Gabriela Sagarminaga es la fundadora y líder de este atelier de las afueras de Bilbao, cuyas piezas en fibras vegetales como esparto, enea, médula, ratán..., etc., decoran hoteles, tiendas y proyectos de interiorismo en distintas latitudes. Nació en Bilbao, de madre catalana, y se formó en diseño de moda en su ciudad natal y en la Central Saint Martin's de Londres.

"Mi taller es un verdadero laboratorio donde cada desarrollo nos lleva al siguiente".

Después, recorrer Latinoamérica, explorando iniciativas para el bien común, regresó e hizo un proyecto para investigar las artesanías que conectan con los territorios. Éste la llevó a una residencia artística en el MediaLab de Madrid, donde descubrió los secretos del esparto. Poco a poco, aprendió distintas técnicas, guiada por maestros artesanos.

En 2017 creó su Sagarminaga Atelier, enfocado en la tradición y en la innovación. "Combino trenzados clásicos de fibras vegetales con diseño digital para crear las estructuras de mis piezas. Me gusta trabajar con las manos, pero también disfruto diseñando con el ordenador", explica. Para ella, la creación y experimentación son tan importantes como la ejecución "Me encanta mezclar conceptos, técnicas y conocimientos descontextualizados. Mi taller es un verdadero laboratorio donde cada desarrollo nos lleva al siguiente", añade. Y la sostenibilidad es uno de sus ejes: "Me interesa crear piezas que nos hagan reflexionar sobre nuestra relación con el entorno natural y nos permitan imaginar nuevos escenarios posibles".


sagarminaga atelierpinterest
Due Romero

Una de las columnas de 4 m para el Hotel Regina Experimental Biarritz, una colaboración con Dorothée Meilichzon.


sagarminaga atelier
Due Romero

Tune Ex Machina, de 3,2 m de largo, en esparto y metal bordado, se exhibió en la Milan Design Week y se presentará en Copenhague.


gabriela sagarminagapinterest
Due Romero

La artista y uno de sus leopardos para una serie en los showrooms de la firma Arte Walls en París, Nueva York, Londres y Holanda.

sagarminaga.com