Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), un 48% de la población adulta en España no tiene un sueño de calidad. El ritmo de vida acelerado, el estrés, la ansiedad, el exceso de pantallas o los horarios irregulares son algunas de las causas de este problema. Aunque hay trucos que puedes hacer cuando duermes mal un día, dormir mal continuamente afecta a nuestro estado de ánimo y productividad, y, a largo plazo, incrementa de forma muy significativa el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes, la hipertensión o problemas de colesterol y triglicéridos.
Para mejorar la calidad del sueño, es importante adoptar hábitos saludables como tener horarios regulares, realizar actividades físicas, reducir el uso de pantallas y el consumo de cafeína, pero también, convertir el dormitorio en un lugar apto para dormir, que invite al descanso y relax. Las plantas mejoran la calidad del aire, el estado de ánimo, regulan el nivel de humedad y contribuyen a reducir el estrés y la ansiedad. Así que, ¿a qué estás esperando para poner una planta en tu dormitorio? Como experta, te recomiendo las mejores plantas para tener un sueño de calidad.
Beneficios de dormir con plantas en la habitación
Durante muchos años se creyó que tener plantas en el dormitorio era perjudicial porque consumían oxígeno y liberaban dióxido de carbono durante la noche. Sin embargo, hoy se sabe que este proceso se produce en cantidades tan pequeñas que no supone ningún riesgo para la salud. De hecho, diversos estudios señalan que convivir con plantas puede tener efectos positivos en el bienestar. Lejos de ser un problema, incorporar vegetación al dormitorio puede contribuir a crear un ambiente más agradable y saludable.
Uno de los principales beneficios de dormir rodeado de vegetación es que las plantas ayudan a mejorar la calidad del aire. Muchas especies son capaces de absorber sustancias contaminantes presentes en el interior de las viviendas, como el formaldehído, el benceno o el tricloroetileno. Estos compuestos pueden encontrarse en muebles, pinturas, plásticos o productos de limpieza. Gracias a su capacidad natural de filtrado, las plantas contribuyen a mantener un entorno más limpio y equilibrado dentro de casa.
Además de purificar el aire, las plantas también pueden influir positivamente en el estado de ánimo. El simple hecho de cuidarlas favorece la relajación y ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Diversos estudios han observado que el contacto con la naturaleza puede disminuir la presión arterial, reducir el ritmo cardíaco y bajar los niveles de cortisol. Al mismo tiempo, estimula la liberación de hormonas como la serotonina y la dopamina, asociadas con la sensación de bienestar.
Las mejores plantas para el dormitorio
Las plantas pueden ayudarnos a aliviar el estrés y crear un ambiente de calma que favorece el descanso. Sus aromas naturales, su capacidad para mejorar la calidad del aire o, simplemente, su valor decorativo contribuyen a generar una atmósfera más agradable y relajante en el dormitorio. Incorporar vegetación en este espacio puede convertirlo en un pequeño refugio dentro de casa, pensado para desconectar del ritmo diario. Algunas de ellas son:
Jazmín: Su peculiar aroma favorece un sueño profundo y reparador. Sus notas dulces y envolventes ayudan a reducir la ansiedad y a crear una sensación inmediata de calma y bienestar, por lo que es una de las plantas aromáticas más apreciadas para el dormitorio. Además, su fragancia se intensifica por la noche, creando un ambiente especialmente relajante. Esta planta demanda una luz intensa para florecer y, a pesar de proceder de climas cálidos, tolera bien el frío si se mantiene protegida de corrientes de aire.
Lavanda: Es una planta aromática con una larga historia de uso en la medicina tradicional y la aromaterapia debido a sus propiedades beneficiosas para la salud y el bienestar. El aroma de sus flores ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y promueve la relajación mental y física, perfectas para conciliar el sueño. En el dormitorio, colócala en una maceta de entre 30 y 40 centímetros de diámetro en un lugar donde reciba la luz solar durante seis horas diarias. Riega cuando el sustrato esté seco (aproximadamente una vez a la semana)
Sansevieria: también conocida como lengua de suegra, es una planta estéticamente muy llamativa y fácil de mantener, perfecta para principiantes o para quienes no tienen demasiado tiempo para dedicar al cuidado de las plantas. Sus hojas alargadas y verticales aportan un toque moderno y elegante a cualquier dormitorio. Entre sus beneficios destaca que es una de las pocas plantas capaces de transformar el dióxido de carbono en oxígeno incluso durante la noche. Además, contribuye a purificar el aire, creando un ambiente más limpio y saludable que favorece el descanso.
Spatiphyllum: Esta planta también conocida como Lirio de la Paz o Cuna de Moisés de hojas puntiagudas y flores blancas se caracteriza por su capacidad para filtrar toxinas presentes en el ambiente, como el benceno, el formaldehído y el xileno. Esto la convierte en una excelente opción para mejorar la calidad del aire en interiores, especialmente en dormitorios o espacios cerrados. Colócala en un lugar donde reciba la luz de forma indirecta y alejada de corrientes de aire. Al regar, utiliza agua a temperatura ambiente, ya que el spatiphyllum es sensible a los cambios bruscos de temperatura.
Photo: El photo es una planta de interior fácil de cuidar que ayuda a dormir mejor por su gran capacidad para limpiar el aire de sustancias nocivas. Necesita estar en un espacio luminoso, así que colócalo cerca de la ventana (no pasa nada si la luz le llega tamizada por las cortinas).
¿Qué plantas son ideales para controlar la humedad en el dormitorio?
El nivel de humedad recomendado en los interiores se sitúa entre un 40% y un 60%. Mantener estos valores ayuda a crear un ambiente confortable y saludable dentro de casa. Sin embargo, factores como el clima, el uso continuado de la calefacción en invierno o el aire acondicionado en verano suelen disminuir estos niveles. Cuando el aire se vuelve demasiado seco pueden aparecer molestias como sequedad en la piel y en las vías respiratorias, irritación de garganta, congestión nasal o tos seca, síntomas que, además de resultar incómodos, pueden dificultar el descanso y afectar a la calidad del sueño.
Una excelente opción para aumentar la humedad son las plantas, ya que actúan como humidificadores naturales, sobre todo el helecho de Boston, la sansevieria o los ficus como el Ficus Lyrata o Higuera o el Ficus Gala. Pero también puede darse el caso contrario, que la humedad sea muy alta. Esto también repercute negativamente en el sueño, provocando dificultad tanto para conciliarlo como para mantenerlo porque el cuerpo no regula bien la temperatura. Para reducir la humedad ambiental, opta por plantas como begonia, hiedra, Calathea o Asparagus.










