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Solo en Carrefour: cuatro soluciones de almacenaje para salones pequeños que agrandan el espacio sin que te des cuenta

Cada cosa en su sitio da la sensación de más espacio, aunque las paredes no se hayan movido ni un centímetro. Estas cuatro soluciones de Carrefour combinan orden y decoración para salones pequeños que necesitan ganar espacio sin obra ni gasto excesivo.

Por
salón pequeño con muebles de ikea
Hearst

La organización y el orden son clave en absolutamente todo. En los menús semanales, en el armario, incluso en el escritorio del ordenador — ese que todos prometemos limpiar y nunca limpiamos. Y si además tienes niños... o las tienes o no las tienes, no hay término medio. Cada juguete, cada zapato, cada objeto que aparece de la nada necesita un sitio fijo, o el caos gana la partida en cuestión de días.

Lo curioso es que esa misma lógica se aplica al espacio en sí. Cada cosa en su sitio, guardada, ordenada, además de paz mental, da la sensación de una habitación más amplia de lo que realmente es — aunque no se hayan movido ni un centímetro las paredes. Con esa idea en mente y ya pensando en tener la casa lista para el próximo curso, me he puesto a buscar soluciones que no requieran obra ni gasto excesivo, y he encontrado cuatro en Carrefour que resuelven justo eso: salones pequeños que necesitan ganar espacio sin gastar de más.

El método Marie Kondo también sirve para decorar, no solo para ordenar

Cuando se habla de Marie Kondo, casi siempre se piensa en dobleces perfectos de camisetas y en la pregunta de si algo "genera alegría". Pero detrás de su método hay una idea mucho más aplicable a la decoración de lo que parece: cada objeto necesita un lugar propio, visible o no, y ese lugar debe formar parte armónica del espacio, no ser un cajón desastre donde todo se amontona sin criterio o una alfombra donde esconder todo el desorden.

Trasladado a un salón pequeño, eso significa que el almacenaje no tiene por qué ser invisible ni estar escondido. Puede ser, de hecho, parte de la decoración. Un conjunto de cestas de mimbre o algodón, por ejemplo, guarda mantas o revistas mientras aporta textura y color a un rincón que de otra forma quedaría vacío. No hace falta elegir entre orden y estética: cuando el mueble de almacenaje está bien elegido, cumple las dos funciones a la vez.

Hacia arriba y sobre ruedas: el truco que agranda cualquier salón

El error más habitual al intentar ganar espacio en un salón pequeño es pensar solo en el suelo. Muebles más bajos, sofás más estrechos, mesas más pequeñas — todo eso ayuda, pero hay una superficie que casi nadie aprovecha del todo: la pared, y en concreto, la parte alta de la pared. Ahí es donde entra la verticalidad como estrategia real de almacenaje.

Los estantes flotantes son el ejemplo más claro. Al no necesitar patas ni apoyo en el suelo, liberan por completo esa superficie mientras siguen ofreciendo un lugar donde guardar libros, plantas o cualquier objeto decorativo. El ojo, al ver una pared con contenido bien distribuido, interpreta el espacio como más amplio — un efecto óptico que funciona incluso en salones de metros muy ajustados. Y de paso, sin proponérselo, se convierten en la decoración de la pared: cada estante es también un pequeño escaparate de un objeto que es importante para nosotros y nos identifica.

El segundo elemento clave es la movilidad. Un mueble con ruedas permite tener a mano lo que se necesita —mantas, libros, snacks para una tarde de sofá— sin que ese objeto ocupe un lugar fijo en el salón. Se acerca cuando hace falta y se retira a un rincón cuando no. Es, en el fondo, la versión física de la organización mental que propone Marie Kondo: cada cosa tiene su sitio, pero ese sitio puede cambiar según el momento. En un salón pequeño, esa flexibilidad vale más que cualquier metro cuadrado extra. Con esto ya tengo el salón listo para septiembre. Ahora solo falta convencer a todos de que los juguetes y los libros también tienen su sitio y no es encima del sofá.

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Pack de 4 estantes de pared flotantes marrón

pack de 4 estantes de pared flotantes marrón
Cortesía Carrefour

Un básico que nunca falla: cuatro estantes en acabado marrón rústico con vetas naturales, capaces de transformar una pared vacía en zona de exposición sin restar un centímetro de suelo. Fabricados en MDF con soportes de acero, cada uno aguanta hasta 10 kg — suficiente para libros, plantas o esa colección de fotos que lleva meses esperando su sitio. Medidas 60x20x3,8 cm. 54,95€

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Conjunto de 2 cestas de algodón beige y rojo boho

conjunto de 2 cestas de algodón beige y rojo boho
Cortesía Carrefour

Dos cestas hechas a mano, con ese patrón a rayas y esos mechones decorativos que definen el estilo boho de un vistazo. En algodón al 80%, de tamaños distintos para adaptarse a lo que cada una necesite guardar — ropa, mantas o simplemente hacer de elemento decorativo por sí solas. Eso sí, piden paciencia: 48 horas con algo pesado dentro para que cojan su forma definitiva. 70,99€

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Estante de pared con cajón

estante de pared con cajón
Cortesía Carrefour

El más discreto de la selección, y quizá el más útil: MDF y bambú combinados en un estante de 60x24x8 cm con un cajón integrado de buen tamaño para guardar lo que no queremos a la vista. Aguanta hasta 5 kg y pesa solo 3,5, así que se instala sin complicaciones. 42,95€

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Carro auxiliar con ruedas de acero ABS Homcom

carro auxiliar con ruedas de acero abs homcom
Cortesía Carrefour

El comodín de las casas pequeñas: tres niveles con cestas de malla, cajas colgantes y ganchos extraíbles que se colocan donde haga falta, más ruedas con freno para moverlo sin esfuerzo entre cocina, baño o dormitorio. Estructura de acero y ABS, compacto (42x38x86,5 cm) y con capacidad para casi 11 kg en total. 32,99€

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