Cuando la interiorista Pia Capdevila asumió la reforma de esta vivienda situada en el barrio barcelonés de Sant Gervasi, tenía un objetivo claro: transformar una casa de generosas dimensiones en un hogar cálido, cómodo y muy personal. A ello se sumó el deseo de los propietarios de convertirlo en un espacio pensado para recibir a familiares y amigos.

"La distribución original no estaba mal, pero la ilusión de sus propietarios por estrenar una nueva manera de vivirla impulsó una reforma mucho más ambiciosa: abrir espacios, conectar estancias y dar forma a una vivienda coherente con sus gustos, con su ritmo cotidiano y con esa vocación hospitalaria que hoy define el verdadero lujo", nos cuenta Pia Capdevila.

dining area with a large round light fixture and wooden table
natalia cedres

Una nueva forma de entender el hogar

Más allá de la reorganización de los espacios, esta reforma refleja también un cambio en la manera de entender el hogar. Hoy las casas ya no se conciben solo como espacios funcionales y privados, sino como escenarios abiertos a la convivencia y el encuentro. Una forma de habitar más social, que se traduce en salones versátiles capaces de adaptarse a cada necesidad, en comedores amplios y en cocinas que se integran con naturalidad en el resto de las zonas de día de la vivienda.

Ese planteamiento se traduce en una vivienda de 700 metros cuadrados, donde la antigua distribución compartimentada deja paso a una sucesión de estancias conectadas, luminosas y acogedoras. El verdadero hilo conductor del proyecto no es solo la belleza de los materiales o la armonía decorativa, sino el deseo de crear ambientes para disfrutar en compañía.

Esta filosofía recorre toda la vivienda, aunque se aprecia especialmente en la planta baja, donde se relacionan con naturalidad salón, comedor y cocina. Esta última se organiza en torno a una gran isla con barra que favorece la conversación y el encuentro informal. La misma idea se traslada al altillo, concebido para el ocio y marcado por el encanto de las formas abuhardilladas.

cozy bedroom with sloped ceiling and natural light
natalia cedres

Espacios que invitan a reunirse

La casa se distribuye en cinco plantas, cada una de las cuales tiene un uso concreto. La principal concentra la vida social de la vivienda. Su gran salón de 66 m2 se articula en torno a tres ambientes bien diferenciados. En el centro, la zona de estar con un gran sofá; a un lado, un rincón muy personal dedicado a la música y presidido por una librería donde se guarda una colección de vinilos y CD; y en el otro extremo, una barra de bar que reafirma el espíritu integrador que define toda la casa.

Junto al salón se encuentra el comedor, que destaca por su elegancia sobria y su espíritu acogedor, así como por su robusta mesa con capacidad para unos diez comensales, ideal para que la sobremesa se alargue durante horas. Esta estancia se completa con armarios a medida diseñados por Pia Capdevila, uno de los cuales integra una vinoteca personalizada que añade un toque de sofisticación al ambiente.

Por su parte, la cocina es amplia, luminosa y funcional. Además de la isla, acoge una composición en L que reúne las zonas de aguas y cocción, un espacio de almacenaje en el que también se integran los hornos y el microondas, y un área con vitrina acristalada. Una distribución que optimiza los metros y resulta tan acertada como la combinación de materiales: laca en tono piedra en la isla y en algunos armarios inferiores, madera alistonada en el resto del mobiliario y encimeras porcelánicas.

modern kitchen with a central island and natural lighting
natalia cedres

Zonas de ocio y descanso tranquilas y elegantes

En la primera planta está la suite principal, que combina el área de descanso, un baño y dos vestidores. El principal dispone de dos frentes de armarios enfrentados y una isla central con descalzador, mientras que el más pequeño es una zona independiente para la ropa de fuera de temporada. En el centro de la estancia, el baño vertebra el espacio y hace las veces de práctico pasillo. Tiene una zona abierta con área de cortesía y tocador, y otra más privada para la ducha y el inodoro.

En esta planta también se encuentran un amplio distribuidor y dos dormitorios con baño propio y armarios empotrados de suelo a techo. Uno de ellos incorpora una cama de matrimonio y una paleta en tonos azules y piedra que ayudan a crear una atmósfera elegante y tranquila. El otro, equipado con dos camas individuales, apuesta por verdes, cremas y ocres para conseguir un ambiente luminoso y relajado.

modern bathroom with a shower and vanity area
natalia cedres

Una escalera de caracol diseñada por el estudio de interiorismo de Pia Capdevila conecta esta planta con el altillo, pensado para el relax y el entretenimiento. Allí encontramos una habitación para invitados con baño en suite, de la que destaca su techo a dos aguas, su acogedor rincón de lectura junto a una de las aberturas al exterior y sus textiles estampados.

El carácter vivido de la casa se ejemplifica también a la perfección en una gran sala polivalente, más informal que la planta baja, que invita a compartir desde la cercanía. Incluye una zona de estar con sofás en L, una zona de costura y un área para hobbies y juegos de mesa. No faltan tampoco numerosos módulos de almacenaje ni un frigorífico de libre instalación.

Recorre esta luminosa y acogedora casa, diseñada para compartir
modern living room with natural light and cozy furnishings

Áreas de trabajo que se adaptan a sus habitantes

Otra escalera de caracol conduce a su vez a uno de los espacios más singulares y con mejores vistas de toda la casa. Se trata de un despacho convertido a la vez en un mirador 360 sobre la ciudad de Barcelona. Un refugio exclusivo, luminoso y silencioso, que transmite serenidad y sobriedad. Un espacio concebido para trabajar con calma, concentrarse y dejar que fluya la inspiración.

En el sótano, una amplia zona de servicio concentra las tareas de lavado, organización y almacenamiento que, como en el resto de la casa, se resuelve con muebles a medida. Una cocina auxiliar, con acceso directo al jardín, facilita además las reuniones al aire libre y pone el broche final a una vivienda pensada para compartir, disfrutar y hacer que cada encuentro se prolongue más de lo previsto.