No sé el tuyo, pero mi baños está sometido a un uso constante y, a menudo, debe responder a varias funciones al mismo tiempo. Todos aspiramos a un espacio que transmita la serenidad de un spa, pero también resultan esenciales una distribución práctica y una buena capacidad de almacenaje. El baño debe mantener el orden, pese a reunir con frecuencia productos de aseo, cosmética y textiles, y al mismo tiempo conservar una estética lo bastante cuidada como para integrarse con naturalidad en el resto de la casa.

Como es lógico, la convivencia entre todas estas exigencias puede dar lugar a un baño que se vea y se sienta más desordenado de lo deseable. Sin un sistema de organización eficaz, el caos acaba por instalarse con rapidez. “El baño es el lugar donde empieza y termina tu rutina diaria”, explica Marissa Hagmeyer, cofundadora y directora de operaciones de NEAT Method. “Por eso influye enormemente en que el día arranque de una forma sencilla y serena o, por el contrario, entre el desorden y la sensación de caos”.

indoor bathroom wash hands
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El orden induce la positividad

Aunque las necesidades de organización varían en cada hogar, empezar con una buena depuración es fundamental.

“Un baño ordenado puede marcar muy positivamente el comienzo de la mañana”, afirma Jamie Hord, organizadora profesional y fundadora de Horderly. “Al eliminar lo innecesario, simplificar lo que tienes y establecer un sistema en el que todo esté localizado, puedes salir de casa más rápido”. Hagmeyer recomienda revisar a fondo el baño cada seis meses —un plazo que suele coincidir con la vida útil de muchos productos de belleza y cuidado de la piel—, aunque subraya que siempre conviene intervenir antes si notas que el espacio empieza a desbordarse.

“Si el baño empieza a sentirse saturado antes de ese momento, tómalo como una señal para hacer esa revisión un poco antes la próxima vez”, sugiere. Para que el proceso resulte aún más sencillo, hemos reunido cinco elementos del baño que, según las organizadoras profesionales, conviene desechar cuanto antes: desde toallas envejecidas hasta envases innecesarios.

Numerous plastic cosmetics and bathroom product bottles in a domestic bathroom
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Productos caducados

Todas las expertas consultadas coinciden en señalar los productos de aseo y belleza caducados como una de las principales fuentes de desorden en el baño, lo que los convierte también en uno de los elementos cuya eliminación tiene un efecto más inmediato. “Empieza por tirar los medicamentos, el maquillaje y los productos de cuidado de la piel caducados para evitar irritaciones o la pérdida de eficacia”, aconseja Ryen Toft, experta en organización y fundadora de Simply Luxe Organizing.

Si el envase no muestra una fecha de caducidad clara, existen numerosas pautas fiables para comprobar si un producto ha superado su vida útil. “Este también es un buen momento para identificar aquellos productos que has comprado hace poco y no te han convencido”, añade Hagmeyer. “Tienes todo nuestro permiso para despedirte de ellos”. Si ni siquiera los has abierto y aún les queda margen antes de caducar, siempre puedes donarlos a un refugio local para mujeres.

White Towel Beside Bathtub in Bathroom
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Textiles envejecidos

Los armarios de baño y los espacios de almacenaje bajo el lavabo suelen ser reducidos, de modo que acumular un exceso de toallas —especialmente si huelen a humedad, están deshilachadas o tienen manchas— no es la mejor manera de aprovechar el espacio. Aprovecha para retirar todos aquellos textiles, incluidas las toallas de mano y las manoplas, que ya han superado su mejor momento. No solo hacen que el conjunto se vea más apagado, sino que además dejan de cumplir bien su función.

“Las toallas deshilachadas o manchadas absorben menos y resultan menos higiénicas”, recuerda Toft. Y si necesitas una excusa adicional para renovar el armario de baño, piensa que unas toallas nuevas y coordinadas pueden ayudarte también a mantener el orden. “Las toallas a juego no solo se ven más limpias cuando están dobladas juntas, sino que además suelen ser más fáciles de guardar porque tienen un tamaño uniforme”, añade Hagmeyer. “En cuanto a las antiguas, una buena opción es destinarlas a un cesto de trapos junto a los productos de limpieza”. También puedes donarlas a refugios de animales, donde siempre resultan útiles.

shower puff, shower loofah, body care concept
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Accesorios con moho

El baño es, por definición, un entorno húmedo, así que no sorprende que ciertos accesorios —como la alfombrilla o la esponja de baño— puedan convertirse en un foco de moho y hongos. “Conviene revisar con frecuencia elementos como las cortinas o mamparas de ducha, las alfombrillas, las esponjas y también utensilios de limpieza como la escobilla del inodoro”, recomienda Hord. “Todos ellos pueden acumular bacterias si no se limpian o sustituyen con regularidad”. No siempre es necesario desecharlos de inmediato, pero sí conviene tenerlos presentes en cada revisión para saber cuándo ha llegado el momento de una limpieza en profundidad o de reemplazarlos.

toilet paper in crate on bathroom shelf
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Envases innecesarios

Puede parecer que conservar medicamentos y productos de belleza en sus cajas originales es una decisión práctica —al fin y al cabo, los formatos rectangulares se apilan con facilidad—, pero en realidad esos envases añaden ruido visual al tocador o al armario de baño, especialmente cuando empiezan a deteriorarse.

En su lugar, “puede ser más interesante colocar estos productos en organizadores de cajón o neceseres para lograr un aspecto más ordenado”, aconseja Jenna Haefelin, organizadora profesional y fundadora de SPIFF. “Nosotras preferimos los separadores de bambú para los cajones y los sistemas metálicos escalonados bajo el lavabo para aprovechar mejor la altura. También puede añadirse una cesta cercana para guardar botellas altas o piezas de mayor tamaño”.

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Muestras y minitallas

Todos hemos llevado a casa pequeñas minitallas que nunca llegamos a utilizar. Son difíciles de rechazar —sobre todo cuando son gratuitas—, pero, salvo que viajes con frecuencia por trabajo, lo más probable es que solo terminen ocupando espacio en el baño. “Guardar un exceso de productos de viaje es muy habitual, pero pueden ocupar mucho sitio, y probablemente entre ellos haya artículos que ni siquiera te entusiasman”, señala Hagmeyer. “Procura conservar solo aquellos que realmente puedas utilizar en el próximo año aproximadamente y deshazte del resto. Mejor aún: dónalos todos a un refugio local y comprométete a rellenar envases reutilizables antes de cada viaje”.

Vía: House Beautiful US
Traducido y editado por Lola Fernández