- 20 jarrones de diseño para decorar con flores
- Artesanos españoles que tienes que tener en tu radar
- Ideas inspiradoras para decorar con cristal
Con 31 años, la argentina Agustina Ros pertenece a este selecto "club" de sopladores de vidrio. Recaló en Barcelona hace 12 años porque quería dedicarse al soplado artístico. No encontró escuelas ni academias, pero sí a Ferran Collado, un artista autodidacta con taller propio, dispuesto a enseñarle el oficio. "Me enamoré del vidrio. Todos conectamos con este material de una manera un poco mística. Es un gran reto: estamos moldeándolo manualmente a 1.200° C. Requiere 100 por ciento de tu atención, estás trabajando con fuego y con vidrio. Puedes cortarte o quemarte", nos dice. Y exige gran habilidad y mucha práctica: "Si realmente quieres crecer, diferenciarte y crear obra a nivel artístico, necesitas mucho trabajo técnico y conocimiento".
Pasó una temporada en EE.UU., donde se formó en Corning, la ciudad del vidrio que atrae a los mejores del mundo, y en UrbanGlass, el gran centro neoyorquino. Volvió a Barcelona en 2013 y en 2016 fundó, junto a Ferran Collado, Barcelona Glass Studio, un espacio de experimentación, formación y coworking. Allí crea obra propia, una nueva línea de objetos "utilitarios" y piezas únicas de joyería contemporánea en vidrio de borosilicato. En ellas acompaña el soplado con la vaporización de oro y plata para dar un tornasolado especial. Y combina técnicas en frío, como espejado y tallado, para dar a sus piezas bellas texturas.















