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Sábanas, toallas, fundas nórdicas o trapos de cocina forman parte de nuestra rutina, pero no siempre se les presta la atención que merecen. Con el uso diario, los textiles acumulan más suciedad de la que nos podemos imaginar. Su limpieza no es solo una cuestión de estética o de higiene, también es importante para garantizar un entorno saludable, libre de ácaros y alérgenos dentro de casa.
Como experta en orden y limpieza, respondo a las tres preguntas que más me suelen hacer sobre la frecuencia de lavado de estos textiles para ayudarte a lograr un hogar más sano. Desde la ropa de cama del dormitorio a los trapos que usamos en la cocina, sin olvidarnos de las toallas del baño, resuelvo las dudas más frecuentes sobre cada cuánto hay que lavar estos textiles del hogar para asegurar un ambiente saludable.
Con qué frecuencia hay que cambiar la ropa de cama
Las sábanas están en contacto directo con el cuerpo durante horas y acumulan células muertas, restos de cremas y maquillaje y sudor, por lo que recomiendo lavarlas una vez a la semana y cada 3-4 días en caso de alergias, alta sudoración o enfermedad. Lava las sábanas de algodón a 40-60ºC, las de lino, máximo 40º y las de seda o satén en un ciclo delicado o a mano. No cargues demasiado la lavadora, usa un jabón eficaz, pero suave y evita los suavizantes. Procura secarlas al aire libre.
La funda nórdica dependerá si se usa o no con sábana encimera. En caso negativo, será la misma frecuencia que las sábanas. Si no, cada 15 días, mételas en la lavadora del revés para proteger los colores. Los edredones y rellenos nórdico es aconsejable lavarlos cada seis meses. Revisa siempre su etiqueta. Si el relleno es sintético, podrás meterlo en la lavadora siempre que tenga espacio para moverse para que el lavado sea efectivo. Sécalo lo antes posible y sacúdelo cuando todavía esté húmedo para que se recoloque el relleno. Los edredones o nórdicos hechos de productos naturales deben llevarse a la tintorería.
Los protectores de colchón se deben lavar cada 1 – 2 meses, aumentando su frecuencia de lavado cuando hay alergias. Antes de meterlos en la lavadora, mira su composición. No todos se pueden lavar a máquina. Utiliza agua fría o tibia (máximo 30 – 40ºC), elige un detergente neutro o especial para ropa delicada y evita la lejía o productos demasiado agresivos que puedan deteriorar los tejidos. Aprovecha el cambio de la funda para pasar la aspiradora por el colchón.
Cada cuánto se recomienda lavar las toallas del baño
Una de las preguntas que más me suelen hacer, es por qué hay que lavar los toallas si aparentemente parecen limpias.Las toallas del baño reúnen las condiciones perfectas para la proliferación de hongos y bacterias si no se lavan con frecuencia. Tras cada uso, quedan restos de células muertas y microorganismos que forman parte de la microbiótica de nuestra piel que a simple vista no se ven, pero que pueden afectar a nuestra salud y a la higiene de la casa.
Después de usar una toalla es necesario colgarla en un toallero en condiciones adecuadas de ventilación para quitar la humedad. Haciéndolo así, habría que lavar las toallas de baño o ducha cada 3 usos y en agua caliente (60 grados). Las toallas de mano es mejor no compartirlas porque puedes compartir también gérmenes. Por su uso tan elevado, es aconsejable lavarlas cada dos días. Y especial atención a la toalla con la que te secas el pelo. El cuero cabelludo tiene una flora más abundante y la toalla se humedece más, favoreciendo la proliferación rápida de hongos. Lávalas después de cada uso.
Cada cuánto hay que cambiar los trapos de cocina
Los trapos de cocina son los grandes olvidados de la limpieza de textiles del hogar a pesar de que los utilicemos de manera casi continua para secar la encimera, las manos o los utensilios de cocina. Estos textiles tienden a acumular humedad que al juntarse con restos de alimentos o grasas se convierten en el lugar idóneo para la proliferación de bacterias. Mi recomendación es lavar los trapos de cocina cada día, y aunque parezcan limpios, pueden contener muchas bacterias. Evitarás malos olores y un riesgo de contaminación cruzada de los alimentos.
Para lavarlos correctamente, primero acláralos para quitar restos de comida. Después, mételos en la lavadora en agua caliente y un buen detergente. Puedes añadir algún producto desinfectante o verter media taza de vinagre de limpieza en el ciclo de aclarado. Si los trapos son de microfibra, pon un programa de 60 grados y añade una cucharada de bicarbonato de sodio. Procura secarlos al sol, los rayos UV contribuyen a eliminar bacterias, hongos y ácaros. Los materiales más resistentes para estos lavados intensos son el algodón y la microfibra.












