La gala de los IV Premios Escala de Interiorismo 2026, organizada por IDEQUO Madrid Interior Design School —la evolución de la histórica Escuela Madrileña de Decoración—, fue una de esas noches difíciles de olvidar. Y no solo por los nombres que se subieron al escenario de la Real Fábrica de Tapices de Madrid, sino por lo que todos ellos representan: que el diseño del hogar importa, que los espacios en los que vivimos nos cambian, y que en España hay un sector entero trabajando, con rigor y con talento, para que nuestra casa sea el mejor lugar del mundo.

La velada la condujo Susanna Griso y contó con la actuación de Nena Daconte como broche musical. Trece categorías, nombres consolidados y nuevos talentos, y una sorpresa que se reveló en directo. El tono del evento lo marcó Henry Berczely, CEO de IDEQUO Madrid Interior Design School y presidente del jurado: «Esta noche celebramos proyectos, trayectorias y talento. Pero también el impacto que tiene el diseño en la vida de las personas. Porque el interiorismo va mucho más allá de crear espacios: crea lugares donde vivimos, trabajamos, aprendemos y construimos recuerdos».

idequo ricardo barroso
Cortesía de IDEQUO
Henry Berczely, CEO de IDEQUO y presidente del jurado, entregando el Premio Excelencia Internacional a Ricardo Barroso

La gran noche del diseño, la arquitectura y la cultura

El primer galardón de la noche, el Premio Excelencia Internacional, fue para el arquitecto e interiorista mexicano Ricardo Barroso, cuya trayectoria incluye las residencias privadas del Four Seasons Hotel Madrid —esos interiores que combinan elegancia clásica y contemporánea con atención al detalle—. Barroso recogió el galardón con «una gran ilusión y una profunda gratitud» por ser reconocido por una labor que, en sus propias palabras, supone «mejorar la vida de las personas». Y se comprometió a «seguir creando espacios que inspiren y perduren».

El Premio Excelencia Nacional recayó en Jaime Hayon, Premio Nacional de Diseño 2021 y uno de esos creadores que no necesita presentación, pero que siempre sorprende. Al frente de Hayon Studio, lleva años mezclando artesanía, arte y diseño contemporáneo en proyectos para firmas de todo el mundo: la más reciente, su colección 'Botanic' para Louis Vuitton. En su intervención, Hayon recordó algo que a veces olvidamos en un sector tan visual: «Hay que tener entusiasmo, creer en nosotros mismos, en que todos somos únicos, capaces de hacer objetos que gusten».

El Premio Diseño Artístico tuvo uno de los momentos más singulares de la noche. El galardonado, el coreógrafo Nacho Duato, no pudo estar presente, pero envió un vídeo de agradecimiento que se proyectó en sala. El galardón, concedido por 'Cantus', su pieza más reciente con la Compañía Nacho Duato, es una prueba de la visión amplia e interdisciplinar con la que IDEQUO entiende el diseño.

jaime hayon, idequo
Cortesía de IDEQUO
El diseñador Jaime Hayon recibió el Premio Nacional de Diseño.

Espacios que cambian barrios, restaurantes y vidas

El estudio Mix Paisaje se llevó el Premio Proyecto Entornos por la transformación de un antiguo descampado en la Plaza de Tetuán en lo que sus fundadores, Xoán Pérez y María Barceló, definieron como «un oasis en la ciudad»: un espacio que conecta dos calles antes incomunicadas y devuelve al barrio un lugar de encuentro sostenible y accesible. El interiorismo no está solo en los interiores. Eso también es diseño, y de los que importan.

Patricia Bustos recibió el Premio Proyecto Global por Makàà, el restaurante del rooftop del hotel Thompson de Madrid, donde ha desarrollado lo que ella llama su 'Arquitectura de la Resonancia': una forma de proyectar que busca activar todos los sentidos, no solo el visual. «El diseño tiene el poder de transformar vidas», dijo al recoger el galardón. «Mi reto es impactar más que impresionar, crear espacios donde la gente quiera quedarse».

interiorista patricia bustos, idequo
Cortesía de IDEQUO
La interiorista Patricia Bustos recogiendo el Premio Proyecto Global.

