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Ruben Fabuel nació en Madrid en 1982 y pertenece a la cuarta generación de una familia de ebanistas. Se formó en diseño de moda, en carpintería y, más tarde, en marquetería con paja de centeno, una técnica, tan laboriosa y exigente como bella, que llegó a Europa en el s. XVII. "La descubrí en 2017, visitando Feriarte. Me enamoré de un mueble y busqué sin descanso donde aprender a hacerlo", cuenta. Lo consiguió en la escuela Homo Faber en Mansilla de las Mulas (León) y en el Atelier Lison de Caunes de París.
"Hoy la artesanía se puede aplicar en proyectos innovadores, creando belleza y aportando un valor añadido muy potente".
"De esta técnica, me fascinó su brillo natural y los cambios que surgen en la pieza según la incidencia de la luz. Parece otra en diferentes horas, y consigue un efecto tridimensional según el patrón usado", dice. Le encantó su versatilidad, ya que permite crear multitud de piezas, desde pequeñas cajas y lámparas, hasta otras de gran formato, panelados de pared, esculturas, etc, siempre usando como base el MDF o HPL, nunca madera maciza, para evitar dilataciones o contracciones.
Él mismo cultiva la paja que usa en Torrijos y en su casa de Casarrubios del Monte (Toledo), donde realiza su obra de marquetería. Y tiene también un taller de carpintería en Humanes. "Hoy la artesanía se puede aplicar en proyectos innovadores, creando belleza y aportando un valor añadido muy potente", concluye.
Mesillas semicirculares que, vistas desde arriba, recuerdan un nautilus.
Biombo en el espacio de Legado Artesano Castilla-La Mancha en Casa Decor 2025. Como un amanecer en el mar, sus paneles brindan una rica gama de negros, azules, tierras y dorados. Los espejos de su anverso crean un efecto multiplicador de la marquetería.














