- 50 pisos pequeños y apartamentos de diferentes estilos
- 63 ideas para decorar patios, jardines, porches y terrazas
- Reformas en casa: los 25 antes y después más impactantes
Hoy nos trasladamos a una colonia tradicional malagueña, para conocer en exclusiva el último proyecto de reforma integral y decoración de la interiorista Patricia González de Lara. Se trata de una vivienda unifamiliar de 45 metros cuadrados que, pese a su tamaño reducido, se ha convertido en un hogar de espacios amplios y muy luminosos, con cocina abierta al salón, dos dormitorios con baños integrados, jardín delantero y patio trasero. "La casa, que llevaba cerrada más de veinte años, es ahora la segunda residencia de una pareja que la utiliza durante sus escapadas al sur de España", explica la interiorista.
Aparte de un cambio radical en la distribución original, así como en el interiorismo de la vivienda, Patricia González de Lara también cumplió durante el proyecto con otro objetivo: mantener intacta la esencia de la antigua colonia. Este tipo de inmuebles se caracterizan por ser de baja altura, con fachadas encaladas, macetas y patios andaluces. Por todo ello, era esencial restaurar las tejas originales de la casa y fabricar a medida ventanas y mallorquinas de madera que replicasen las existentes.
Cocina y salón, unidos en un solo espacio
Para la cocina, Patricia González de Lara apostó por un mueble a medida lacado en un azul profundo. Lo combinó con una barra de desayuno, también a medida, realizada en madera de roble, que funciona como nexo natural entre la zona de cocinar y el salón. La encimera y el emparchado, en el modelo Marina de Dekton, aportan continuidad visual, mientras que los tiradores de Corston y los taburetes de El Corte Inglés, junto con la grifería en dorado, introducen un punto de sofisticación y elegancia.
El salón, contiguo a la cocina y sin ningún elemento que lo separe físicamente, incorpora una chimenea eléctrica integrada y una estantería de roble natural retroiluminada que ocupa todo el lateral derecho de la estancia. Las molduras que recorren las paredes definen el carácter clásico del proyecto y dirigen la mirada hacia los detalles que la interiorista quiso destacar, como el cuadro que corona el sofá, elegido a juego con la tapicería en tono beige.
"Para el interiorismo de toda la vivienda he jugado con tonos azules, burdeos y tostados", indica Patricia González de Lara. Esta paleta, presente en cojines, textiles y en piezas como las butacas de ratán de Singular Market, la mesa de centro de Soleda o la lámpara de pie de Zara Home, es uno de los hilos que recorre toda la casa y ayuda a unificar unos espacios que, antes de la reforma, respondían a una distribución fragmentada.
El pasillo recupera el suelo de baldosas hidráulicas original
El pasillo, principal espacio de tránsito de la vivienda, se resolvió con un arco a medida en madera de roble que enmarca el acceso al resto de la casa y que funciona casi como una pieza escultórica dentro del conjunto. Bajo los pies, un suelo de baldosas hidráulicas –fabricado por un taller artesano de Cabra, en Córdoba– reproduce fielmente el diseño de las baldosas originales que existían en la vivienda antes de que comenzara la reforma, en un guiño directo a su pasado y su historia.
Este pequeño tramo de la casa actúa como bisagra entre la zona de día y los dos dormitorios, y concentra buena parte del trabajo artesanal que recorre el resto del proyecto. El mismo tipo de pieza hecha a mano aparece después en las jardineras de azulejo del patio y en los muebles de roble macizo de los baños.
Dormitorios con cabeceros empapelados y baños en suite
Los dos dormitorios disponen de armarios a medida y cabeceros empapelados con recercados de molduras, un detalle que refuerza el carácter clásico que preside el resto de la vivienda. Las puertas correderas dobles, también a medida y lacadas, completan el diseño de unas habitaciones de dimensiones ajustadas pero muy funcionales.
En el primero de los dormitorios, las mesitas de noche son de Zara Home y los apliques, de Aromas del Campo. En el segundo, la mesita de noche es una pieza de anticuario adquirida en Galerías Piquer, en Madrid, que introduce un contrapunto con historia frente a un mobiliario que, en su mayoría, se ha fabricado expresamente para esta casa malagueña.
Los baños en suite, uno por dormitorio, se revistieron con aplacados en piedra caliza y una banda superior empapelada –de rayas en uno de ellos y con un estampado geométrico en el otro–, mientras que los muebles, también a medida, se realizaron en roble natural. La grifería, en negro mate, se repite en ambos espacios y ayuda a dar unidad visual al conjunto.
El patio incluye un comedor exterior y una fuente recuperada
En el patio trasero, protagonizado por un coqueto comedor exterior con mesa a medida y sillas de El Corte Inglés, las jardineras se construyeron con azulejo artesano, en la misma línea que el resto de materiales cerámicos presentes en la casa. Los maceteros, de Kave Home, y la decoración del patio firmada por el propio estudio de la decoradora, completan un rincón exterior que invita a disfrutar del buen tiempo.
Como colofón del proyecto, se incorporó una fuente recuperada durante el desembalaje de una casa señorial de Madrid, localizada a través de la cuenta de Instagram @mercadillosencasa, que agrega al patio un aire con más historia y carácter. El resultado final demuestra que el tamaño reducido de una vivienda no tiene por qué limitar su potencial: con una redistribución inteligente del espacio y una selección de materiales artesanales, Patricia González de Lara ha convertido una casa que llevaba cerrada dos décadas en una segunda residencia luminosa, cómoda y con personalidad propia.

















