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Hemos conversado con el interiorista Noé Prades para que desvele algunas ideas y consejos interesantes para descubrir las fallas del interiorismo en dos estilos muy populares para decorar las casas en nuestro país: el diseño nórdico y el rústico.
Por medio de texturas, materiales, colores y formas se pueden conseguir espacios acogedores que transmitan calma, elegancia y practicidad. Al decorar con madera y con otros materiales nobles o al utilizar líneas básicas y sencillas en el mobiliario, se pueden diseñar interiores llenos de personalidad donde están presentes las ideas escandinavas unidas a lo rústico.
Señale los fallos más comunes al mezclar estas dos tendencias en decoración.
Uno de los mayores errores es exagerar alguno de los estilos o perder la armonía en el conjunto. El hecho de recargar el espacio y poner demasiados muebles rústicos o elementos decorativos pesados puede hacer que se pierda la luminosidad y limpieza del nórdico. Para solucionarlo, es importante priorizar piezas seleccionadas, funcionales y de calidad para multiplicar el espacio en casas pequeñas. El lema que debemos tener presente es "menos es más".
Otro hándicap suele ser ignorar la paleta de colores y usar tonos demasiado oscuros o variados. Esto puede romper la sensación de calma. Por eso, interesa mantener una base neutra clara y añadir toques cálidos de manera equilibrada. Además, el exceso de materiales iguales o muy uniformes genera espacios planos y fríos, de ahí que sea apropiado combinar madera, piedra, lino, lana y fibras naturales para aportar riqueza sin sobrecargar.
A todo esto, un fallo muy común es olvidar la luz teniendo en cuenta que la esencia del estilo nórdico es la luminosidad. Un buen consejos que damos desde nuestro estudio de interiorismo es maximizar la luz natural y usar iluminación cálida en capas resaltando los puntos clave.
Para mejorar el ambiente, ¿cómo se trabaja la luz con este tipo de interiorismo?
En un interior nórdico-rústico, la luz es clave para equilibrar frescura y calidez. Desde el estudio, lo abordamos así: maximizar la luz natural por medio de grandes ventanas, cortinas ligeras y colores claros en paredes y muebles para que los espacios se sientan amplios y luminosos.
La iluminación cálida tiene que diseñarse en capas con: lámparas de sobremesa, colgantes y apliques con luz cálida que aporten confort y acentúen las texturas rústicas. El contraste sutil permite mantener superficies claras y limpias (nórdico) y destacar puntos focales con materiales cálidos o muebles robustos (rústico), de modo que la luz resalte tanto la sencillez como la riqueza de los acabados. El objetivo es que la luz invite a quedarse, resaltando la funcionalidad del nórdico y la calidez del rústico al mismo tiempo.
Información: Noé Prades Studio.














