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Adiós a las paredes blancas: la máxima tendencia en decoración es colgar piezas artesanales con motivos naturales y así lo confirma Maisons du Monde

No siempre es cuestión de reformar ni de cambiar los muebles. A veces lo que necesita una casa es algo que colgar.

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mid century room with boho design
Boris SV//Getty Images

Algunas casas lo tienen todo sobre el papel y, aun así, algo falla. Los muebles están bien elegidos, la luz entra por donde debe, los colores no desentonan… pero las paredes siguen vacías, un poco indiferentes, como si nadie hubiera terminado de instalarse del todo. Está todo bien decorado y, aun así, no termina de sentirse cómoda. No es un problema grave, pero sí esa sensación de que falta algo que no sabes nombrar

Las paredes siempre han contado algo

Mucho antes de que la decoración existiera como concepto, alguien ya estaba pintando bisontes en Altamira. Los muros llevan siglos utilizándose para contar cosas, desde los símbolos egipcios hasta los frescos italianos del Renacimiento y los papeles pintados que viajaron desde China a los salones europeos del XVIII. La necesidad de llenar el espacio no es nueva; lo que cambia es la forma.

En el XIX, la industrialización permitió que la estampación llegara a hogares que antes no podían permitírsela. Y luego llegó el siglo XX con la pared blanca como gesto moderno, casi como una declaración de “menos es más”.

Después vino la reacción: materiales más imperfectos, piezas que no parecen recién salidas de fábrica, objetos con textura o con una historia que no hace falta explicar. Una pared vacía puede hacer que una casa se vea inacabada. A veces el problema no son los muebles, sino lo que falta alrededor. Basta colgar una pieza, aunque sea pequeña, para que el espacio empiece a cambiar de humor.

Cada casa pide una cosa distinta

No se decora igual una habitación de un piso de ciudad que el salón de una casa frente al mar o el comedor de una casita familiar en la montaña. En la ciudad, lo que pongas en la pared debería decir algo de quien vive ahí, aunque sea de manera sutil. En la casa playera, lo importante es que nada compita con la luz que entra desde fuera; cualquier cosa demasiado pesada rompe el ambiente.

En las casas de montaña suele apetecer más la madera, las fibras naturales o las piezas hechas a mano, cosas más cálidas y menos perfectas. Muchas veces el problema es intentar decorar todas las casas igual. No funciona igual lo que queda bien en un piso pequeño que en una casa de playa, y eso se nota enseguida.

Maisons du Monde lleva tiempo trabajando piezas murales que entienden bien estas diferencias. Hay piezas más ligeras, otras más artesanales y otras que simplemente hacen que la habitación se vea menos fría. Son piezas discretas, fáciles de integrar y que hacen que la casa se vea menos impersonal, incluso cuando el resto ya estaba “bien”.

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    Set de 2 veleros de acero y madera Panglao

    set de 2 veleros de acero y madera panglao
    Cortesía Maisons du Monde

    El reto de la decoración marinera siempre es el mismo: que no parezca tienda de souvenirs. Este dúo de veleros lo resuelve bien gracias a la combinación de madera y acero, dos materiales que juntos dan seriedad sin perder calidez. Vienen listos para colgar a diferentes alturas, lo que ya dice mucho de cómo están pensados. Resultado honesto, sin artificios. 69,99 €

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    Pez raya de gres blanco Saranda

    pez raya de gres blanco saranda
    Cortesía Maisons du Monde

    Pocas piezas consiguen transmitir movimiento estando quietas, y esta lo logra. La raya de gres blanco de Saranda tiene ese acabado mate que pide ser tocado y un diseño que, sin decorar en exceso, convierte cualquier pared en algo con carácter. Funciona sola, pero también como ancla de una composición más amplia. Para quienes buscan la estética costera sin caer en lo literal. 24,99 €

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    Golondrina de porcelana multicolor Estelle

    golondrina de porcelana multicolor estelle
    Cortesía Maison du Monde

    La golondrina como motivo decorativo lleva décadas apareciendo y desapareciendo, pero esta versión pintada a mano justifica que siga volviendo. Sus colores y su escala de 20 cm le dan una presencia que no abruma, y la posibilidad de combinar varias crea composiciones que realmente se mueven visualmente. Un clásico que aquí no parece un cliché. 14,99 €

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    Set de 2 libélulas de acero dorado Nara

    set de 2 libélulas de acero dorado nara
    Cortesía Maisons du Monde

    El acero dorado podría resultar excesivo en manos equivocadas, pero en estas libélulas la escala lo salva todo. Al venir en dos tamaños, la composición sugiere movimiento real, casi como si hubieran entrado volando. Son el tipo de pieza que la gente pregunta cuando visita una casa, sin saber muy bien por qué les llama la atención. Fantasía contenida, que es la mejor versión de la fantasía. 39,99 €

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    Set de 2 peces beige y blanco de madera Alanya

    set de 2 peces beige y blanco de madera alanya
    Cortesía Maisons du Monde

    Dos peces de madera en beige y blanco que no intentan ser más de lo que son, y precisamente por eso funcionan. Sus tonos neutros los hacen fáciles de integrar en baños, dormitorios o cualquier rincón que necesite un respiro. El formato dúo en distintos tamaños invita a jugar con la colocación sin que haga falta ser experto en interiorismo. Ligeros, limpios y resueltos. 39,99 €

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