¿Existe el interiorismo feminista? Los arquitectos Egue y Seta no lo saben, pero lo que sí saben es que cada vez existen más mujeres profesionales, independientes e incansables que tienen mejores cosas con las que ''soñar'' que con una casa de un color o de otro. Lo saben porque les llaman para que las ayuden a diseñar el refugio que merecen ya no sus hijos ni un marido, sino ellas, solas o acompañadas, cuando vuelven del trabajo o de donde les dé la gana.
Saben también que ha llovido mucho desde que los interiores considerados femeninos debían ser por fuerza provenzales, rosa, o shabby chic; y que a muchas de ellas las prestaciones de la cocina, o los metros lineales de zapatero para tacones altos en el vestidor, les importan más bien poco.
Por esto, o para una de ellas, los arquitectos han querido proyectar una casa en donde lo femenino tiene que ver más con la necesidad de acoplarse a un programa y un estilo de vida propio que no atiende a estereotipos, que con la escenificación de la sensibilidad, la intimidad o el cuidado de los otros. Este es un ático pensado para ella. Y si tú también eres así, entonces también es para ti.
ASÍ ESTABA ANTES DE LA REFORMA
PLANO DE DISTRIBUCIÓN
Proyecto e información: Cortesía de Egue y Seta.


































