Sabes que estás en casa cuando abres la puerta y huele. Es un olor inconfundible y único, que activa la pituitaria y nos retrotrae a la comodidad, la calma, el sentirte seguro. Cómo percibamos una casa, la nuestra o cualquier otra, es algo que también entra por la nariz. Y aunque no hace falta ser el protagonista de "El Perfume", no está de más aprender algunos trucos que nos pueden ayudar a crear una personalidad olfativa para nuestro hogar. Pero ojo, perfumar no consiste en cubrir un olor desagradable ni en inundar el aire de fragancias intensas, sino en construir una atmósfera que nos represente, que sea reconocible y agradable en el tiempo. Estas cinco maneras de hacerlo parten de ese principio: menos impacto inmediato y más criterio.

Velas aromáticas sí, pero con criterio

5 maneras perfumar estancia
Voluspa

Decorar con velas tiene algo de romántico o al menos, de una búsqueda de cierta intimidad o recogimiento. Así que si a esa pequeña luz le asociamos un olor, estaremos de acuerdo en que debe ser uno especial, pues además de perfumar, nos ayudarán a construir una escena visual. Por eso funcionan especialmente bien en salones, comedores o dormitorios, donde la luz cálida y el aroma pueden convivir. No nos volamos locos y encendamos varias a la vez, es mejor elegir una o dos piezas con una fragancia clara y reconocible. Las velas con notas de fondo amaderadas, especiadas suaves o florales secas suelen comportarse mejor en espacios amplios. En estancias pequeñas, una vela demasiado intensa puede resultar invasiva. También importa el soporte: recipientes de vidrio, cerámica o piedra ayudan a que la vela se integre en el conjunto decorativo incluso cuando está apagada. Colocadas sobre una mesa baja, una estantería o una repisa, desprenden un aroma que poco a poco se irá imponiendo con el tiempo.

Difusores de varillas como fondo constante

5 maneras perfumar estancia
Israel Sebastian

Los difusores de varillas son una de las formas más estables y discretas de perfumar una estancia. Funcionan bien en zonas de paso, como pasillos, entradas o baños, donde se busca una presencia continua pero no protagonista. La intensidad depende tanto del aroma como del número de varillas, por lo que conviene empezar con pocas e ir ajustando. Las fragancias más acertadas para este formato suelen ser las de base vegetal, floral ligera o madera suave. Un error habitual es colocarlos demasiado cerca de ventanas o fuentes de calor, lo que acelera la evaporación y altera la percepción del aroma. Situarlos a media altura, lejos de corrientes de aire, garantiza una difusión más homogénea y duradera.

Textiles que huelen bien (y se nota)

5 maneras perfumar estancia
CARLA CAPDEVILA

Cortinas, alfombras, cojines y mantas son grandes aliados a la hora de perfumar una estancia, aunque pocas veces se tengan en cuenta. Los tejidos retienen el aroma de forma natural y lo liberan poco a poco, sin golpes intensos. Pulverizar ligeramente un spray textil específico o guardar estos elementos junto a bolsitas aromáticas permite mantener un olor limpio durante más tiempo. Aquí funcionan especialmente bien los aromas asociados a limpieza y frescor, como algodón, lino, lavanda suave o té blanco. Eso sí, conviene aplicar el aroma cuando el tejido está limpio; perfumar sobre textiles sucios genera justo el efecto contrario al deseado. Esta estrategia resulta muy eficaz en dormitorios y zonas de descanso.

Materias primas naturales

5 maneras perfumar estancia
Belén Imaz

Perfumar una estancia también puede hacerse sin productos industriales. Ramas de eucalipto, flores secas, cítricos, maderas aromáticas o incluso cuencos con hierbas secas aportan un aroma sutil y cambiante. No son fragancias persistentes, pero sí muy agradables, especialmente en espacios donde se busca una sensación de naturalidad. Un cuenco con cáscaras de naranja y clavo, unas hojas de laurel en una estantería o una rama fresca colocada en un jarrón funcionan como pequeños gestos olfativos, casi imperceptibles, pero eficaces. Además, tienen una ventaja clara: el aroma desaparece cuando el material se seca, sin dejar rastro ni saturación.

Fragancias ambientales

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Belén Imaz

En contraposición, los sprays y ambientadores eléctricos siguen siendo la opción más rápida, pero también la más delicada de manejar. Funcionan cuando se eligen fragancias limpias, sin notas empalagosas ni excesivamente dulces. En estancias de uso común, como el salón o el recibidor, conviene optar por aromas frescos y secos (cítricos suaves, hierbas, maderas claras) que no saturen el ambiente ni interfieran con la percepción del espacio. La clave está en la dosificación: una pulverización puntual antes de recibir visitas o un difusor programado en intervalos largos resulta mucho más eficaz que un aroma constante. Además, es importante evitar mezclar fragancias distintas en una misma estancia. Un solo olor bien definido siempre funciona mejor que varios compitiendo entre sí.