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Esta vivienda unifamiliar, proyectada por el estudio de arquitectura Roger Blasco Arquitectos y ubicada en El Vendrell (Tarragona), se presenta como una arquitectura de introspección, un refugio familiar concebido para desconectar del ritmo urbano y reconectar con la costa.
La parcela, con una suave pendiente y rodeada de pinos y viviendas de baja altura, ofrece el contexto ideal para una propuesta que se plantea desde el respeto al entorno y la búsqueda de serenidad. La respuesta arquitectónica: un volumen blanco, rotundo y másico, que se alza como una escultura habitable de líneas puras y geometría controlada.
El gesto que define formalmente la casa –y la distingue– nace del chaflán sur, una única diagonal que interrumpe la ortogonalidad del conjunto, generando un quiebro en el volumen y abriendo una gran cristalera orientada al paisaje y protegida por una visera de hormigón continuo.
Este elemento, a la vez funcional y compositivo, filtra la luz mediterránea y refuerza el carácter introspectivo de la vivienda
Del interiorismo y mobiliario de diseño se ha encargado MIRSA, que ha concebido la vivienda como un espacio de sobria elegancia en plena armonía con su arquitectura funcional. ''Esta casa es un refugio para la familia, pensada para reconectar con la calma del paisaje. La forma nace del lugar: la geometría de la parcela y la orientación al sol. Buscamos una arquitectura serena, sólida y luminosa, donde cada espacio invite a estar juntos, sin renunciar a la intimidad'', comenta el arquitecto Roger Blasco.
Fluidez espacial y luz mediterránea
Distribuida mayoritariamente en una sola planta, la casa organiza sus estancias de día hacia la calle, articulando cocina, comedor y salón en un espacio fluido que permite su conexión visual sin renunciar a la privacidad. Una cubierta inclinada unifica la doble altura del salón y aporta coherencia formal al conjunto. La luz natural es protagonista gracias al uso estratégico de barandillas de vidrio y grandes ventanales, creando una atmósfera diáfana y cálida. En la cocina, la península con frentes de madera incluye un hueco en el medio para albergar dos taburetes, concibiendo una zona para las comidas informales.
Sobre este espacio, una planta en entresuelo se asoma a la zona de día mediante barandillas de cristal, aportando funcionalidad sin romper la escala del conjunto
Privacidad y confort en la zona de noche
Los dormitorios –que incluyen una habitación infantil con dos camas– se ubican hacia la parte más protegida de la parcela y se han tratado con especial cuidado en cuanto a confort acústico, gracias a una ejecución precisa de los tabiques y carpinterías. La distribución permite separar claramente la vida social y familiar de la intimidad del descanso, reforzando la idea de hogar-refugio que vertebra todo el proyecto.
Materialidad precisa y eficiencia integrada
La elección de materiales responde a criterios de sobriedad, durabilidad y estética contemporánea. En la cubierta inclinada se han utilizado tejas cerámicas planas, de baja absorción y gran definición, que aportan un carácter moderno y limpio al conjunto. Por otro lado, la vivienda incorpora placas solares, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética sin alterar su expresión formal.
En conclusión, esta casa no es solo una vivienda: es una declaración de principios. Un ejercicio de síntesis entre forma, función y paisaje.
Proyecto de arquitectura: Roger Blasco Badia (Arquitecto) – Roger Blasco Arq's. Interiorismo y suministro de mobiliario: MIRSA.
























