- Ikea reinventa los muebles de las abuelas con una colección de estanterías en color nogal que parece sacada de una casa española de los años 60
- 5 maneras de... decorar una estantería
- Un interiorista vasco revela el mueble de IKEA que sí pondría en su casa: "Parece una librería hecha a medida y cuesta muchísimo menos"
La KALLAX es probablemente la estantería más fotografiada de toda la historia de Ikea. La hemos visto en gris, en blanco, en roble natural, en negro, en cada color que el catálogo ha ido lanzando temporada tras temporada, pero el granate ha conseguido que muchas personas se planteen cambiar la que ya tienen en casa. El tono marrón rojizo, profundo y con un punto de elegancia que las versiones anteriores no tenían, convierte a esta estructura modular en una pieza con un aire bastante más sofisticado del que cabría esperar.
Ikea tiene infinitas combinaciones para organizar cualquier estancia de la casa, pero esta nueva tonalidad de la KALLAX está arrasando precisamente porque combina la solidez de un diseño que lleva más de una década funcionando con un color que conecta directamente con las tendencias de decoración de este 2026: tonos cálidos, profundos, con carácter, alejados del blanco y el gris que dominaron la década anterior.
La estantería que se adapta a cualquier estilo
Esta versión en marrón rojizo y negro mantiene exactamente la misma lógica que ha hecho de la KALLAX un éxito desde que se lanzó: una estructura modular que se adapta al gusto, al espacio y al presupuesto de cada persona. Los compartimentos de distintos tamaños se pueden dejar abiertos para exponer los objetos favoritos o cerrar con cajas y accesorios para conseguir un almacenaje más discreto, así que cada persona termina con una estantería completamente distinta, aunque haya comprado exactamente el mismo mueble.
Las patas regulables de la estructura inferior son uno de los detalles que marcan la diferencia frente a otras estanterías de precio similar, porque permiten que se mantenga estable incluso en suelos desnivelados, algo bastante habitual en pisos antiguos o reformados. La estructura inferior de acero aguanta perfectamente el peso de libros, cajas y objetos decorativos, sin riesgo de que ceda con el tiempo. Es la estantería todoterreno, pero con ese punto actual que todos queremos tener en casa. Y si además le sumamos alguna planta colgante o un par de macetas en los huecos superiores, el verde de las hojas resalta todavía más sobre el granate, en un contraste que recuerda a los interiores más cálidos de la temporada.
Por qué el granate funciona en esta estantería
El acabado en pintura acrílica granate consigue un efecto mucho más sofisticado de lo habitual en esta gama de precio. Por eso esta estantería destaca por encima del resto de versiones de la KALLAX, mucho más clásicas en cuanto a paleta de colores. La superficie absorbe la luz de una manera distinta a los tonos claros, así que los objetos que se coloquen dentro de cada compartimento destacan con más fuerza, ya sean libros, plantas, cerámica o cajas de almacenaje.
El mantenimiento es sencillo: basta con un paño húmedo para la estructura inferior y un paño seco para la estantería, sin necesidad de productos especiales ni cuidados complicados. Y a pesar de este nuevo acabado, el precio sigue siendo el mismo que el de cualquier otra versión de la KALLAX.
Esta estantería puede funcionar como mueble de salón, como almacenaje para el dormitorio, como soporte para una zona de trabajo o incluso como mueble auxiliar en una entrada o pasillo. El granate, además, combina con una paleta de colores mucho más amplia de lo que parece a simple vista: desde el verde botella hasta el blanco roto, pasando por el negro o el terracota. Pocas estanterías ofrecen tanto por tan poco, y eso explica las colas que está generando en las tiendas Ikea de toda España.
















