Hay algo en esta época del año que nos hace analizar la casa bajo otro criterio. Quizá sea porque pasamos más tiempo en ella o porque la llegada del verano despierta las ganas de renovar la decoración. Es entonces cuando redescubrimos el valor de los ambientes bien pensados, capaces de adaptarse a nuestras rutinas y hacer que cada momento resulte un poco más agradable.
Porque las casas que mejor funcionan no son las más grandes ni las más espectaculares, sino las que reflejan la personalidad de quienes las habitan. Y eso también se consigue a través de pequeños detalles que marcan la diferencia: espacios bien organizados, muebles que soportan el ritmo del día a día y terrazas que, con las piezas adecuadas, se convierte en uno de los rincones favoritos.
Partiendo esta idea, IKEA presenta una selección de descuentos centrados en varias zonas que cobran especial importancia en verano. ¿Los protagonistas? HÅLLBAR, FLISAT y SEGERÖN. Te contamos por qué.
Una casa preparada para todo
Si hay algo imprescindible en cualquier casa (sea grande, pequeña, esté en el campo o en plena ciudad) es un cubo de basura. Y cuando, además, se trata de esos modelos que permiten separar residuos, una tarea tan cotidiana como reciclar se vuelve mucho más sencilla y ordenada.
La serie HÅLLBAR responde precisamente a esa necesidad mediante un sistema claro, práctico y capaz de integrarse con naturalidad en diferentes espacios. Sus cubos permiten separar los materiales de forma ordenada y adaptar la organización a las necesidades de cada hogar.
Su interés, además, va más allá de la función. La colección está fabricada con al menos un 50 % de residuos de envases domésticos reciclados. Una forma sencilla de convertir lo desechado en algo útil de nuevo.
Los miembros de IKEA Family cuentan con un 20 % de descuento en la serie HÅLLBAR en compras de 20 euros o más. La ocasión perfecta para conseguir una casa más ordenada desde los gestos más sencillos.
Un espacio pensado para los más pequeños
Pocos espacios concentran tanta actividad como una habitación infantil. Allí se juega, se aprende, se dibuja y cualquier rincón puede convertirse en la fuente de inspiración de nuevas aventuras.
Precisamente por eso, cada mueble debe estar estratégicamente pensado para convivir entre el descanso, las horas de juego y la creatividad. Adaptándose así a todo lo que ocurre a lo largo del día.
La serie FLISAT observa al mundo desde la perspectiva de los más pequeños. Mesas, sillas y estanterías situadas a su altura, con bordes redondeados y un diseño sencillo que permite integrarlas con naturalidad en la habitación.
El armario también sigue esa misma línea de diseño, complementándose con cajas, perchas y baldas para que cada niño encuentre su propia manera de organizar sus cosas. ¿Lo mejor? En julio, toda la serie tiene un 20% de descuento para miembros de IKEA Family en compras superiores a 35 euros.
Diseños que respiran el aire libre
Cuando hablamos de decorar una terraza o cualquier otro espacio al aire libre, tendemos a buscar piezas sencillas que resistan al sol, la lluvia y el uso continuado. Sin embargo, la funcionalidad no tiene por qué renunciar a diseños con personalidad o a la comodidad. Porque el exterior es tan importante como el interior.
En ese equilibrio entre funcionalidad, confort y estética nace la serie SEGERÖN. Sus muebles están diseñados para adaptarse a las condiciones del exterior y a las diferentes actividades que se pueden desarrollar fuera de la casa.
La serie se suma al catálogo de ofertas de julio con un 15% de descuento en compras iguales o superiores a 150 euros para miembros de IKEA Family. La oportunidad que todos esperábamos para disfrutar de un espacio exterior atractivo y confortable.
Ideas para renovar de principio a fin
Más allá de las tres colecciones protagonistas, las ofertas de julio incluyen otras piezas que demuestran que renovar una casa también puede empezar por los detalles. Una lámpara, una vitrina o una cesta de ratán pueden cambiar la percepción de todo un espacio.
La lámpara VARMBLIXT, por ejemplo, se ha convertido en una de las piezas más reconocibles de IKEA en los últimos años gracias a su silueta circular y a su vidrio de color naranja. La vitrina MOSSJÖN convierte el almacenaje en una oportunidad para exponer objetos especiales y darles protagonismo que merecen. Mientras, la cesta BRANÄS incorpora la textura y la calidez visual del ratán sin renunciar a su función práctica.
Son piezas muy diferentes entre sí, pero todas comparten la capacidad de aportar carácter y funcionalidad sin sobrecargar los espacios con objetos que no cumplen ninguna función

















