Una cocina pequeña obliga a repensar cómo y dónde colocar un comedor. Al menos si queremos que esas dos funciones (cocinar y co mer), ocupen el mismo espacio. Durante años, la cocina fue solo un lugar de paso. Se cocinaba rápido, se llevaba el plato al salón y listo. Pero hoy, incluso en pisos pequeños, las tendencias han cambiado. Y por tanto, tenemos que pensar dónde se coloca una mesa, cuántas sillas caben, cuánto se pierde al abrir un cajón o qué pasa cuando alguien se levanta mientras otro está cocinando. Todo eso empieza a formar parte de la ecuación. Porque una cosa es querer un comedor en una cocina pequeña y otra cosa es poder hacerlo.

En cocinas por debajo de los 8 o 9 metros cuadrados, introducir una zona de comedor es equivalente a reorganizar el espacio con inteligencia. A veces no hace falta una mesa como tal, ni cuatro sillas, o una zona claramente delimitada. Y por si no se ocurren a ti, ya estamos nosotros para hacerte la vida más fácil y no renunciar a poner un comedor en tu preciosa y acogedora cocina pequeña.

5 maneras comedor cocina pequena
Hearst

Cuando se habla de comedores en cocinas pequeñas, en muchos casos, esa zona acaba siendo más informal que un comedor tradicional y se suele usar más para desayunar, para comer algo rápido o para sentarse un rato y picar algo mientras alguien cocina. Por eso, te recomendamos que más que pensar en un comedor como una pieza fija e independiente, muchas cocinas pequeñas funcionan mejor cuando esa zona se entiende como una extensión natural del propio espacio. Aquí te damos 5 ideas para poner una zona de comedor en una cocina pequeña.

1- Barra pegada a la pared

Cuando no hay ancho suficiente para una mesa tradicional, una barra adosada a la pared puede convertirse en el comedor más sencillo y eficaz. Con un fondo de entre 35 y 45 cm es posible sentarse con comodidad sin invadir el paso. Dos taburetes bastan para desayunar, comer o trabajar un rato. La clave está en colocarla en el tramo más largo de la cocina, evitando zonas de apertura de puertas o electrodomésticos.

2- Mesa abatible

Una mesa que se pliega cuando no se usa es una de las soluciones más prácticas en cocinas pequeñas. Puede fijarse a la pared o integrarse en un mueble existente. Abierta, permite comer cómodamente; cerrada, desaparece casi por completo. Es especialmente útil en cocinas estrechas.

3- Isla con vuelo para sentarse

Si la cocina tiene una pequeña isla o península, basta con prolongar ligeramente la encimera para crear una zona de comedor integrada. No hace falta un gran voladizo: con 25–30 cm extra se puede colocar un taburete y comer sin necesidad de una mesa independiente. Así, la superficie de trabajo y el comedor comparten espacio sin duplicar metros.

cocina abierta con barra, taburetes y encimera de mármol de negro
Paloma Pacheco

4- Mesa adosada al mueble

En lugar de una mesa independiente, se puede prolongar el propio mobiliario en forma de superficie para comer. Funciona como una continuación del frente de cocina y mantiene una lectura más ordenada del espacio. Es una solución habitual en reformas a medida.

5- Mesa estrecha y sillas ligeras

Cuando hay un rincón aprovechable, una mesa de fondo reducido (60–70 cm) combinada con sillas visualmente ligeras puede funcionar sin saturar el espacio. Lo importante no es el tamaño de la mesa, sino el espacio libre alrededor para moverse. Aquí menos es más: mejor dos plazas cómodas que una mesa grande inutilizable.