- 115 helados caseros ricos y originales que puedes hacer
- Los 16 mejores utensilios para medir y pesar en la cocina
- Estos son los alimentos que nunca debes volver a congelar
Un buen helado es la guinda del pastel cuando acabamos de comer o cenar y también se puede convertir en nuestro guilty pleasure a cualquier hora del día. Un polo casero es muy refrescante y saludable, además de muy fácil de hacer, pero hay que contar con el recipiente correcto para guardarlo en el congelador.
Además de mantener la temperatura estable, los helados hechos en casa tienen que estar bien protegidos del aire para minimizar el contacto con las bacterias. Los recipientes de acero de las antiguas heladerías de la España de los años 80 y 90 son perfectos para mantener intacta la textura que nos gusta ver en las tarrinas, además de ser resistentes al frío y no dejar entrar aire ni olores del congelador.
Cómo presentar y guardar los helados caseros
Zara Home rinde un homenaje a los quioscos callejeros veraniegos, que siempre hemos visto en las playas de España, y lanza una colección de tarrinas y cucharillas de diseño, en borilicato que parece cristal, para servir los helados a granel. Además de conseguir el efecto vintage de las antiguas heladerías, puedes añadir a la presentación toppings de frutos secos troceados, cookies, frutas, virutas de chocolate o sirope.
Si el helado es una receta casera, lo mejor es consumirlo durante la primera semana, aunque se conservar durante dos semanas sin que afecte al sabor y la textura. También se pueden hacer sorbetes, pero si te gusta comer un par de bolas de helado y que tengan el mismo sabor de cuando eras pequeña, solo tienes que darte el placer de colocarlas en las tarrinas de papel de Zara Home, que vende en packs con ocho recipientes (4,99 euros), y acompañar la presentación con estas cucharitas de colores (15,99 euros/6 unidades), que se pueden meter al lavavajillas sin ningún problema.
Un último consejo, si el helado casero del contenedor está muy duro, no hace falta sufrir para sacarlo. Lo mejor es dejarlo a temperatura ambiente, entre 5 y 10 minutos antes de servirlo, para que recupere su cremosidad y sea más fácil de manejar. Pero, si alguna vez has abierto un recipiente con helado casero y lo has encontrado duro como una piedra o con aspecto granulado, incluso con una capa de escarcha en la superficie, ten por seguro que en algún momento se ha roto la cadena de frío.
En este sentido, son muy útiles los contenedores de Zara Home, con tapa en acero y cubierta en madera de acacia (29,99 euros), que caben perfectamente en el congelador por su tamaño compacto, en 11,1 x 177 cm. Estos recipientes planos y rectangulares ayudan a que el helado se congele de forma más uniforme y después resulte más fácil servirlo y extraer las bolas con la cuchara de acero (14,99 euros), que hace el conjunto por su mango de acacia.
Cuando elabores un helado casero, debes rellenar por completo el contenedor y te puede ayudar colocar un papel vegetal sobre la superficie para evitar que la textura cremosa se adhiera a la tapa. Este truco es de experto, solo tienes que ver cómo vienen envasados los sorbetes y helados de los supermercados.
Como precaución, hay que tener en cuenta que los helados se conservan mejor cuando la temperatura del congelador ronda los -18 ºC. Lo ideal es guardarlos en la parte trasera o en la zona inferior, porque son áreas más lejos de la puerta y sufrirán menos variaciones térmicas.