Sigfrido Serra se llevó el Premio Proyecto Residencial por Vivienda Punto, su intervención en una vivienda neogótica de principios del siglo XX en Valencia, donde la curva, la materia y la luz dialogan para construir un espacio cálido y profundamente humano. Serra recordó a su abuelo y a su padre, vinculados al mundo del mueble. El interiorismo también se hereda. También se aprende en casa.

Además, hay que destacar el Premio Innovación y Sostenibilidad para Hotel Ogar de Grupo ANRO, un alojamiento desmontable de cuatro estrellas inaugurado en Tomelloso y montado en solo once días —el primero de estas características en Europa—. y el Premio Deco Influencer para Cristina Larrumbe, creadora de @trucosparadecorar y autora de 101 trucos para decorar, quien reconoció que «nunca pensó que Instagram podría ser su profesión».

Del street art a la cerámica

La noche también dejó espacio para premiar la diversidad del sector. Isern Serra recibió el Premio Espacio Corporativo por las Oficinas de Andrés Reisinger —hormigón visto, acero inoxidable y un entorno que integra trabajo, encuentro y experimentación—, y Trenchs Studio se llevó el Premio Espacio Gastronómico por el Restaurante Eldelmar de los Hermanos Torres en el renovado Puerto Olímpico de Barcelona. Ricard Trenchs lo resumió con una frase que muchos en la sala suscribieron: «Si no hay alguien loco que crea en ti, no puedes hacer nada. Por eso doy las gracias a los clientes que creen en nosotros».

El Premio Home Staging fue para Patricia González Llamazares de Ático Home Staging, y el Premio Street Deco para el artista urbano Belin por 'Cambio de rumbo', el mural con el que homenajea a James Ensor en Ostende.

Pero uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el Premio Pieza de Diseño para la ceramista Mónica García del Pino y la cerámica talaverana de Cerámica Artística San Ginés, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. Su petición al sector fue de las más aplaudidas: «Es importante que no nos soltéis de la mano, que contéis con nosotros».

la ceramista mónica garcía del pino, idequo
Cortesía de IDEQUO
La ceramista Mónica García del Pino recibiendo el Premio Pieza de Diseño.

El Premio Promesa, la sorpresa de la noche

La gran sorpresa —y el momento más emotivo de la velada— llegó con el Premio Promesa del Interiorismo, que se desveló en directo durante la gala. Antes de anunciar el nombre, Aitor Viteri, interiorista y Director Académico de IDEQUO, tomó la palabra para poner en perspectiva lo que estaba a punto de ocurrir: «Hay una responsabilidad silenciosa en esta profesión: la de mejorar la vida de las personas a través del espacio». Habló de los tres finalistas como «tres maneras de entender el interiorismo» y «tres talentos que representan el futuro de nuestra profesión».

La ganadora fue Susana Cervantes. La interiorista mexicana, lejos de tomarse el reconocimiento con solemnidad, bromeó con su condición de «promesa» a los 61 años. Y después añadió algo que merece quedarse mucho más allá de esa noche: «Los límites solo están en nuestra cabeza». A veces los mejores discursos no tienen guion. Este fue uno de ellos.

el interiorista aitor viteri y la interiorista susana cervantes en los premios idequo
Josefina Blanco
El interiorista y Director Académico de IDEQUO, Aitor Viteri, entregando el Premio Promesa a la interiorista Susana Cervantes.

Hay algo que une a todos los premiados de la noche, más allá de su disciplina o de su trayectoria. Es la convicción compartida de que el diseño no es decoración, o no solo eso. Es una herramienta para vivir mejor, para estar más a gusto en los espacios que habitamos, para construir identidad a través de lo que nos rodea. Una convicción que, en tiempos en los que pasamos cada vez más horas en casa, resulta más necesaria que nunca.

IDEQUO Madrid Interior Design School lleva años apostando por esa idea desde su escuela. Y los Premios Escala son, en cierta forma, su manera de decirlo en voz alta una vez al año: que hay un sector del interiorismo español apasionado, riguroso, generoso con el talento nuevo y con ganas de que lo que hacen llegue a más personas.