Se crió con el olor de la madera y del aguarrás del taller artesano de muebles de su abuelo y de su padre. La casa familiar estaba justo sobre este local en Markina-Xemein, Vizcaya, ahora convertido en su estudio. Allí ya no se tallan, como antaño, los tradicionales kutxaks o arcones vascos con sus símbolos ancestrales, sino las esculturas abstractas en piedra acrílica, manta de hormigón o madera que este artista consigue curvar y plegar para expresar movimiento, lucha, ligereza... Y así como la simbología vasca está inspirada en la naturaleza, ésta ha sido la gran fuente de la que bebe su obra. En los 90, tras graduarse en diseño de mobiliario, se formó en escultura en el College of Art de Edimburgo. "Me pregunté: ¿cómo puedo seguir plasmando aquello en lo que creo? Y supe que quería contar el equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Quería contar acerca de la transparencia, de la honestidad, de la lucha, y casi todo esto se plasmaba en el movimiento, en la curva, en las tensiones", nos cuenta. Sus piezas parecen combarse o hincharse en una tensión que evoca dinamismo, y es a través de estos volúmenes imposibles como expresa sus emociones. Hechos como la crisis de los refugiados, la pandemia, la guerra en Ucrania y experiencias personales difíciles, le provocan estados internos que salen fuera y así dan forma a su obra.

escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
En su estudio-taller en Markina-Xemein, Arriaga se esconde en una de sus obras en piedra acrílica, destinada al Hotel Berazadi.
escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
Partxea (Parche), pieza en piedra acrílica, de la serie Ekis, fotografiada para su libro Gure Aterpea.
escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
En su estudio-taller con una pieza de su colección Kandelak (Velas), 2021, en madera curvada, durante la grabación del documental "Norberaren Gela" (Habitación propia), de Eulalia Abaitua.
escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
El artista con su obra Ihes Balbula (Válvula de escape), en piedra acrílica, fotografiados en el antiguo convento de Markina-Xemein para su libro "Gure Aterpea" (Nuestro Refugio).
escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
La escultura-mesa Aske (Libre) en cerezo para el Hotel Arantza (Navarra) cuyo interiorismo realizó Arriaga, poniendo sus obras artísticas como punto de partida en torno a las que se adaptaron los distintos elementos.

Un ejemplo son las piezas de su colección Ekis que ha exhibido en Blanca Soto Arte, su galería en Madrid. En esta serie encontramos piezas con grietas y roturas que evocan cicatrices y heridas con parches, en proceso de sanación. "Mis piezas son mis súper héroes. En la vida real no puedo ser un superhéroe porque tengo mis miedos, mis contradicciones, pero mis obras son elementos muy positivos, que dicen ¡venga!, ¡adelante!". Aventurero, en 2000 viajó en solitario 43 días en piragua desde Londres hasta Lekeitio, y en 2004, desde allí en velero a Senegal, donde, tras naufragar, continuó por tierra hasta Sudáfrica, en un recorrido que le llevó por 15 países y un sinfín de aventuras. "Ser escultor es plasmar de la forma más real posible lo que tienes dentro. Y si tienes vivencias, va a ser muy real lo que estás contando", afirma. Lo suyo es la escultura, pero también ha cultivado la fotografía y la performance. Entre sus proyectos está plasmar en piedra natural lo que le transmite el mar, una exploración en la que lleva muchos años. Y en octubre expondrá su obra en la feria Estampa de Madrid con la Galería Blanca Soto.

escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
Una fotografía tomada en las aguas del mar Cantábrico forma parte de esta escultura que combina también madera y piedra acrílica. Se titula Itxasoko Sekretuak (Secretos del Mar), y fue realizada por José Pablo Arriaga en 2018.
escultor josé pablo arriagapinterest
Cortesía Galería Blanca Soto
El artista con su obra Ihes Balbula (Válvula de escape), en piedra acrílica, fotografiados en el antiguo convento de Markina-Xemein para su libro "Gure Aterpea" (Nuestro Refugio).

www.josepabloarriaga.com
www.galeriablancasoto.com