Últimamente, Múnich se ha convertido en uno de los destinos europeos más codiciados por los turistas, incluso por encima de Berlín. La belleza de sus calles antiguas, repletas de tesoros históricos como la Peterskirche, su iglesia más antigua; las abundantes zonas donde disfrutar de una buena cerveza; o la gastronomía local, son solo algunos de los motivos por los que esta ciudad ha emprendido el vuelo hacia el éxito.
Y en uno de los barrios más lujosos al norte de la urbe, concretamente, en Schwabing, la cadena hotelera Hyatt ha abierto un nuevo establecimiento llamado Andaz. El área destaca por su arquitectura de estilo Art Nouveau y su cultura bohemia, donde escritores, intelectuales y artistas de los siglos XIX y XX se reunían en los cafés al aire libre para charlar y debatir sobre sus temas favoritos.
El diseño del hotel se ha focalizado en los distintos aspectos de la cultura bávara para darle forma. De esta manera, la bandera azul y blanca del Estado Alemán compuesta por diamantes, se representa en el suelo de piedra natural, en el techo, y en las columnas del lobby.
Entre los distintos servicios que ofrecen, aceptan animales, disponen de salas de reuniones, y tienen un gimnasio para uso y disfrute de los huéspedes.
Las habitaciones se concibieron bajo un concepto abierto inspirado en un espacioso loft. Los marcos de acero al natural actúan como si fueran paredes opacas, dividiendo las áreas de la estancia entre la cama, el baño y la sala de estar, formando un eje visual diseñado para ver la habitación desde la entrada hasta las ventanas.




























