- El arquitecto Pablo Gómez, sobre reformar una casa funcional sin que pierda personalidad: "Es importante abrir visuales y optimizar recorridos"
- 65 Cocinas abiertas al salón: ideas y consejos para la correcta integración
- Las cocinas con isla siguen siendo las más deseadas en 2026: "Resultan clave en el diseño contemporáneo"
Mártires Concepcionistas es el nombre de la calle y también del proyecto que ha llevado a cabo ÁBAG Studio en el corazón de Madrid, una vivienda de 260 metros cuadrados que necesitaba una reforma integral para convertirse en un hogar expresivo y cálido a la vez. Bajo la dirección creativa de Abel Pérez Gabucio, el proyecto parte de la premisa de "concebir una experiencia espacial en la que luz natural, proporción, ritmo y materialidad operen como un único lenguaje coherente", explica el estudio. La intervención se apoya en una geometría generosa y bien estructurada, aprovechando una envolvente arquitectónica potente donde el hormigón se revela en puntos estratégicos. Estos puntos de hormigón vista funcionan como un gesto brutalista que dialoga con la combinación de materiales nobles, maderas, textiles y superficies minerales, y una paleta de tonos neutros.
La vivienda comprende una gran zona de convivencia con salón, comedor, cocina y family room, tres dormitorios en suite y un cuarto espacio flexible capaz de funcionar como despacho, dormitorio de servicio o habitación adicional, acompañado por un baño completo. A ello se suman aseo de cortesía, lavandería y despensa.
Nada más entrar, un mueble recibidor de roble martillado da la bienvenida y funciona como separador funcional, marcando el umbral "y el tono del proyecto con una pieza de fuerte identidad". La zona de día se concibe como una gran secuencia fluida, sin interrupciones: cocina con isla, comedor, salón y family room se conectan configurando un recorrido continuo que potencia la amplitud y la entrada de luz. Para articular esta apertura, ÀBAG Studio diseña un sistema de celosías de nogal a medida que delimitan sin cerrar, filtran visuales y construyen profundidad, aportando además un sutil guiño mid-century reinterpretado.
La cocina abierta se integra de forma natural en esta secuencia espacial, funcionando como una prolongación del área social. En su centro, la isla se convierte en un elemento protagonista coronado por una pieza de mármol Patagonia, cuya expresividad fósil introduce carácter y una dimensión casi escultórica al conjunto. El mobiliario se resuelve con electrodomésticos completamente panelados, de forma que la isla asume todo el protagonismo. En el comedor, una chimenea empotrada y sobria actúa como punto focal y refuerza el carácter acogedor del área social. Los baños se resuelven a través de una paleta de tonos cálidos y minerales, destacando los lavabos de piedra caliza. La propuesta se completa con iluminación retroiluminada y griferías y luminarias en negro mate.
La organización espacial se subraya desde el plano horizontal mediante un pavimento protagonista: parquet de roble natural en espiga de gran formato con encintados, que delimita visualmente cada zona y unifica el conjunto. Este trazo geométrico dialoga con la continuidad de los muros de estuco, cuya textura mate y tacto "refuerzan la atmósfera sosegada del proyecto. La lectura se completa en el plano superior a través de foseados, donde la iluminación indirecta acompaña y enfatiza la definición de los espacios, consolidando una percepción fluida y equilibrada".
La vivienda incorpora una selección artística desarrollada junto a la galería WITT, integrando obras escultóricas y pictóricas como parte activa del relato espacial. La curaduría añade una dimensión cultural y expresiva que dialoga con la arquitectura y amplifica la lectura del interior. "En Mártires Concepcionistas queríamos ir más allá de una vivienda. Buscábamos diseñar una experiencia espacial donde la materia, la luz y la proporción se combinaran con precisión, pero sin renunciar a la emoción", concluye Abel Pérez Gabucio, director creativo de ÀBAG Studio.






























