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Una antigua casa en plena huerta de Valencia adquiere una nueva dimensión tras una rehabilitación muy eficiente del estudio Cu4Arquitecura que ha sabido guardar con este proyecto el aspecto de la fachada tradicional, así como su estructura, y conseguir una vivienda de estilo mediterráneo con un gran patio.
La orientación de esta casa de pueblo, situada en la localidad valenciana de Bonrepòs i Mirambell, manda. La búsqueda de la luz natural, con su apertura intencionada hacia la huerta, y la apuesta por la ventilación cruzada, como medida de eficiencia ancestral han permitido que una estructura antigua consiga convertirse en una preciosa construcción con techos altos y vigas vistas de madera.
Un salón con doble altura
Para aprovechar al máximo la estructura de esta casa tradicional construida a principios del siglo XX, el estudio Cu4Arquitectura aprovechó el forjado de madera y la solidez de los muros portantes para evitar la demolición de la vivienda que, poco a poco, ha añadido edificaciones adjuntas. Con esta intervención se ha puesto en valor la historia, con una fachada con carácter que enriquece el casco histórico de Bonrepòs i Mirambell, pero también la audacia de estas construcciones de grandes fachadas que, en las zonas traseras, conectan con el paisaje huertano típico de Valencia.
La luz mediterránea se cuela en el proyecto Casa Mirador de la Huerta, pero de forma cambiante, así recuerda el pasado (y también el presente) agrícola de esta localidad, que liga los frutos de la tierra a los ciclos solares. Este reflejo es visible también en el imponente salón de la vivienda, pensado para reducir al máximo el uso de iluminación artificial con un doble techo que crea un gran espacio en vertical.
La doble altura en la zona social se extiende en el salón-comedor para generar, junto a las lamas del parquet de madera, una sensación de continuidad hacia el patio posterior. Los techos se han reforzado con sistemas para mejorar el rendimiento térmico y dejan ver las vigas de madera ya existentes desde un salón, con sofás en forma de L, abierto hacia un comedor muy luminoso y decorado en estilo nórdico, con una gran mesa rectangular, sillas trenzadas y dos grandes lámparas suspendidas del techo de doble altura.
Justo estas luminarias, aunque en menor tamaño, se repiten sobre la barra de desayunos dispuesta en la cocina con isla. Es un espacio muy dinámico, con un sorprendente sistema de almacenaje hecho a medida, donde los armarios lacados en blanco se prolongan en la pared y crean contraste con un gran frigorífico americano acabado en acero.
Una casa decorada en color blanco
Aunque las dimensiones de esta casa de pueblo son muy generosas, en Cu4Arquitectura no han dudado ni un segundo de la eficacia de este tono atemporal, tan utilizado en estilos decorativos claves en los últimos años, como el minimalismo y el nórdico. Sin embargo, las puertas lacadas, los techos y las paredes blancas conforman un todo que amplía aún más visualmente el espacio y crea ambientes limpios y acogedores.
Las dos plantas de Casa Mirador de la Huerta tienen como hilo conductor la pureza del blanco, que es una tonalidad perfecta para realizar un buen mantenimiento de la vivienda. Los dormitorios solo cambian esta paleta cromática con los acabados en madera que lucen las vigas vistas del techo, los marcos de ventanas y balcones o los muebles en tonos naturales. Es un interiorismo tan escueto que pueden recordar a un cierto estilo monacal, con un minimalismo tan estricto como austero, aunque la luz natural es la perfecta aliada para crear esos preciosos juegos de luces y sombras que forma el enrejado de las ventanas.
Tanto en la zona privada como en el área privada se utiliza la ventilación cruzada para que la inteligencia arquitectónica de la vivienda antigua siga siendo un modelo de eficiencia. Tener una ligera brisa en interiores siempre es una bendición. De hecho, en la Antigua Roma ya utilizaban estos sistemas para regenerar el aire de las viviendas, donde las ventanas tienen que ser más altas que anchas para facilitar la ventilación natural.
Justo este truco de ahorro energético es el utilizado en esta casa con patio, que también es un buen método para climatizar sin dispositivos electrónicos y eliminar humedad y olores, además de aportar frescor, sobre todo en climas cálidos como los que viven en esta localidad de la huerta valenciana. Esta serie de ventanales, que se suceden en las dos plantas, refuerzan la conexión entre el paisaje exterior (sobre todo de la huerta) con el súper luminoso ambiente interior.
Desde el punto de vista patrimonial, el proyecto del estudio Cu4Arquitectura mantiene la fachada con los materiales de uso tradicional en la parte histórica de la población de Bonrepòs i Mirambell. La intervención en Casa Mirador de la Huerta ha respetado los antiguos huecos verticales en los muros que se vierten hacia la calle principal y también ha conservado elementos característicos como la cubierta inclinada de teja cerámica tradicional en la Comunidad Valenciana. La sostenibilidad es una buena razón, porque es un material muy duradero, pero también ofrece una identidad singular y homenajea al patrimonio cultural y a una forma ancestral de construir que sigue siendo resolutiva y ejemplar.
















