La alfombra es una de esas piezas domésticas que parece simple pero que lleva en su trama más historia de la que imaginamos. Lo cierto es que el uso de alfombras se remonta a siglos antes de nuestra era. La palabra misma proviene del árabe hanbal, que designaba tejidos que cubrían suelos o paredes y servían para abrigar o decorar espacios. Una de las primeras alfombras completas descubiertas, la alfombra de Pazyryk, data aproximadamente del año 400 a.C. y fue hallada en Siberia, en un estado de conservación extraordinario por el frío. En Europa las alfombras se usaron primero colgadas en paredes o sobre muebles para mostrar estatus y coloridos; su uso extendido en suelos domésticos no llegó hasta mucho más tarde, cuando las rutas comerciales abrieron paso a piezas persas y turcas ricamente anudadas. Con el tiempo pasaron de ser artículos de lujo a elementos habituales en viviendas de todo tipo.

En el contexto de los salones contemporáneos la alfombra ha ganado un papel distinto al de antaño. Durante décadas era habitual colocar una gran alfombra entre el sofá y la mesa de centro durante el invierno, y retirarla en verano, ¿quién no se ha tumbado en ella para ver la televisión y la echaba de menos en los días estivales cuando se te clavaba el suelo en la espalda? Eran otros tiempos. Hoy las alfombras son protagonistas del diseño interior: sirven para definir zonas dentro de un espacio abierto, aportan textura, suavizan superficies duras y articulan áreas de conversación o lectura. Hasta Aladdin cayó rendido a sus encantos y volaba en una, mágica, claro.

Elegir una alfombra implica pensar en tamaño, textura y estilo. En salones amplios, una alfombra debe ser lo suficientemente grande como para que al menos las patas delanteras del sofá y butacas apoyen sobre ella, lo que ayuda a que el conjunto visual no quede "flotando". En espacios más pequeños, modelos de menor tamaño pueden funcionar como "islas" que delimitan áreas específicas de uso. Materiales naturales como la lana aportan comodidad y mayor durabilidad, mientras que fibras sintéticas a menudo facilitan el mantenimiento. Y como hay opciones para todos los bolsillos y estilos, aquí tienes seis alfombras para el salón ordenadas por presupuesto, desde la alternativa más asequible hasta propuestas con presencia de diseño que aportan un punto focal.

1. Rugvista, Georgia Oriental, 89€

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Rugvista

Alfombra en tonos rojos y rosas muy llamativa hecha a máquina. El modelo Georgia Oriental se puede lavar a máquina para una limpieza cómoda, lo que la convierte en una opción práctica para hogares "muy ocupados". Las medidas son de 120cm x 180 cm.

2. Maisons du Monde, Alfombra Liseto, 149€

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Maisons du Monde

Liseto es una alfombra tejida en lana y yute, en blanco roto y beige. Natural, discreta y muy fácil de encajar, funciona como base tranquila.

3. Zara Home, Alfombra de lana, desde 299€

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Zara Home

Zara Home presenta esta alfombra de yute en color crudo, con hilo insertado manualmente mediante técnica de tufteado. Está disponible en tamaño pasillero. Se recomienda su limpieza por especialistas para garantizar su cuidado y está disponible en dos colores, pero ambos quedan genial en tu salón.

4. Kave Home Alfombra Norela 399€

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Kave Home

La alfombra Norela, tejida a mano en mezcla de lana, destaca por su diseño jacquard y su textura marcada. Cada pieza presenta ligeras variaciones que refuerzan su carácter artesanal. Suave al pisar, funciona bien en salones donde se busca calidez y presencia visual.

5. Tikamoon, Alfombra Arya, 999€

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Tikamoon

Arya es una alfombra de lana y algodón tejida a mano en telar. Su textura tipo rizo aporta confort térmico y acústico, mientras su tono beige neutro encaja con naturalidad en cualquier salón.

6. Benuta, Finest Alfombra de lana, 1.199€

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Benuta

La artesanía tradicional y el arte purista se entrelazan en la colección MAZE para crear alfombras exclusivas cuyos tonos nos hacen soñar con los lujosos bungalows californianos de los años 60. Inspirados en el Op-Art, los suaves diseños realizados en lana de Nueva Zelanda peinada a mano juegan con la ilusión del movimiento y la vibración. Así es la alfombra Finest.

Headshot of Gala Mora
Gala Mora está especializada en arquitectura, diseño, interiorismo y lifestyle. Todo lo que tiene que ver con el concepto “casa” es santo de su devoción, y hasta su círculo más cercano le pide consejos para reformar, comprar, decorar o hacer algún cambio. Le encanta escribir y le parece una suerte poder hacerlo sobre los temas que más le apasionan. Por eso cuando pasea por cualquier lugar del mundo, siempre está pendiente de las exposiciones, de los estilos de los edificios, del urbanismo y si le dejan, se asoma por las ventanas para ver cómo tiene la gente sus casas puestas. Una verdadera home voyeur. Ha escrito dos libros de interiorismo, Barcelona Interiors e Ibiza Interiors, ambos de la editorial Lannoo. Con más de 20 años de experiencia, se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, y tiene un Máster en Comunicación Integral y otro en Comunicación y gestión política. Ha sido redactora jefe de la revista Glamour, directora de MMModa, Jefa de Prensa de la firma de ropa Desigual y desde hace varios años es freelance, colaborando con medios como AD, Manera, Arquitectura y diseño, al frente de las redes de inmobiliarias y escribiendo el blog de firmas de automóvil. Su vínculo con el Grupo Hearst empezó con Runner’s y Men’s Health, cabeceras con las que sigue colaborando y a las que ha sumado Elle Decor y Nuevo Estilo, con quien ha iniciado una historia que espera que, como diría Humphrey Bogart, sea solo el principio de una bonita amistad.