Los torreznos de Soria son un manjar y han subido al cielo gastronómico tras pasar por un tiempo en el olvido de la alta cocina, que también apartó de las recetas de los chef más prestigiosos la casquería y otros productos porcinos.

Ahora unos torreznos auténticos y crujientes son un aperitivo muy codiciado, que se puede combinar con un buen vino o cerveza, por eso hemos encontrado la mejor receta para que puedas disfrutar de este plato soriano en casa. El secreto es la fritura, pero vamos a contarte también algunas curiosidades de los torreznos que es probable que desconozcas.

En 2014, la localidad española de Soria estableció el récord Guinness al cocinar el torrezno más grande del mundo, que pesó aproximadamente 240 kilogramos. Aunque en esta ciudad castellana se fríen, en otras localidades se ahúman para darles otro sabor.

En América Latina, se preparan platos similares como los chicharrones o las carnitas mexicanas. Incluso los japoneses tienen una receta similar con trocitos de cerdo, que marinan en soja, mirin y azúcar para preparar un rico plato: el kakuni.

Receta perfecta del Torrezno de Soria

La Asociación de Fabricantes del Torrezno de Soria cuida el producto tanto, que ofrece todo tipo de consejos para que disfrutes de esta receta. Para empezar, recomienda "que la piel de la panceta curada debe estar bien seca, cuanto más seca mejor subirá la corteza al freír y más crujiente quedará. Por tanto, sacamos la panceta curada del envase de plástico o de la nevera 24 horas antes; la colgamos o ponemos en un sitio fresco y seco para que se oree bien".

Torreznos en sartén

En Soria se comen los torreznos en cualquier momento, desde el almuerzo a la cena, porque siempre apetece dar un bocado a la panceta. En esta asociación nos indican que se fríen en aceite, en una sartén que tenga el fondo cubierto unos 2 mm, y se cocinan a fuego lento, siempre con la piel hacia abajo.

Después de freír durante unos 20 minutos, en la misma posición, verás que aparecen en la corteza burbujas. Es el momento de aumentar el calor en el fuego de la cocina y dorar los torreznos por ambos lados al gusto o durante unos 10 minutos.

Torreznos al horno

Para hacer esta receta más saludable, puedes utilizar el calor del horno, que debes calentar a 250ºC, con las dos resistencias encendidas y también el grill, si lo tuviera.

Los trozos de la panceta se colocan sobre una bandeja de grill y con otra bandeja con papel de horno debajo para recoger toda la grasa. Los torreznos tienen que tener la corteza hacia arriba para que quede tostadita. Es importante vigilar el cocinado para que no se vuelquen los torreznos, así que intenta que se mantengan en la misma posición.

Cuando salgan las burbujitas de la corteza, a los 10 minutos más o menos, saca la panceta del horno y fríelos. Necesitarás una sartén con mucho aceite para que floten los torreznos, pero procura que esté muy caliente y fríelos a tu gusto, según el punto crujiente que quieras darle.

Receta de torreznos del chef

El cocinero Saúl Sanz, chef con 1 Sol de Repsol en su restaurante madrileño TreZe, nos ayuda a preparar los torreznos más crujientes en casa. Lo primero, es comprar la panceta en una pieza y cortarla en lonchas de dos centímetros de grosos o pedir que la corten en la charcutería. Sanz recomienda que la panceta esté curada y no tenga demasiado adobo.

El chef recomienda hacer la receta de torreznos en el horno, a 150ºC y durante 20 minutos. Sitúa la panceta con la piel hacia arriba y, pasada media hora, sácalos de la rejilla para que se enfríen a temperatura ambiente para que se infle la corteza.

Ahora es el momento de freír los torreznos en aceite de oliva virgen (pero no extra), a unos 180ºC, así que pon el fuego a tope. Cuando la corteza muestre las burbujitas es el momento de sacar la panceta de la sartén con la ayuda de una espumadera. Colócalos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa y ¡empieza a disfrutar!