Los edificios de finales del XIX y principios del XX en Madrid esconden auténticas joyas en su interior. Porque muchos de estos pisos han ido acumulando capas de historia con un valor estético muy interesante (si bien es cierto que otros han sufrido reformas imposibles) y hoy siguen en pie con la esencia de su alma. Es lo que le ha ocurrido a este piso de 80 metros cuadrados del barrio de Malasaña con una decoración vintage, sutil y delicada que nos ha convencido.

En este proyecto de reforma de un piso pequeño vemos que se mantiene hoy en día la belleza (y las contradicciones) un espacio con más de un siglo de vida pero que, al mismo tiempo, ha añadido nuevas propuestas contemporáneas y más expresivas basadas, según el estudio que firma la obra, en el estilo«punk tradicional»: "Rebeldes pero románticos, subversivos pero con los pies en la tierra".

un piso vintage con muebles de cortinillas
Enric Badrinas

Reorganizar sin reformas agresivas

Los dueños son una pareja creativa que querían un apartamento que funcionara como hogar, oficina y espacio social para amigos. El nuevo diseño del piso se lo encargaron a Archive for Space, con sede en Londres y Mallorca. Sus fundadores, Arabella Maza y Stephen Maginn, tomaron como punto de partida el barrio donde se localiza: una zona con edificios decimonónicos muy señoriales pero con una vibrante vida bohemia, tiendas vintage y bares nocturnos. En lugar de camuflar esas contradicciones, el proyecto potencia esa vida dual.

La planta era alargada, muy estrecha, y estaba demasiado compartimentada, como ocurre con muchos pisos viejos del centro de Madrid. Era necesaria una reforma para una nueva redistribución, pero tenían claro que no debía ser agresiva para preservar su esencia. Así que se reorganizó el apartamento sobre todo mediante la continuidad de los materiales y buscando la fluidez espacial, sin muchas puertas de paso. En total, la casa tiene ahora dos dormitorios, dos baños en suite y una amplia cocina de diseño dentro de la planta alargada y excepcionalmente estrecha del plano original.

Las áreas de estar se ubicaron hacia la fachada que da a la calle, aprovechando los preciosos balcones tan característicos de estos pisos, que otorgan mucha luz pero también estilo. Además se abrieron vanos amplios para lograr esa dar fluidez y abrir la cocina a la luz. En cambio, los dormitorios quedaron hacia el patio interior, estando más resguardados.

un piso con balcones y muebles vintage de archive for space
Enric Badrinas

El suelo descubierto guío todo el proyecto

El suelo de barro original guío de alguna manera el proyecto: "El rumbo del proyecto cambió radicalmente al descubrirse el pavimento original de barro del apartamento bajo una capa de moqueta. Las baldosas se restauraron, convirtiéndose así en la base más visual y conceptual del apartamento", nos explicaban los autores de la obra.

Este suelo, presente en todos las estancias del piso, muestra además diferentes diseños entre las habitaciones, enriqueciendo y dando más personalidad al recorrido: desde el tradicional patrón de damero en la cocina semiabierta hasta los preciosos juegos geométricos en otras estancias, aportando color, cohesión y un fuerte sentido de la historia a los interiores.

Por otro lado, se puede ver también cómo se han mantenido y restaurado los detalles arquitectónicos originales: puertas de paso originales, molduras decorativas restauradas, medallones decorativos en el techo y contraventanas de madera originales. Al mismo tiempo se han integrado nuevos elementos de diseño moderno que se encargan de dar esa visión de frescura y actualidad a la casa. Nos referimos a los armarios empotrados de puertas lisas, a la campana redonda de la cocina o a la encimera y los electrodomésticos en acero.

un piso con decoracion vintage de archive for space
Enric Badrinas

El color mantequilla que lo inunda todo

Dicen los autores de este proyecto que la luz de Madrid es única. Le damos la razón. Así que su objetivo era captar el color de esos atardeceres madrileños en el interior del apartamento. Por eso realizaron esa sucesión de vanos que sustituyen a las convencionales puertas de paso. Cada estancia sigue teniendo su espacio independiente, pero hay profundidad visual y luz natural por toda la casa.

Para multiplicar esa luminosidad cálida, decidieron pintar todas las estancias en un tono mantequilla que hoy se llevan mucho y que da a los ambientes un aspecto familiar y hogareño. Las contraventanas y toda la carpintería de la casa llevan también una laca muy similar que se une a esta unidad cromática junto con las cortinas y otras piezas de la vivienda.

La cocina: un espacio que parece sacado de una casa de abuela

En el centro del apartamento tenemos la cocina. Anteriormente se ubicaba en la parte trasera, pero fue reubicada y rediseñada como una cocina de obra a medida. Las encimeras de acero inoxidable reflectante y los electrodomésticos integrados le confieren un aire industrial, mientras que las cortinas de lino fruncidas nos recuerdan a las casas de pueblo y de nuestras abuelas: "Aquí, el contraste entre los acabados metálicos más duros y las cortinas fruncidas de los armarios refuerzna el diálogo constante entre la sobriedad y los recuerdos".

En la pared llama la atención una campana extractora circular hecha a medida por Archive for Space. Situada en un lugar destacado, más que un elemento de funcional de la cocina, parece una obra de arte que se convierte en el punto focal visual del espacio. Las paredes de yeso texturizado y los cristales originales logran que la cocina se muestre como punto de cohesión entre los espacios de la casa; y sus techos pintados de negro se encargan de dar solidez a la estancia.

Muebles vintage y estilo punk tradicional

La casa vive un ambiente al más puto estilo abuela gracias a la maravillosa escenografía que han realizado. Poco elementos conviven en cada estancia pero todos ellos nos resultan interesantes y se hacen protagonistas de su propio rincón. No sobrecargan el ambiente y buscan la coherencia del conjunto y la expresividad máxima: "Queríamos que el apartamento tuviera un toque ligeramente provocador; poético, familiar y acogedor, pero con momentos más atrevidos e inesperados. Nos referíamos a él como una abuela en látex", nos comenta Arabella Maza, del estudio.

Recorre todas las estancias de este encantador piso vintage
un piso con balcones y muebles vintage de archive for space

Hay volantes, tejidos florales, notas en rojo, como la encantadora descalzadora del salón, muebles vintage, obras de arte, objetos de colección, pedestales vintage... Pero todo se muestra con moderación para ceder todo el protagonismo a la luz. De todo el mobiliario, yo me quedo con el maravilloso comedor, compuesto por sillas de comedor posmodernas de los años 80, de inspiración Memphis, del fabricante alemán Kusch & Co, y su modesta mesa de comedor extensible de Zara Home. Le da al salón ese aire que hoy nos gusta a todos: con sabor de ayer y comodidad de hoy.