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La primera vez que Elisa Iglesias, fundadora del estudio EIRE Interiores, visitó esta casa en la localidad de Chilches, Málaga, fue consciente de su potencial. Se trataba de una casa de obra nueva distribuida en cuatro plantas (sótano, planta baja, planta alta y rooftop), con jardín privado y varios espacios outdoor que invitaban a disfrutar del clima malagueño. Los clientes, una familia que había adquirido la casa como segunda residencia para pasar las vacaciones cerca de la costa, buscaban un estilo beach para la decoración, pero desde el estudio les animaron a combinar ese ambiente playero con un toque contemporáneo.
La propuesta les encantó, así que el proyecto dio comienzo con la ilusión que siempre caracteriza a EIRE Interiors, combinando tonalidades azules y ocres sobre una base neutra y atemporal para obtener un resultado totalmente WOW. Esta gama cromática, unida a la calidez de la madera de roble, la magia del papel pintado y los lacados en blanco y azules verdosos, transformaron la casa en un hogar con mucha personalidad, fresco y acogedor. ¡La verdad es que no tiene desperdicio!
Las claves de la distribución
En la distribución original, en la planta más baja de la vivienda había un sótano diáfano de 63 metros cuadrados, pero teniendo en cuenta que la casa acogería a un amplio número de personas, era necesario crear espacios funcionales, así que se decidió dividirlo en cinco estancias: una zona de recibidor a modo de bienvenida, un trastero para almacenaje, una sala de cine para disfrutar del tiempo en familia, un dormitorio de invitados y un home office para los ratos de estudio o teletrabajo.
En cuanto al interiorismo, se dotó a todos los espacios del mismo estilo para lograr armonía. Muchos de los muebles se diseñaron a medida en el estudio, aunque también se seleccionaron piezas de Kave Home, como la butaca Meghan de borreguito o Mobenia a lo largo de la vivienda. Mención especial se merecen los cuadros de Marta Ankersmith, que con sus tonos azules y su inspiración marina ayudaron a vestir las paredes de la casa con un encanto único.
En la planta baja se ubican un dormitorio de invitados con un mural en tonos azules que quita el hipo, la cocina, el salón con zona de comedor, dos porches (delantero y trasero) y el jardín. Aquí, el principal objetivo consistió en ganar calidez, ya que los materiales y colores de partida eran muy fríos, un handicap habitual en las casas de obra nueva.
Azules y ocres: el combo perfecto
Una vez más, Elisa Iglesias confió en los azules y los ocres, acompañados de mobiliario en blanco y roble, aunque como puedes comprobar en las imágenes, también se apoyó en las plantas para reforzar el frescor del interiorismo. Otro tip deco de esta zona de la vivienda es el papel pintado que imita a la piedra, un recurso low cost con el que el estudio se adaptó al presupuesto y consiguió reforzar la atención visual. ¡Pura magia!
Subiendo a la planta alta se encuentran tres dormitorios. Para distinguirlos sin romper la armonía del proyecto, se optó por darle una estética diferente a cada uno, en gran parte mediante el uso del papel pintado, pero también a través de la carpintería. Y es que en el dormitorio principal, el panelado en color azul claro es el protagonista.
De hecho, no solo se colocó en la pared del cabecero, sino también en la columna frente a la cama. Además, para aprovechar ese hueco entre la columna y la pared, se instalaron unas baldas de madera que permitieron crear un espacio de almacenaje visto muy coqueto, con plantas y cestitas.
Una terraza con vistas al mar
Por último, en la terraza o rooftop (palabra de moda por excelencia) se crearon varias zonas aprovechando los 63 metros cuadrados: una de hamacas y ducha exterior con mucha vegetación que añadiese frescura, otra zona de comedor, y un área de relax para contemplar los atardeceres sobre el mar. Este último fue la inspiración para elegir los textiles, como esos cojines a rayas azules que llenan de estilo y confort el sofá.
Con el proyecto, en definitiva, EIRE Interiors hizo realidad el sueño de sus clientes: tener una segunda residencia en la playa equipada con todo lo necesario para pasar las vacaciones en familia, y con una estética que transmite ese relax tan característico del estilo beach, pero que a su vez es contemporánea y, por tanto, persiste a lo largo de las temporadas.
Proyecto e información: Cortesía de EIRE Interiors.











































