El mobiliario de diseño lleva años cargando con una idea instalada en el imaginario colectivo: que es caro, que es para casas de revista y que comprar una pieza con carácter escultórico implica o bien un presupuesto fuera de lo normal o bien esperar a que llegue el Black Friday. Sklum lleva un tiempo desmontando esa idea con una propuesta que combina materiales nobles —cemento, madera de mango, ratán natural, bambú, hierro— con precios que permiten amueblar un salón completo sin que la cuenta final resulte imposible de justificar, y con diseños entre los que cuesta decidir cuál se queda en casa. Lo digo porque me ha pasado. Entrar en su web y no saber qué elegir.

Esta temporada, la selección de rebajas de verano incluye piezas que en otro contexto costarían bastante más: una mesa de comedor en cemento con patas cilíndricas del mismo material, un sofá modular rinconera en chenilla perfecto para hacer un plan de peli y palomitas toda la familia, una estantería en madera de mango con estructura cuadriculada, una silla con asiento y respaldo en ratán cannage, un espejo de marco en hierro con remate ovalado y una lámpara colgante en bambú. Son seis piezas distintas en material, escala y función, pero todas comparten ese punto de diseño que las aleja del mueble genérico sin nombre o con él, pero sin carácter.

salon blanco
Ana Lui Photography

Las piezas grandes que anclan el espacio

Cuando uno se enfrenta al momento de amueblar un salón o un comedor, dos decisiones condicionan todo lo demás: la mesa y el sofá. El resto puede cambiarse con el tiempo, añadirse poco a poco o sustituirse sin drama, quizá porque son piezas de menor escala y menor coste. Esas dos, en cambio, definen el tono de la estancia durante años, y por eso merecen más tiempo de decisión que cualquier otra compra del proceso, aunque impliquen una inversión mayor.

La mesa Aurean, ovalada y en cemento con patas cilíndricas del mismo material, tiene esa presencia escultórica que hace que el comedor se organice a su alrededor sin necesidad de ningún otro elemento de peso. Ella sola ya dice mucho de quien la elige. Sus 260x110 cm dan cabida a reuniones de familia sin que la mesa parezca desproporcionada, y el acabado en pintura de poliuretano la protege de manchas y humedad sin restarle ese aspecto de material en bruto que es, precisamente, el motivo por el que alguien elige una mesa de cemento sobre cualquier otra. 999,95 €

mesa comedor blanca sklum
Cortesía Sklum

Merida, el sofá modular y en chenilla, ocupa el mismo papel en el salón que la mesa Aurean en el comedor: el punto de partida alrededor del cual se organiza todo lo demás. Su configuración de cuatro piezas con doble diván permite adaptarlo a espacios de distinto tamaño, y los cojines desenfundables y lavables resuelven el mantenimiento sin complicaciones. La espuma de poliuretano de 35 kg/m³ da ese hundimiento progresivo que invita a quedarse sin que la pieza pierda forma con el uso, un detalle técnico que en un sofá que va a soportar años de uso diario acaba marcando la diferencia entre uno que aguanta y uno que se hunde antes de tiempo. Con sus cuatro módulos y el doble diván, nadie de la familia se queda sin su plaza. Un sofá de diseño precioso por fuera, cómodo y perfecto para crear recuerdos en él, reuniones con amigos y familia, fines de semana agotadores donde no apetece nada más que quedarse en el sofá. 1.189,80 €

sofa sklum
Cortesía Sklum

El carácter está en las piezas intermedias

Las piezas grandes están. Ahora toca lo que las rodea. La estantería Miller, en madera de mango con estructura cuadriculada y acabado en lacado acrílico semibrillante, tiene esa ligereza visual que permite usarla sin que el salón se sienta sobrecargado. Es perfecta tanto para un salón como para un cuarto reconvertido en despacho, donde colocar las últimas lecturas, algún proyecto pendiente y unas flores frescas que aromatizan el espacio y dan vida al conjunto. La madera de mango varía de tonalidad entre una pieza y otra (desde marrones y dorados hasta grises y negros), y esa variación natural hace que cada estantería tenga un aspecto ligeramente distinto, aunque salga del mismo catálogo. 589,95 €

libreria sklum
Cortesía Sklum

La silla Lali, con estructura de fresno y asiento y respaldo en ratán cannage, aguanta bien mezclada con sillas distintas alrededor de la misma mesa, porque el cannage es uno de esos acabados artesanales que se llevan con casi cualquier material sin necesidad de explicación. De hecho, así lo haría yo: mezclando materiales y texturas para crear algo propio y muy personal. 169,95 €

silla sklum
Cortesía Sklum

Lo que remata sin reformar

El espejo Belm y la lámpara Kariba son las piezas más pequeñas de esta selección y, paradójicamente, las que más cambian una habitación. No ocupan espacio, no reorganizan nada, no piden reforma. Y, aun así, cuando están, se notan. Cuando no están, también.

El espejo Belm, con marco de hierro y remate ovalado en la parte superior, combina forma rectangular y acabado redondeado de una manera que lo aleja de los espejos más convencionales sin llegar a ser una pieza difícil de colocar. El vidrio flotado de 4 mm con reflejo metálico le da una calidad de imagen que se nota desde el primer vistazo, y sus dimensiones permiten usarlo como espejo de cuerpo entero, apoyado en la pared o fijado a ella. Agranda el espacio, multiplica la luz y es de esos espejos que uno pone en el dormitorio para verse antes de salir y acaba convirtiéndose en el centro de la habitación. 189,95 €

espejo sklum
Cortesía Sklum

La lámpara Kariba, colgante y en bambú, proyecta una luz envolvente que calienta el ambiente sin necesitar una instalación complicada. El bambú tiene una calidez visual que cambia según la hora del día y la intensidad de la luz, algo que los materiales sintéticos no consiguen por mucho que lo intenten. Es de esos materiales que consiguen crear un ambiente muy familiar y acogedor, y una vez encendida, los rombos del tejido en cannage proyectan sombras y patrones de luz por todo el espacio en ese efecto claroscuro que los pintores del siglo XVII convirtieron en arte y que aquí, sencillamente, convierte cualquier habitación en algo completamente distinto. Preciosa. De las que me quedo. 62,95 €

lampara sklum
Cortesía Sklum

Estas seis piezas funcionan mejor mezcladas con lo que ya hay en casa que formando un conjunto cerrado de una sola tienda. La mesa Aurean junto a sillas Lali en una mezcla con otras diferentes, el espejo Belm en una entrada con muebles ya existentes, la lámpara Kariba en un comedor que no necesita ningún otro cambio. Una pieza de diseño con carácter no necesita que todo lo que la rodea venga del mismo sitio. De hecho, casi siempre queda mejor cuando no es así. Más natural. Único.