a lo largo de los años y necesita volverse más coherente desde el punto de vista del diseño y, además, ganar glamour". Esta fue la petición que realizaron los propietarios al estudio de Henrietta Southam, por eso el proyecto Artful Agora cambió la distribución incómoda de la mansión y acometió una renovación integral de nada menos que quince estancias, que introdujo una escalera clásica.

El proyecto Artful Agora deriva del amor de los propietarios por el arte y por Italia y se deja ver, en especial, en los dormitorios de la casa. La habitación en suite luce ricos textiles en tonos dorados y un discreto cabecero que da protagonismo a las paredes que recrean un bosque en su papel pintado. Un acogedor rincón de lectura y un baño con un dinámico revestimiento ajedrezado, y una fabulosa bañera exenta, completan la habitación principal. En cada espacio de la zona privada de esta casa de campo con jardín, la interiorista deja ver la influencia del movimiento Arts and Crafts, que reivindicaba tras la Revolución Industrial la vuelta al diseño presente en la vida cotidiana.