Cuando se vive en una ciudad, es habitual que los pisos se encuentren expuestos al ruido de la calle, incluso que ese ambiente caótico se transmita al interior de nuestra vivienda. La interiorista Kamilya Zhakypova, fundadora del estudio Alchemia Group, ha conseguido concebir un oasis con este proyecto que parece sacado de un catálogo de propiedades de Ibiza o Bali.

En general, el diseño de interiores muestra querencia hacia el minimalismo, por eso esta gran casa de 240 metros cuadrados es perfecta para albergar a una familia numerosa con cuatro hijos. Es un proyecto con muchos muebles de obra, que dan a la vivienda un aspecto artesanal e imperfecto que enamora.

una casa familiar en estilo boho minimalista que parece una casa en ibizapinterest
Roman Yakunin / Sofia Klyonova

Una casa decorada en estilo boho minimal

Las líneas orgánicas de todo el proyecto consiguen evocar esa arquitectura de interiores con una fuerte inspiración balinesa y una sensibilidad que podría recordar a alguna de esas casas de Ibiza con ambientes cálidos y repletos de luz que tanto recuerdan a esa indescriptible y maravillosa sensación de estar de vacaciones.

La diseñadora de interiores Kamilya Zhakypova no ha buscado el exotismo, sino la serenidad y la calma, a través de elementos decorativos muy bien integrados para crear un hogar muy accesible y con una fluidez envidiable que aprovecha al máximo la familia numerosa que lo habita.

Este propósito del proyecto nace de una mujer muy viajada con cuatro hijos, que había acostumbrado a habitar casas con interiores neoclásicos y provenzales y buscaba un hogar más emocional para practicar un ritmo de vida más slow en su residencia habitual. En realidad, la propuesta nació de escalar una sensación vivida por la propietaria: el silencio y la conexión con la naturaleza que sintió al nadar en el océano junto a ballenas.

El estilo boho minimalista se deja ver en el énfasis en los materiales que buscan sensaciones al tacto, desde el yeso decorativo de las paredes, a la piedra natural o los tejidos texturizados. También ayuda una selección de colores muy cálidos y terrosos, con notas de verdes soft, para crear una especie de refugio natural atemporal donde siempre quieres volver, justo la misma idea que nos asalta si pasamos unos días de vacaciones en Ibiza o Bali. De hecho, parece increíble que esta casa esté ubicada en la ciudad de Almaty, en Kazajistán.

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Roman Yakunin / Sofia Klyonova

Un piso urbano con arcos y paredes curvas

En una casa familiar prima la convivencia, pero también la privacidad para cada uno de los miembros. En ese proyecto se ha priorizado el espacio común con una distribución abierta, que se articula en un gran salón, cocina y comedor con una secuencia suave y agradable de recorrer para ir creando un clima relajado y tranquilo.

La arquitectura interior es clave para entender esa intención plena de buscar el confort. Las líneas orgánicas, los muros curvos o las hornacinas que salpican las paredes permiten descansar la vista y también crear juegos de luces y sombras según se sucede el paso de las estaciones y las horas cada día.

La decisión de evitar las puertas y las esquinas muy marcadas es uno de los rasgos más reconocibles de esta vivienda. Esa eliminación de barreras, incluso en el dormitorio doble, crea una experiencia especial para la familia, que vive rodeada de muros y superficies encaladas, para conseguir un ambiente envolvente. Este elemento ancestral de la construcción permite construir transiciones suaves con piezas diseñadass a medida e integradas en la arquitectura, por eso esta casa de estilo ibicenco para un proyecto de sastrería.

Se comprende que el principal desafío que sorteó la diseñadora Kamilya Zhakypova fue no caer en el exceso decorativo y también exigir en la ejecución un alto nivel de precisión en materiales, tonos y proporciones. Tanto es así, que el proceso completo, desde el concepto hasta la finalización de esta casa de estilo ibicenco, se prolongó durante un año.

Una casa para estar de vacaciones todo el año

El gran salón es el espacio donde más claramente se percibe la atmósfera del proyecto. Un sofá tapizado en blanco, un muro con hornacinas colocadas de forma estratégica y una obra de arte que recuerda el nado con ballenas de la propietaria cuando viajó a Bali. Tanto y tan poco en el mismo lugar.

La cocina con isla y el comedor acogen la misma idea de conversación y compartir vida en familia, por eso se crea una planta muy social que integra todo lo necesario para favorecer la convivencia y crear un hogar vivido. La cocina se ha panelado con revestimiento de madera, el mismo material que se ha utilizado en el comedor, donde una gran mesa comunal se rodea de sillas con asiento y respaldo de enea, que evocan el ambiente de una casa de campo.

Las lámparas de fibra iluminan todas las estancias de esta casa boho, también en los diseños de los baños, que son piezas muy cuidadas, en cuanto a materiales y la decoración. Aquí se vuelve a cumplir la máxima de menos es más, que argumentó a la perfección el diseñador alemán Mies van der Rohe. En estos cuartos de baño no hay barreras; son lugares muy acogedores con la intención de convertirse en pequeños spas.

Recorrido por una piso urbano de estilo ibicenco
una casa familiar en estilo boho minimalista que parece una casa en ibiza

Cuando se pasea por esta casa familiar, es fácil adivinar que el proyecto no ha surgido de un gusto por las tendencias decorativas, más bien se observa la conversación entre la propietaria, que buscaba reflejar su libertad interior, y la interiorista Kamilya Zhakypova: "Hablamos de mucho más que diseño. Hablamos de la vida, los viajes, los miedos, la alegría, los hijos, el tiempo. En cierto momento quedó claro: este interior no podía sentirse como un apartamento en una ciudad, tenía que convertirse en un espacio que te devolviera a ti mismo. Un hogar donde poder bajar el ritmo, escucharte por dentro y sentirte conectado con la naturaleza, incluso viviendo en el centro de la ciudad".

Entre las dos han creado un viaje genuino que es capaz de transportarnos incluso a nosotros a una isla idílica desde esta casa boho que se conecta con la naturaleza y la sensación de retiro que todos buscamos todos cada día cuando nos refugiamos en nuestros hogares.