- Un piso minimalista en blanco y madera.
- Un piso de estilo minimalista cálido y wabi-sabi.
- Un piso de diseño minimalista decorado en tonos neutros.
Oculto en el barrio de la Latina de Madrid, el edificio donde se encuentra este piso de 180 metros cuadrados, es una de las herencias arquitectónicas del S. XIX de la ciudad. Construido en 1888 con una estructura en madera y una fachada protegida, sigue manteniendo su morfología original a día de hoy.
El diseño de la vivienda para un padre y su hija –a cargo del estudio de arquitectura ARQUID–, gira en torno a la pasión compartida de los propietarios por los libros y los viajes. En este sentido, el corazón del hogar empieza y termina en la librería central, que no solo funciona como un pequeño oasis personal, sino que también sirve para organizar el espacio y las distintas zonas.
La colección de libros de los propietarios fue el punto de partida sobre el que gira el interiorismo. Sobre un fondo de paredes blancas y suelo de madera de roble fumé barnizada preexistente, las obras de la librería aportan emoción, vida y fogonazos de color. La selección del mobiliario acompaña la estética minimalista y los colores vibrantes de la librería con líneas suaves y orgánicas.
A nivel espacial y conceptual, la librería divide la zona de noche de la zona de día. Este espacio principal busca acoger todas las acciones comunes de la convivencia, entre ellas la lectura, a la vez que conecta con otros dos espacios centrales: el estudio y la cocina blanca. Mediante una gran carpintería de madera y vidrio que se abre hacia el salón, se proyecta un entorno visual que permite disfrutar de los distintos espacios de forma única o independiente, enfocados por completo hacia el chaflán de fachada y permitiendo el acceso de la luz exterior.
La estructura original se flexibiliza al máximo para acoger a la nueva familia y sus necesidades. En este sentido, se propone una distribución completamente diferente a la original, se añade un baño en suite y una zona central abierta y conectada de forma inteligente para permitir la permeabilidad del espacio, aislado acústicamente, a la vez que despejado y accesible a la luz natural.
El edificio se levanta en una estructura de madera y conserva los elementos patrimoniales de su fachada protegida y de los interiores; como las balconeras, las molduras verticales o las contraventanas de madera original.
Cada dormitorio cuenta con su propio baño –uno de los requisitos del propietario–, para crear 'ambientes rituales' en los que generar un espacio de calma y sosiego, como por ejemplo, la incorporación de un ofuro japonés para bañarse y contemplar las vistas a través de los ventanales.
Proyecto de arquitectura e instalaciones: Estudio de arquitectura ARQUID.






















