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La pasión es el hilo conductor de este proyecto de Butterfly Studio Design. El amor por el arte es la clave para comprender el interiorismo de este piso de 80 metros cuadrados; una propuesta tan audaz de color y contrastes que, perfectamente, podría ser una de las casas de diseño que vemos en las películas de Pedro Almodóvar.
Anna Baranowska y Joanna Felczuk, fundadoras de este estudio de interiorismo polaco, han elegido esta estética alegre y muy creativa para decorar, con la ayuda de la estilista Eliza Mrozińska, una casa llena de sorpresas y con una fabulosa terraza, que rodea por completo esta vivienda situada en Cracovia.
Una casa de diseño donde manda el color rosa
El punto de partida estaba claro, porque la propietaria buscaba un interiorismo repleto de energía y que diera cabida a su colección de piezas de arte moderno y diseño contemporáneo. El protagonismo del rosa también fue una imposición para Butterfy Studio Design, pero sin caer en la cursilería del exceso de este tono pastel.
El resultado es un interiorismo sofisticado, y también muy atrevido, donde el manejo del color traspasa el juego visual para convertirse en un arma infalible para dar emoción y arquitectura a cada una de las estancias. No es fácil equilibrar esta paleta cromática, pero estas jóvenes diseñadoras de interiores han aportado un criterio consolidado para realizar la mejor selección posible de muebles, objetos decorativos y piezas con textura.
La cocina actúa como centro visual por su originalidad y distribución poco convencional. Butterfly Studio Design ha dividido el espacio en dos zonas y se olvida de la tendencia que desde hace años llena las casas de cocinas con islas centrales. En su lugar, las interioristas de Butterfly Studio Design han optado por una mesa de comedor redonda rodeada de sillas de madera con un diseño vintage renovado con una mano de pintura, en rojo y verde, que transforman el ambiente.
Como es una estancia de uso diario, la cocina tiene un almacenamiento flexible y muy bien organizado en una distribución en L de armarios suspendidos y bajo la encimera que imprime carácter con un mobiliario en verde y rosa, incluso con los azulejos de la pared pintados en este tono.
La distribución abierta del apartamento consigue que el salón se integre al comedor y la cocina con un precioso vajillero con puertas acristaladas que dejan ver la colección de cerámica espectacular de la propietaria. El diseño y el arte juegan un papel fundamental en el área social con obras de la pintora Aga Pietrzykowka y piezas con aire vintage. Los colores pastel suavizan esta apuesta tan potente por los objetos con personalidad, como las cuatro mesas auxiliares situadas junto al sofá, que se utilizan para dinamizar esta área con mesitas en diferentes texturas, formas y materiales.
Esta decisión de dar relevancia a las curvas de las piezas cerámicas, las combinaciones cromáticas, con un potente rojo inesperado en una zona del salón, y el juego de volúmenes permite que esta casa parezca que está viva y pone en relieve que una casa de diseño es capaz de provocar sonrisas y también crear atmósferas muy impactantes en lo visual.
Nos encanta el esfuerzo de las interioristas por crear una atmósfera cozy, que se materializa en un adorable rincón de lectura muy solicitado por el rey de la casa: el gato de la propietaria, que tiene un hueco especial en el mueble del baño principal para salir y entrar a su antojo. Hay otro detalle que hace hogar: la chimenea del salón, una pieza integrada en la pared que acompaña las tardes de invierno en esta vivienda.
Un dormitorio que parece una pieza de arte
Aunque todo el proyecto es muy expresivo, la habitación se convierte en un refugio ideal para una persona apasionada por el arte. Parece una obra abstracta creada a medida, desde las formas geométricas del cabecero hasta un cabecero acanalado para dar verticalidad al conjunto. Nada sobra, nada parece improvisado, ni siquiera las columnas próximas a la televisión o el espejo de forma orgánica. El papel pintado tiene un patrón vintage que consigue aportar contraste al conjunto.
En una vivienda de 80 metros cuadrados se pueden realizar muchas intervenciones, por eso se ha incluido un pequeño vestidor oculto tras una puerta estilo granero. Es un pequeño espacio totalmente rosa, con armarios de suelo a techo, como la pared de espejo para revisar cada detalle del outfit.
Los baños de la casa son tan divertidos como el resto de ambientes. Se han equipado con lavabos exentos colocados sobre muebles de lavabo de colores, de nuevo rosa y verde, y han ganado presencia los azulejos de las paredes y las formas curvas de los espejos. Las luminarias también tienen intención, porque en ambos cuartos de baño se han instalado lámparas con pantallas globo.
Este piso urbano de diseño demuestra como una vivienda compacta puede ser original y resolutiva si se sabe utilizar una paleta vivaz y se eligen con acierto los muebles. La propietaria buscaba una casa para toda la vida y ha encontrado en este proyecto el hogar perfecto a su gusto. Butterfly Design ha sabido leer entre líneas y responder de verdad a la vida del cliente, sin pensar en la temporalidad de las casas.

















